TRANSICIÓN ECOLÓGICA

¿Es compatible el modelo económico con la sosteniblidad? Un estudio asegura que no

Presentación del informe por Ecologistas en Acción. EFE/Laia Mataix

Las dinámicas económicas actuales supondrán “un 21 % de aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero” en la próxima década, lejos del “65 % de reducción para 2030 que marca para España la justicia climática”, que solo se alcanzarían con “un modelo de decrecimiento basado una economía más localizada”.

Estas son las conclusiones del informe “Escenarios de trabajo en la transición ecosocial 2020-2030”, elaborado por Ecologistas en Acción y presentado este miércoles en Madrid, que señala que “el modelo socioeconómico vigente es incompatible con la sostenibilidad”.

El informe explora el vínculo entre el trabajo y las emisiones de gases de efecto invernadero, además de contrastar los resultados con el Plan Nacional de Clima y Energía (Pniec). 

Asimismo, indaga sobre la conexión entre el trabajo, que incluye al empleo y a los trabajos no asalariados, y la crisis climática, a través del análisis de tres escenarios de evolución para la próxima década.

Tres modelos economicos de futuro

Estos tres futuros escenarios que analizan el impacto económico en la crisis climática son: uno en el que no cambian las dinámicas de mercado -al que han denominado Business As Usual (BAU)-, uno basado en el “Green New Deal” (GND) y otro basado en un modelo de decrecimiento.

Los resultados del informe concluyen que el escenario BAU “es incompatible con cualquier intento de encarar la emergencia climática, ya que implica un incremento de las emisiones”, ha explicado el portavoz de Ecologista en Acción, Luis González.

Siguiendo las dinámicas vigentes, enmarcadas en el BAU, las emisiones serían especialmente considerables en el sector turístico -65 %-, incremento debido al aumento de la aviación internacional; TIC -51 %-; cuidados no remunerados -45 %-, por el incremento de la movilidad motorizada, o la silvicultura -44 %-.

Green New Deal o Decrecimiento

El GND apuesta “fuertemente por las energías renovables, las TIC y por un aumento de la eficiencia, acompañada de la reducción de consumo personal y el fomento de la agroecología”, ha especificado González, lo que supondría “una menor disrupción del sistema económico actual” y una reducción en un 45 % las emisiones.

Mientras que en el escenario de decrecimiento se contempla “una economía más pequeña, localizada y primaria, acompañada por una desalarización y una mayor autonomía”, según González.

En este escenario de decrecimiento, “la pérdida neta de empleo obligaría a emprender políticas de redistribución de riqueza más ambiciosas que las ya contempladas por el GND”, y este último, “aunque avanza en la dirección concreta, es insuficiente”, resumen los resultados.

El modelo del GND y el de decrecimiento impulsan “transformaciones que encaran el problema de la emergencia climática, aunque con ritmos, formas e intensidades diferentes”, concluye el informe. 

Sin embargo, “no es previsible que ninguno de ellos consiga implementarse de manera ininterrumpida y es poco probable que una única tendencia consiga imponerse hegemónicamente y marcar el paso de la trayectoria del sistema socioeconómico”.

“Se producirán hibridaciones y la ambición de las medidas dependerá de la fuerza de los movimientos sociales”, ha asegurado González, que ha añadido que “no hay opción a medidas que no tengan en cuenta la sostenibilidad, ya que si no se prioriza, no podrá haber trabajo en un planeta devastado”.

“Abordar la crisis ecosocial significa cuestionarse el capitalismo, y el empleo asalariado es el eje fundamental de este, por lo que ¿qué va a pasar con este empleo?”, ha planteado el sociólogo y portavoz de Ecologistas en Acción, Walter Actis.

Con el plan y las políticas del actual Gobierno, que la ONG enmarca dentro del modelo de GND, se estará “mejor que antes”, pero “el problema es que las medidas no captan la radicalidad y urgencia de la crisis climática y son insuficientes”, ha concluido Actis.

“Ante la crisis ecosocial a escala mundial que vivimos”, es necesario “transformar y repartir el trabajo”, ha asegurado la activista e integrante de la Red Ecofeminista, Laura Laguna.

“El capitalismo hegemónico conlleva una destrucción ecológica atroz” que no solo provoca el cambio climático, sino que supone la pérdida de biodiversidad, la pérdida de suelo fértil, la crisis de los cuidados, entre otros, según Laguna. EFEverde

 




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