El arenal de Es Grau de Mahón está repleto de restos de estos animales, también muy presentes en playas del norte, Cala Galdana, Cala Mitjana y playas de Ciutadella, así como en la misma bahía de Fornells.
«Es algo habitual porque depende de las corrientes marinas, y llevamos varios días con viento de levante, propiciando la llegada de las medusas a las playas», ha explicado Mascaró a Efe.
El coordinador en la isla del Grupo Balear de Ornitología y Defensa de la Naturaleza (Gob), ha reconocido que en los últimos años se está multiplicando la población de las medusas y explica las posibles causas.
«El aumento de las temperaturas, el cambio climático, el hecho que llueva poco en época de sequía hace que llegue poca agua dulce al mar, y también hay un problema de sobrepesca porque la bajada de ejemplares de atunes o tortugas marinas hace que no tengan depredadores», ha señalado.
Además, ha añadido otro factor: «La contaminación por nitratos y aguas residuales mal depuradas son nutrientes para el plancton, y por lo tanto las medusas tienen más comida». EFEverde




