DESARROLLO SOSTENIBLE

Mendoza (investigador): Las cocinas solares en el litoral mediterráneo podrían ahorrar 23 millones de euros

CAMPESINAS NICARAGÜENSES Una mujer con una cocina solar en Totogalpa, al norte de Managua. EFE/Mario López/ARCHIVO

La utilización de cocinas solares en sustitución de microondas para calentar alimentos en el litoral mediterráneo podría ahorrar al menos 23,2 millones de euros al año y reducir el consumo de energía, según un estudio realizado por profesores de las universidades Autónoma de Barcelona y Manchester (Reino Unido).

“El ahorro (aún siendo conservadores) podría alcanzar los 23,2 millones de euros anuales y reduciría en un 65 % los impactos medioambientales”, explica el líder de la investigación, Joan Manuel F. Mendoza, investigador post-doctoral de la Universidad de Manchester (Reino Unido) en el momento de realizar el estudio.

Aprovechamiento de las horas solares

En la investigación -publicada en la revista “Science of The Environment”- han participado -además- los investigadores Alejandro Gallego-Schmida y Ximena C.Schmidt Rivera, y los profesores Joan Rieradevall, Adisa Azapagica.

Mendoza, actualmente profesor en la Universidad de Mondragón (Gipuzcoa), manifiesta en entrevista a EFEverde que la investigación se llevó a cabo tomando en cuenta los días promedio de sol al año en lugares como Cataluña, que alcanzan los 240, situación similar a la de muchas localidades del litoral mediterráneo.

Las cocinas solares pueden funcionar “en cualquier lugar donde se reciba luz solar directa“, según el profesor Mendoza, como terrazas, balcones, zonas comunes o parques, por lo que ello permite su funcionamiento, por ejemplo, en oficinas o centro escolares.

Los resultados se evaluaron en un primer momento a nivel individual, sin embargo, posteriormente se consideraron los datos de escalar el uso de cocinas solares a nivel de ciudad, regional y de país, analizando lo que ocurriría si solo el 10 % de la población cambiase de aparato.

Ahorro de energía y emisiones

Con ese porcentaje y en comparación con los microondas, se reduciría en un 40 % el coste por la compra y posterior uso del producto en su ciclo de vida, y una reducción del 65 % de la emisión de gases de efecto invernadero (GEI), según el investigador.

A nivel nacional, anualmente se reduciría la emisión de 42.600 toneladas de CO2, mientras el del consumo de energía primaria (toda la energía que se utiliza en el proceso de producción de un aparato, por ejemplo) descendería en 860 terajulios (julio es una unidad de energía).

Economía circular

Para el estudio, señala el investigador, se elaboraron cocinas solares domésticas con un 70 % de materiales reutilizados, lo que permite fomentar la economía circular por medio de la reutilización de cajas de cartón, cristales, velcro, telas, periódicos, revistas, moldes de comida de metal o aluminio, a ser posible de color oscuro o negro, con propiedades aislantes, absorbentes y reflectantes.

El uso de cocinas solares está más extendido en países de Latinoamérica, África, Asia -especialmente China, India e Indonesia-, mientras en Norteamérica son más comunes los tipo barbacoa, señala el investigador, quien añade que estos aparatos aún no tienen un uso muy extendido en España.

Según el profesor Mendoza, la utilización de cocinas solares se está extendiendo, sobre todo, en Cataluña y conlleva simplemente un “cambio de hábitos diarios” de consumo. EFEverde




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