Luis M. Jiménez Herrero: la economía debe mirarse en la naturaleza para no generar residuos

ECONOMÍA CIRCULAR

Luis M. Jiménez Herrero: la economía debe mirarse en la naturaleza para no generar residuos

Luis M. Jiménez Herrero: la economía debe mirarse en la naturaleza para no generar residuos Luis Jiménez en una foto de archivo

Rafael González / Madrid (EFE).- Los ciclos de producción y consumo actuales deben de imitar a los empleados por la naturaleza, como una de las bases de la economía circular, porque precisamente en ella "no existen residuos", simplemente tiene lugar una fase de la materia en la que "todo se aprovecha".

El fundamento en este tipo de fabricación pasa por “proteger el capital natural y sus recursos”, asegura en una entrevista con Efeverde el presidente de la Asociación para la Sostenibilidad y el Progreso de las Sociedades (ASYPS), Luis Miguel Jiménez, quien sostiene que “no se trata de reciclar por reciclar”, sino de preservar la “base del sustento de la vida”.

Jiménez, uno de los coordinadores de la publicación ‘Economía circular-espiral. Transición hacia un metabolismo económico cerrado’ (Ecobook, 2019), señala que este concepto de emular al entorno natural ya ha sido aplicado en Países Bajos o Dinamarca dentro de la disciplina conocida como “ecología industrial”, donde los productos de una compañía “no se convierten en residuos, se emplean como materia prima de las otras” y, de esta forma, se crea una “simbiosis industrial”.

Aunque se piensa que la economía circular puede “reutilizar y reciclar todos los desechos y convertirlos nuevamente en recursos para que entren en el sistema productivo”, según este experto, las leyes termodinámicas y económicas “nos dicen que hay pérdidas” y, por tanto, “nunca seremos totalmente independientes de seguir importando materias primas“.

Economía en espiral

La clave, a su juicio, pasa por una economía en espiral donde, además de llevar a cabo una “máxima reutilización o reciclaje del residuo”, se le dé una “utilidad añadida”, pues lo importante es que éste sea devuelto a la cadena de valor en su nivel “más alto”.

Hay numerosas materias primas “muy difíciles de reciclar”, como los gases que se dispersan y otros materiales que “más tarde derivan en otros tóxicos y contaminantes”, y otras “muy fáciles de reutilizar y fundamentales para ahorrar capital natural”.

El problema, explica, recae en la existencia de “muchos tipos de residuos, procedentes de sectores distintos, que poseen problemáticas diferentes”.

El caso del sector eléctrónico

El sector eléctrico y electrónico, por ejemplo, reúne las condiciones para conseguir una “buena economía circular“, ya que este tipo de materiales, sobre todo los denominados críticos o metales raros, son “cruciales para realizar una transición energética, de movilidad y de sosteniblidad”, pues “muchos de ellos se concentran en países donde el acceso es limitado”.

“La recuperación de elementos raros, como el galio, el paladio, el germanio o el cobalto, entre otros, es primordial porque de ellos apenas se llega a reciclar el 1 %”, insiste Jiménez, quien apunta que “nuestros móviles, la energía fotovoltaica y todas las renovables, o la movilidad sostenible, se elaboran precisamente con estos materiales”.

Jiménez, quien fue director del Observatorio de la Sostenibilidad en España (OSE) entre 2005 y 2013, aboga por el concepto de “minería urbana”, que se basa en la obtención de estos materiales dentro de los sistemas urbanos, porque “incluso ya sale mucho más rentable que tratando de incorporarlos de los recursos vírgenes”.

España retrasada

España, en su opinión, va “retrasada” y cuenta con un “déficit acumulado” en materia de economía circular, mientras que “numerosos países europeos han realizado avances importantes y han puesto en marcha legislaciones específicas”.

En este sentido, “hace falta una verdadera estrategia con un planteamiento más renovado en la gestión de residuos y, sobre todo, en una parte muy importante, a veces olvidada, como es el ecodiseño y la ecoinnovación”, apostilla.

Un cambio que también debe alcanzar la mentalidad del consumidor para que “no piense en una economía dirigida al producto como tal, sino encaminada a disfrutar del servicio”, todo ello basado en el “consumo colaborativo”: consumir de una manera que no genere desecho.

“Para que los sistemas de producción o consumo cambien, siempre hacen falta incentivos y para que la sociedad tenga alicientes para cambiar debe poseer, a su vez, mucha información”, recalca.

El usuario, manifiesta Jiménez, debe conocer qué tipo de productos consume, cómo afectan a su salud o al medio ambiente, si se pueden reciclar o no…, pues los estilos de vida sostenibles no necesariamente están orientados a “vivir peor”, sino que deben estar encaminados a “vivir de otra manera”, que no necesariamente debe tener una “menor satisfacción vital”. EFE

Ficha del libro

Luis M. Jiménez Herrero: la economía debe mirarse en la naturaleza para no generar residuosCOORDINADORES:
Jiménez Herrero, Luis M. y Elena Pérez Lagüela.

EDITORIAL:
ECOBOOK. MADRID, 2019. 343 PÁGINAS.
ISBN formato papel: 978-84-948178-4-7; ISBN formato PDF: 978-84-948178-5-4; Depósito legal: M-38538-2019

AUTORES PRINCIPALES:
Luis M. Jiménez Herrero, Antonio Valero, Alicia Valero, Emilio Cerdá, F. Javier Sanz Larruga, Julia Martínez Fernández, Agustín Molina, Elena Pérez Lagüela, Jordi Morató, Nicola Tollín, Brent Villanueva, Begoña De Benito Fernández.

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