MARRUECOS MONOS

Los macacos de berbería del Atlas, en Marruecos, sufren de obesidad

Por Mohamed Siali.- Los macacos de berbería, esos monos que viven salvajes desde Gibraltar hasta los bosques del Atlas, pasando por el Rif, sufren de males muy modernos como la obesidad y los accidentes de tráfico, además de la competencia con las ovejas por el control del territorio.

Ahora, las autoridades marroquíes han desplegado un nuevo cuerpo de guardias forestales en los bosques de la zona de Ifrán, en el centro del país, con la intención de observar y proteger a esta especie, ya que de los 12.000 macacos que se encuentran en Marruecos, la mayor parte de la población se concentra en el Medio Atlas.

Deterioro del ecosistema en el que viven

Estos funcionarios, que dependen del Alto Comisionado marroquí de Agua y Bosques, estarán equipados con binoculares, cámaras, linternas y tabletas electrónicas para facilitar su misión, que comprende además la lucha contra el robo de estos populares animales.

El experto en la Asociación marroquí de Profesores de Biología en Marruecos, Dris Hachimi, explica que los problemas que vive el macaco de berbería derivan todos del deterioro del ecosistema donde vive: los bosques de cedros, destino turístico muy popular en Marruecos.

El acercamiento por parte de los humanos y su atrevimiento a tocarlo y darle comida ha influido en el comportamiento del mono y en sus hábitos alimentarios.

Habitualmente, los macacos de berbería comen las semillas del cedro, además de otras plantas e insectos, pero por el contacto cada vez más frecuente con personas han empezado a consumir otros alimentos como dulces, cacahuetes y pan.

Obesidad, capturas y venta ilegal de ejemplares

Monos del Atlas

Habitualmente, los macacos de berbería comen las semillas del cedro, además de otras plantas e insectos, pero por el contacto cada vez más frecuente con los seres humanos han empezado a consumir otros alimentos como dulces, cacahuetes y pan. EFE/Mohamed Siali

Ante estos desarreglos alimentarios, se han detectado varios casos de macacos que sufren de obesidad y han visto rebajada su esperanza de vida, que normalmente está entre los 20 y los 35 años.

En la carretera que cruza el bosque Gourou, es muy habitual que los monos, que se mueven en grupos de entre cinco y diez individuos, se acerquen a los coches para pedir comida a quienes viajan en ellos y, al no calibrar el peligro del tráfico, acaben siendo atropellados y muertos por los vehículos en marcha.

Y otro peligro procedente del ser humano, este ya más conocido, es su captura y su venta ilegal, en primer lugar para exportarlos, ya que cada año salen de contrabando por las fronteras entre 300 y 400 monos de esta especie, según las estimaciones de Hachimi.

Otra parte de los monos capturados son utilizados en las plazas de algunas ciudades turísticas como la de Yamea Al Fna en Marrakech, donde es común que sus dueños inviten a los turistas a fotografiarse con un monito al hombro a cambio de unos euros.

Las ovejas, una amenaza real

Más allá del hombre, el otro gran competidor del mono es la oveja: en los bosques de Ifrán, hábitat favorito del macaco, la población de ovejas ha pasado de 200.000 cabezas de ganado en los años setenta a casi un millón de cabezas actualmente.

El macaco bereber -recuerda Hachimi- pasa el 80 por ciento de su tiempo en suelo para alimentarse (el resto del tiempo sobre los árboles), por lo que el ganado les supone un competidor directo en la alimentación y en las fuentes de agua.

La principal medida para la salvaguarda del mono es proteger su hábitat, el ecosistema del cedro, que hoy ocupa 134.000 hectáreas repartidas entre el Rif, el Alto Atlas y (principalmente) el Medio Atlas.

Reforestación y sensibilización 

Marruecos ha establecido un plan de bosques que ha logrado revertir las cifras de deforestación: si hasta el año 2000 la superficie boscosa disminuía un 1 % anual, ahora está creciendo a razón de un 2 % anual, lo que será beneficioso para todos los animales que viven en esos bosques, según ha declarado el director de Parques y Reservas Naturales en Marruecos, Zuhair Amhauech.

Actualmente, el Gobierno marroquí aplica un plan para la implantación de 600.000 hectáreas de arbolado entre los años 2015 y 2024, y de ellas un 30 % estarán dedicadas al cedro.

Por su parte, el nuevo cuerpo de guardias forestales especializado en el macaco de berbería impulsará actividades de sensibilización para la población local y para los turistas, para enseñarles a tratar con los animales sin dañarlos o deteriorar su ecosistema. EFEverde




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