BIENESTAR ANIMAL

La Unidad de Intervención Veterinaria facilitará las pesquisas en casos de maltrato animal

abandono animal en España Recurso de archivo. EFE/Alberto González

La investigación de delitos contra los derechos de los animales, aquellos que atentan contra su salud o bienestar, cuenta con una herramienta nueva, la Unidad de Intervención Veterinaria, que permite esclarecer mejor los casos en los que puede haber detrás, por ejemplo, el maltrato a una mascota.

“El cometido será sobre todo realizar peritajes veterinarios para dar cobertura y apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado a petición de los juzgados y de las administraciones” que lo demanden, según ha expresado en una entrevista a EFE el director general de Derechos de los Animales del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, Sergio García.

Maltrato animal

Esta unidad nace porque a efectivos como el del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil le “surge la necesidad acuciante” de ir acompañados por veterinarios en intervenciones en las que hay sospecha de maltrato animal.

Este cuerpo de veterinarios lleva ya seis meses funcionando pero ahora ha sido dado a conocer una vez que se ha completado todo el equipo, el material necesario y con los protocolos de trabajo establecidos.

En ellos, se recoge cómo elaborar los análisis periciales de cara a los procedimientos judiciales que se pueden derivar de las pesquisas.

Antes de la llegada de la unidad “había deficiencias” en las inspecciones porque no recaían en los veterinarios que son los profesionales dedicados a la salud y al bienestar animal.

Con este cuerpo de veterinario, ahora se puede acreditar “de forma oficial” si pudiesen existir casos de maltrato animal.

En este medio año de vida, la Unidad ya ha efectuado sus primeras intervenciones, especialmente con el Seprona, en las que se ha hecho un estudio “minucioso, animal por animal” de su estado físico, según ha señalado García.

Aunque es una unidad que puede trabajar también para animales de producción, hasta ahora se han centrado en mascotas.

El motivo es que para el ganado suelen ser los veterinarios de las Oficinas Comarcales Agrarias (OCAs) las que desarrollan las inspecciones oportunas si hay algún caso que investigar en alguna granja.

Sin embargo, había un “hándicap” para elaborar las periciales oportunas en las mascotas que viven en locales como criaderos, residencias caninas o rehalas donde “no contaban con equipos veterinarios para poder establecer si existía o no maltrato animal o malas condiciones”.

La Unidad cuenta por el momento con dos veterinarios y un Auxiliar Técnico Veterinario (ATV) y, en concreto, han intervenido en cerca de 10 ocasiones con el Seprona y con la unidad de medio ambiente de la Policía Nacional.

Un centro privado de protección animal, varias rehalas y un “hotel” para perros de caza han sido algunos de los locales objeto de la intervención de estos expertos de la sanidad animal.

En las próximas semanas se desarrollarán nuevas actuaciones similares y la idea es que este servicio vaya despegando y siendo conocido entre las unidades policiales.

El Ministerio está cerrando también un convenio con el Seprona para contar con sus servicios cuando lo necesiten y también están haciendo lo mismo con diversas administraciones locales y juzgados.

En 2020, los delitos contra el medio ambiente que más aumentaron fueron los relacionados con el maltrato animal, la caza y los relativos a la protección sobre la flora y la fauna, según el balance elaborado por el Seprona.

De hecho, en infracciones administrativas, las actuaciones relacionadas con animales de compañía (10.459) y contra la sanidad animal (8.427) ocuparon el segundo y tercer puesto, respectivamente, de las más comunes en 2020.

Además, las intervenciones, investigaciones y operaciones relacionadas con maltrato y abandono de animales domésticos siguieron la misma tendencia que años anteriores, si bien han aumentado ligeramente los delitos así como los detenidos e investigados, llegando a más de 630 personas.

En concreto, el Seprona destacó en 2020 un caso de Zaragoza en el que la Guardia Civil comenzó la investigación a dos personas relacionadas con el hallazgo de 544 perros en el interior de una parcela con “evidente falta de higiene”, según el informe.

Había “numerosos” ejemplares encerrados en pequeñas jaulas, de las utilizadas para la cría de conejos, siendo sus condiciones higiénico-sanitarias “lamentables”, ya que las heces y orines se hallaban acumuladas en “gran cantidad” en las propias jaulas y por el suelo de la nave, además de falta de agua y comida, así como evidente abandono de atención veterinaria y mala situación clínica, detalla el dossier del Seprona.

Con la Unidad de Intervención Veterinaria, casos como éste podrán contar ahora con la elaboración minuciosa de informes periciales que facilitarán la labor a los investigadores. EFEverde

 




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