VIDA ECO

Moda vegana y sostenible, la fórmula de Luzio para abrirse paso en Nueva York

Recurso de archivo a título ilustrativo. Panorámica de Nueva York desde el Empire State EFE/R.ORTEGA

Cristina Magdaleno / Nueva York (EFE).- Para la firma Luzio, con sede en Barcelona, la fórmula para “redondear” la experiencia del consumidor del lujo unifica tres formas de concebir el mundo: su tienda de interiorismo, su gastrobar italiano Iluzione y su marca de ropa, que potencia la sostenibilidad y abraza la “moda vegana”.

Con esta idea se han desplazado hasta Nueva York, donde participan en la segunda edición de “FashionLAB Incubator” con el objetivo de penetrar el “complicado” mercado de la moda estadounidense y abrirse paso entre los compradores norteamericanos con productos “100 % Made in Spain”.

En una entrevista con Efe, el responsable de márketing de Luzio, David Wu, explica que la empresa partió del mundo del interiorismo, con espacios y materiales procedentes que buscan durante sus viajes a diferentes partes del mundo.

“Colectamos materiales y conceptos de cada país y cultura al que vamos para abordar el universo del lujo en todas sus facetas: a través de los espacios, la gastronomía y ahora la moda“, expresa Wu, que destaca la colección del “mejor cachemir del mundo” con el que crean “hilos superfinos” que ayudan a sentir el tacto, la densidad y la ligereza en un producto “para toda la vida”.

Según Wu, los consumidores piden más sostenibilidad ambiental porque cuentan con una mayor conciencia, algo que les ha obligado a buscar alternativas y a afrontar el “desafío tecnológico”.

Así, Wu asevera que la tecnología les ha permitido encontrar las calidades para poder ofrecer un producto muy parecido o a veces incluso superior al de origen animal, como el pelo elaborado a partir de plásticos reciclados.

“Conservamos las mismas propiedades de la peletería, aisla y abriga igual de bien y es hasta más ligero”, expresa.

Agrega que en aquellos productos en los que utilizan materiales de origen animal están comprometidos a que no haya sufrimiento, como en el caso del uso del “borreguito”, que en vez de utilizarlo entero, se obtiene esquilando el pelo del animal y cosiéndolo a la tela.

“No hemos utilizado para nuestras prendas ninguna sustancia dañina ni para el humano ni para el medioambiente. Es muy importante preservar esa inocuidad”, reflexiona Wu, que también destaca el uso de las hojas de piña para elaborar un material muy parecido al cuero.

El enfoque, según David Wu, es reutilizar los materiales disponibles en la naturaleza e incorporarlos a la marca.

A la par, Luzio intenta potenciar asimismo la proximidad en sus piezas de “tricot”, que tejen en un pequeño taller de Barcelona.

“Queremos recuperar los antiguos talleres que existían y recuperarlos para hacer piezas de moda actual para este momento”, relata el director de márketing de Luzio, quien cree que, en general, la moda se aprecia menos en Europa y en España, mientras que en Estados Unidos, a su juicio, se aprecia mucho más la procedencia y la calidad.

Durante dos días, Luzio y otras seis firmas españolas buscarán, a través del “FashionLab Incubator”, conectar con compradores estadounidenses para dejar atrás las dificultades a las que se enfrentan las marcas españolas durante su desembarco al otro lado del Atlántico. EFE

 

 




Secciones: