NATURALEZA ONU

Montes Froxán y Covelo, reconocidos por ONU por su aportación medioambiental

  • M

Montes Froxán y Covelo, reconocidos por ONU por su aportación medioambiental Foto: Alexandre covelo. Pastizal (Pasteiro) en el monte de Covelo, de propiedad comunitaria.

Por Isabel Martínez Pita.-  Las localidades gallegas de Froxán y Santiago de Covelo han sido distinguidas con el registro ICCA, dependiente del Programa de las Naciones Unidas para el Medioambiente, y se han convertido en las primeras poblaciones en España y terceros en Europa que entran en esta consideración, por su aportación a la naturaleza y a su población.

Los montes de Froxán, dependientes del Concello coruñés de Lousame y los de Santiago de Covelo, pertenecientes al pontevedrés de Covelo, han obtenido esta distinción internacional por la que se reconocen aquellos espacios naturales que sean gestionados, recuperado o rehabilitados con eficacia por comunidades locales o indígenas.

Así lo explicó el biólogo Sergio Couto, integrante de ‘Iniciativa Comunales’, el ente que cumple la función de enlace con la ONU en España y se encarga de facilitar los procesos de evaluación de las candidaturas al ICCA.

Plantación de árboles en el Día del Árbol por niños de la Escuela de Covelo, en la localidad de Santiago de Covelo. Foto: Alexandre Cendón.

“Básicamente la distinción de las poblaciones que gestiona Naciones Unidas para entrar dentro del concepto de ICCA es el reconocimiento de ciertos territorios comunales y la idea básica del concepto ICCA es que se trata de áreas conservadas por los pueblos locales, en el caso de España, o comunidades indígenas en otros países”.

Un movimiento formado por 26 federaciones y asociaciones que agrupan los usos comunales más importantes de España (montes vecinales, de socios, cofradías de pesca y marisqueo, trashumantes, sociedades de riego, caza y pastos, entre otras), con el apoyo de ONGs e instituciones científicas han iniciado el camino para proteger y potenciar la gestión colectiva de varios millones de hectáreas de enorme valor económico, social y ambiental, entre las que SEO/BirdLife se ha sumado a este esfuerzo.

Una comunidad vinculada a un territorio bien definido

Para entrar dentro de esta clasificación se han de reunir tres características: Una es que haya una comunidad vinculada a un territorio bien definido, que tenga un vínculo claro y que esté bien definida históricamente, entre cuyos aspectos fundamentales se encuentran la escuela, la tierra, etc.

La segunda es que tenga un sistema de gobernanza propio por el que se tomen las decisiones, se establezcan las reglas, se decida cómo se han de cumplir y haga que se cumplan. “Si las decisiones de esas comunidades dependieran de la administración o de un particular privado eso no podría ser un ICCA”, indicó Couto.

Y la tercera característica es que ese sistema de gobernanza que realiza la gestión beneficie a la conservación del territorio, los valores naturales del patrimonio natural y cultural. “Suele pasar en muchos casos que algunas cosas no son tan beneficiosas y otras sí, por lo que hay que considerar el balance de los beneficios que ofrece esa comunidad en cuanto a la conservación de los paisajes, la naturaleza y los recursos naturales”, explicó Couto.

Carballo (roble) árbol autóctono de Galicia. foto: Alexandre Cendón.

El criterio de ICCA en el caso de estas dos poblaciones gallegas se basa en sus montes comunitarios, que hay una comunidad activa vinculada a un territorio, que tienen una junta directiva con ordenanzas y estatutos y que luchan juntos contra ciertas amenazas como son las especies invasoras, incendios, además de que también protegen su patrimonio natural que incluye el patrimonio cultural.

Señalización de ruta para realizar senderismo en los montes de Covelo. foto: Alexander Cendón

Según Couto, “normalmente se añade todo lo que tiene relación con recursos naturales en un sentido amplio, por ejemplo, los molinos de agua, que tienen que ver con el uso sostenible en este caso con la fuerza energética”.

“También a la conservación, -continuó el biólogo- que no se refiere a la función de no usar, sino de conservar, procurando la restauración de ecosistemas degradados, los usos sostenibles y cuidar que los recursos no solo se mantengan sino que se mejoren para las generaciones posteriores y eso incluye la ganadería, la caza, el uso forestal, o el turístico para que de ellos se haga un uso sostenible”.

En el caso de los montes de Froxan, los especialistas tuvieron en cuenta todo el trabajo realizado por las diversas generaciones de comuneros en las 100 hectáreas que abarca.

Ruptura frontal con el eucalipto y la acacia

Los vecinos apostaron por una ruptura frontal con el eucalipto y la acacia, que han ido talando para sustituirlas por especies autóctonas como el carballo o el castaño. Además, como había sido un enclave minero, también se apostó por la recuperación del terreno afectado por la dureza de los sistemas extractivos de los siglos XIX y XX.

El representante y presidente de la comunidad en Santiago de Covelo, Alexander Cendón explicó que se trata de “un monte vecinal de propiedad comunitaria o comunal que mantiene una gestión que hacemos del monte desde un punto de vista ecológico y sostenible que cuenta con tres factores que son los factores económico, social y ambiental y que se conjugan de tal manera que no permanezca uno más que otro”.

Cendón, profesor de secundaria y agricultor de la parroquia de Santiago de Covelo indicó que “damos importancia al monte desde un punto de vista vital, cuidando y ayudando a la regeneración del bosque autóctono y la fauna que posee en su interior y otro tipo de hábitats y ecosistemas que están presentes, como el matorral y también hábitats de turberas que son las que riegan los caudales de los ríos”.

Turbera (turbeira) encharcada permanentemente en uno de los caminos de los montes de Covelo. Foto: Alexandre Cendón.

El concepto ICCA que se desarrolló hace 10 años, se trata de un concepto de calidad que engloba realidades muy diversas de muchas partes del mundo, “en el caso de España lo más identificable a nivel de nuestra cultura son los sistemas comunales, es decir, todos los sistemas de regadíos o pastos de montaña, bosques o pesca de bajura, sistemas que se gestionan de forma colectiva por una comunidad normalmente local, un vínculo que existe mucho en España”, argumentó Couto.

Para este año presente, Couto apunta que hay dos nuevas solicitudes desde Galicia que competirán con tres propuestas andaluzas y dos castellano manchegas para tratar de recibir esta distinción en 2018. Efeverde




Secciones:            
Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies