Mujeres ecoemprendedoras luchan por el futuro de la Galicia rural y marítima

BIOCULTURA CORUÑA

Mujeres ecoemprendedoras luchan por el futuro de la Galicia rural y marítima

Mujeres ecoemprendedoras luchan por el futuro de la Galicia rural y marítima Mariscadoras. Recurso de archivo a título ilustrativo

Ana González / A Coruña (EFEverde).- Cada vez más mujeres del rural gallego deciden coger las riendas de su economía y emprender de un modo respetuoso con el medioambiente. La lucha de las "eco-emprendedoras" y los retos que afrontan, como las consecuencias del cambio climático, son algunos de los aspectos que quiere dar a conocer la feria BioCultura, que celebra su segunda edición en A Coruña.

Expocoruña será el gran escaparate de la producción ecológica del 28 de febrero al 1 de marzo con un evento en el que el 35 % de las empresas expositoras serán gallegas. Entre sus actividades, ofrece dos mesas redondas con mujeres que han apostado por el sector ecológico, una sobre el medio rural y otra del sector del mar, y que visibilizan, entre otros aspectos, cómo su esfuerzo ayuda a fijar población en los núcleos más apartados de las urbes.

Recientemente destaca el peso creciente de la mujer en rural, pues según datos de la Consellería de Medio Rural, el número de mujeres titulares de explotaciones agroganaderas en Galicia ronda el 50 %, frente a la media nacional de 22,6 %. Desde el departamento autonómico subrayan que en los últimos cuatro años (de 2016 a 2019) se incorporaron un total de 723 mujeres al agro, el 40 % de las adhesiones.

“Galicia atraviesa un momento excelente en cuanto a producción ecológica”, afirma en una entrevista con Efe la directora de BioCultura y presidenta de la Asociación Vida Sana, Ángeles Parra, que sostiene que la Comunidad “es líder en la producción de leche, carne de pollo, huevos y mejillón”.

Según el Ministerio de Agricultura, detalla la organizadora, de las rías gallegas salieron las 3.124 toneladas de bivalvo que se certificaron en 2018 en España, y en las granjas de Galicia se produce más de la mitad de la leche ecológica de España (15.697 toneladas). Encabeza también la producción de carne avícola con 1.078 toneladas y ocupa la segunda posición en huevos (22.000 unidades).

Pero alcanzar estas cifras no es fácil para el sector primario porque “el cambio climático afecta cada vez de forma más violenta”, lamenta Parra, que esgrime que “los episodios meteorológicos extremos van a ser más frecuentes” con “grandes temporales o sequías más largas”, un reto que repercute directamente en la vida y en la economía de estas trabajadoras.

Un alegato que comparte la emprendedora Carmen Sánchez, una mujer de 57 años que participará en la mesa redonda del sector del mar y que en 2016 puso a andar su negocio de empanadas de algas ecológicas, Galuriña, asentado en Esteiro (A Coruña).

“Si las algas, que dependen mucho de la temperatura del agua, la pesca y lo que conllevan todos esos productos que tienen relación con el mar, disminuyen y no se buscan más alternativas, al final la gente termina marchándose y los pueblos se vacían”, argumenta Sánchez, sobre el impacto del cambio climático, en una conversación con Efe.

Y es que el esfuerzo de las mujeres del sector primario también constituye un motor para evitar la despoblación. “Nosotras no solo vendemos nuestros propios productos, sino que ponemos en valor la zona donde vivimos, porque cada vez que salimos fuera a los mercados nos preguntan de dónde somos y de dónde vienen la materia prima”, apunta la emprendedora.

El de Carmen no fue un camino de rosas. “A la hora de empezar con el proyecto, la parte burocrática sí que me costó porque soy la primera empresa que está especializada en masa con algas, con plan de explotación propio”, cuenta.

A punto de expandir su negocio gracias a las pizzas con algas, ahora comercializa distintos tipos de empanadas, pues tiene tres versiones veganas y también una amplia oferta de variedades rellenas de pescados y mariscos: mejillón, berberecho, pulpo, caballa, atún o bacalao.

“Trabajo muy duro porque tengo que ir a recolectar las algas los días que está la marea propicia, pero esto también me permite trabajar las horas que yo quiera para poder tener existencias y adelantar durante todo el año para los meses en los que tengo el flujo más importante de ventas”, explica.

Así, manifiesta cómo el emprendimiento en el sector primario les facilita “conciliar la vida laboral con la familiar”, una premisa que suscribe, en una charla con Efe, Rocío Freire, moderadora de la mesa de medio rural y vicepresidenta del Consejo Regulador de Agricultura Ecológica de Galicia (Craega).

En esta línea, abordan lo que puede hacer “la agricultura ecológica por el empoderamiento de la mujer”, detalla Freire, que aboga por que la mujer tenga “un papel más importante en el medio rural que siempre ha estado un poco desigual a favor de la figura del hombre, que era normalmente el que dirigía las explotaciones agrícolas y ganaderas”.

“La agricultura ecológica engloba la vertiente de la conservación medioambiental y el compromiso social, por lo que puede ser el marco idóneo para que las mujeres echen a volar sus proyectos y se animen a dirigir sus empresas”, abunda la miembro de Craega.

En esta línea, sostiene que “hay más mujeres dedicadas a la agricultura ecológica que a la convencional” y asegura que “la producción ecológica es una ideología, una forma de vida, una forma de querer ser respetuoso con el medioambiente, una convicción”. EFE
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