LITERATURA AMBIENTAL

Benigno Varillas. La naturaleza esta secuestrada por funcionarios, cazadores y ganaderos

Tres gamos pastan en un islote originado por la crecida en las marismas de Doñana.EFE/ J.M. Vidal

Rafael González .- Efeverde .- A la naturaleza le han quitado los ojos de los espíritus libres que “vigilaban y denunciaban a la prensa y a la opinión pública todo atentado a lo indefenso”, asegura en una entrevista con Efeverde el periodista, naturalista, divulgador y escritor español Benigno Varillas.

El entorno natural está “secuestrado por funcionarios, cazadores y ganaderos” que “impiden circular por él a conservacionistas de a pie que antes lo defendían”, lamenta Varillas, quien indica que todo aquel que acredite una trayectoria ecologista “debería tener permiso permanente para moverse por las pistas de acceso restringido de España” para “poder controlar los desmanes ecológicos”.

El autor, que ha publicado en abierto para su descarga gratuita la primera versión digital de la publicación “Luchar Lo Libre I” -que inicia sus memorias- recuerda que propuso al Gobierno restaurar con las diecisiete Comunidades Autónomas el Premio Nacional de Medio Ambiente, que otorgaba hasta la crisis, “dando ahora a dieciocho premiados anuales esa autorización de circulación por la naturaleza en lugar de la dotación en metálico de antaño, pero ni caso”.

Este libro, en palabras del propio Varillas, recoge “un testimonio del surgir del ecologismo en el que empecé a militar en 1971”, pues “como reportero especializado en temas de ecología en el diario ‘El País’ tuve la oportunidad de conocer entre 1976 y 1986 a los pioneros del conservacionismo ambiental” y “seguí desde la primera línea de fuego los acontecimientos”.

Las batallas que en la actualidad de enfrentar el medio ambiente en España pasan, a su juicio, por “luchar contra el despilfarro y el cambio climático”, junto a “la economía circular, la energía renovable o la sociedad del conocimiento”.

Asilvestrar herbívoros

Todo ello, añade, unido a algo “fundamental” para la transición ecológica, que ya proponía Félix Rodríguez de la Fuente, que consiste en “asilvestrar herbívoros allí donde los domésticos no son rentables” sobre todo “ahora que el ganadero es subsidiado con la Política Agraria Común (PAC) por tener en el monte unos animales que en estado salvaje, una vez asilvestrados, hacen la misma función”.

El divulgador se ha referido a 1977 como un año “clave” para el ecologismo en España, pues “se cercenó la posibilidad de que Rodríguez de la Fuente fuera candidato a presidente en las primeras elecciones democráticas”, pero los políticos de la Unión de Centro Democrático (UCD) “utilizaron a varios ecologistas que ansiaban sustituir a Félix” para “impedir que se materializara su candidatura”.

“Rodríguez de la Fuente manifestó en su programa de Radio Nacional de España (RNE) estar dispuesto a acceder a esa candidatura electoral si los que intentaban apartarle de tal posibilidad cambiaban de opinión y se lo proponían”, rememora el periodista, quien apunta: “No lo hicieron. Llevaron hasta el final su ‘golpe de Estado’. Solo con oponerse”.

Ensayar la transición ecológica

Un hecho que “fue un alivio para Félix”, ya que “sin vocación política habría asumido esa pesada carga” por el hecho de “convertir a España en el primer laboratorio que ensayara la transición ecológica que ahora tanto necesitamos”, manifiesta, pues “con los franquistas en retirada y los partidos políticos recién construidos, sin la espesa clientela de intereses que hoy lo bloquea todo, era posible”.

Así, España “pudo ser la vanguardia de la Estrategia Mundial Ambiental que en esas fechas estaban redactando en Naciones Unidas (ONU)”, afirma el naturalista, quien declara que “Rodríguez de la Fuente siguió de cerca su génesis y llegó a presentarla en un acto multitudinario al Gobierno español, el 4 de marzo de 1980, diez días antes de su muerte”.

Escuchar a Félix Rodríguez de la Fuente

A pesar de todo, los españoles “deben escuchar con atención a Félix y entender lo que decía” porque “nos quedamos con la defensa de la naturaleza, pero no con lo profundo de su mensaje, que se resume en acabar con la era de la domesticación y compenetrarnos con la vida salvaje del planeta.

Un mensaje que, junto al ornitólogo Alfredo Noval, con el que Varillas comenzó a observar la naturaleza en 1972, caló en el naturalista y ambos “me inclinaron a seguir su pasos”, una trayectoria que comenzó en 1976 cuando, con 23 años, “me fichó ‘El País’ como redactor”.

Su labor ahora pasa por “impulsar un tejido rural en la ‘España vacía’ que recupere los grandes herbívoros salvajes y se interese también por la fauna diminuta”, concluye el escritor. EFEverde 




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