EMPRENDIMIENTO AMBIENTAL

Maltas y lúpulos ecológicos para Bailandera, la cerveza “eco” de tres emprendedoras

Manuel Moncada.- Madrid (EFEverde).- Fabricar cerveza artesana y "eco" con técnicas tradicionales a partir de "maltas y lúpulos ecológicos" silvestres es la idea a partir de la cual tres jóvenes emprendedoras han demostrado que es posible una producción "alternativa" en cuanto a "valores, procesos y materia prima sostenible".

Con ese espíritu (Ana Lázaro, Sara Muñoz y Clara Aguayo) crearon en Bustarviejo (Sierra norte de Madrid) Bailandera, un proyecto empresarial y vital para elaborar una cerveza de fabricación artesana, que emplea ingredientes de los cultivos ecológicos de las proximidades y con la que han situado a la sierra norte de Madrid en la ruta de las cervezas artesanas.

Una de las responsables de la iniciativa, Sara Muñoz, ha explicado a Efeverde que Bailandera es una microcrevecería que fabrica cerveza artesana hecha a partir de “maltas y lúpulos ecológicos”, un tipo de producción que según ha afirmado Muñoz “está empezando a fomentarse”, dado el interés que suscita esta tendencia entre los amantes de esta bebida.

Bailandera y el lúpulo

Estas tres cerveceras madrileñas están analizando en la actualidad las variedades de lúpulo silvestre que crece en la sierra para determinar sus posibilidades de uso para la cerveza con el objetivo de “extraer cepas y reproducirlas”.

El proceso de fabricación de esta cerveza artesanal está sostenido por un convenio entre “cerveceras y agricultores” en virtud del cual las emprendedoras tratan de emplear productos “de proximidad”, ya que el proyecto pretende “visibilizar el debate sobre la cercanía como valor ecológico”.

Esta cercanía genera un intercambio “sin intermediarios” que ha creado un ambiente de confianza con los productores del sector primario, un sector según Muñoz “cada vez más olvidado” y que palía los efectos del abandono rural.

Beneficios para el entorno

La propuesta de las tres emprendedoras es una forma de consumo “más beneficiosa para el entorno y la comunidad” que está cambiando los hábitos de aquellos que “no compran por el precio, sino por una conciencia ecológica cada vez más arraigada”.

“Además de lo que hacemos, nos importa cómo lo hacemos”, ha explicado Muñoz, ya que la iniciativa nace a raíz de la constitución de una cooperativa, “un grupo horizontal” formado por tres mujeres “en la que todas somos iguales; aunque no hagamos lo mismo, valemos lo mismo y cobramos lo mismo”.

La cerveza Bailandera cuenta en la actualidad con tres variedades: una cerveza de trigo con un 30 % de malta y cinco grados de graduación alcohólica; una variedad de Pale Ale de maltas más tostadas y con una mezcla de lúpulos más intensos que alcanza los seis grados; y una cerveza negra con un toque de granos de café y avena para reforzar la espuma.

La zona rural de Bustarviejo, uno de los 42 municipios de la sierra norte de Madrid, contribuye con esta iniciativa ecológica a impulsar el mundo rural a través del desarrollo sostenible.

Además de en la sede de Bailandera en Bustarviejo, este producto se distribuye por las localidades de la sierra norte de Madrid y en la propia capital. EFE
mmi/al




Secciones:        
arturolarena
#Periodistaambiental, maestro en #FNPI. Premio Nacional de Medio Ambiente y de la Fundación BBVA a la Conservación de la Biodiversidad Dirijo www.efeverde.com y www.efefuturo.com @arturolarena. Más sobre mí: www.arturolarena.es

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies