NATURALEZA CONSERVACIÓN

Más de mil cajas nido actuarán contra plagas en los parques de Madrid

Una caja nido. EFE/ Imagen cedida por Carolina Remacha/ UCM /Archivo

El Ayuntamiento de Madrid está completando la instalación de 645 cajas nido para favorecer la nidificación de aves, la biodiversidad y la actuación contra plagas en parques de Madrid, que sumadas a las 450 existentes superarán el millar esta primavera.

Herrerillos, gorriones molineros, agateadores, carboneros comunes y garrapinos son algunas de las especies no migratorias de corta duración a las que beneficiará esta iniciativa.

No obstante, no son las únicas, ya que también se han instalado cajas específicas para murciélagos.

De las 645 nuevas cajas, un total de 235 se instalarán en los parques Arroyo de Rejas, Fluvial de Sanchinarro, Arriaga y la zona del aparcamiento del Capricho. Otras 200 irán a Latina (160 en los parques de las Cruces y Aluche y 40 cajas para el Pinar de San José).

Por otro lado, zonas que ya disponen de estas casas para aves incrementarán su número, como Madrid Río o Casa de Campo, que junto con el parque Forestal de Tres Cantos sumarán un total de 210 nuevas cajas.

El Ayuntamiento también cuenta con cajas nido en otras zonas de Madrid como el paseo de la Castellana, parque del Oeste, la colonia del Manzanares o el parque Emperatriz María de Austria.

La instalación de las cajas se hace entre julio y febrero, con antelación suficiente a la llegada de la primavera, la época de cría.

Biodiversidad de las especies

El subdirector de parques y viveros del Ayuntamiento de Madrid, Santiago Soria, ha acudido este viernes al Parque Fluvial de San Chinarro para presenciar la instalación de 40 casas para aves y 20 para murciélagos a cargo de Enara, un grupo de biólogos con acreditada experiencia en docencia e investigación científica.

“Estamos fomentando la biodiversidad de las especies que consideramos más beneficiosas y ayudándolas a que puedan sacar adelante a sus crías”, ha declarado a los medios.

Además, según ha destacado, “también es muy importante el control de plagas de procesionaria y galeruca”.

De hecho, algunas aves como los carboneros actúan contra las larvas mientras que los murciélagos se alimentan de la procesionaria en su fase adulta de polilla.

Cajas dormitorio y nido de aves

Eva Banda, zoóloga y doctora en biología de Enara, ha explicado que el mes de febrero “es clave para el trabajo de limpieza y colocación” de las cajas, destinadas a ser dormidero y nido de aves insectívoras.

“En marzo las dejan y durante los meses posteriores se reproducen”, ha explicado.

Las cajas de aves están hechas con madera de pino maciza y protegidas con aceite de linaza. El tamaño de su agujero es “limitado y suficiente para que formen sus nidos, porque si fuera más grande, “podrían entrar otras especies más agresivas como los estorninos”, según la experta.

También cuenta con pequeños agujeros para expulsar agua de lluvia de su interior si fuera necesario.

Plan de Infraestructura Verde y Biodiversidad

Las cajas sólo pueden ser colgadas por profesionales a entre 4 y 6 metros del suelo, sobre todo para “evitar el vandalismo”.

El material utilizado para la caja nido de murciélagos es una pasta de madera mezclada con cemento y una pintura especial para que no afecte a la piel de estos mamíferos.

“Estos refugios consiguen estabilidad térmica y evacuan el exceso de humedad”, ha indicado Paco García, uno de los biólogos presentes.

Espacios de nidificación

La instalación de estas cajas es una de las acciones contempladas en el Plan de Infraestructura Verde y Biodiversidad aprobado por el Ayuntamiento de Madrid para gestionar y reequilibrar la infraestructura verde y el ecosistema urbano de Madrid.

Si la conservación es adecuada, las cajas nido pueden servir de espacios de nidificación durante diez años, siempre que se realicen las tareas de mantenimiento.

Todos los años se efectúa una limpieza durante los meses de enero y febrero para dejar los nidos preparados para la siguiente puesta. EFEverde

 




Secciones: