ECOTURISMO

Los girasoles llaman al turismo en Puerto Rico

  • El inter√©s del puertorrique√Īo por los girasoles tambi√©n se debe a que en la isla abundan otros tipos de flores como las amapolas, margaritas u orqu√≠deas, pero es realmente extra√Īo ver girasoles.

Los girasoles llaman al turismo en Puerto Rico Girasol

Jorge J. Mu√Īiz Ortiz.- Naguabo (Puerto Rico), 14 jul (EFE).- Las visitas tur√≠sticas a fincas de girasoles han tomado auge en Puerto Rico en los √ļltimos meses por la curiosidad que despierta entre la poblaci√≥n local esta colorida planta en un paisaje normalmente mucho m√°s selv√°tico.

La Finca de R√ļstica, en el barrio Mariana Naguabo, al este de Puerto Rico, es uno de los tres principales campos de cultivo en la isla dedicados a la siembra de girasoles, junto a las establecidas en los municipios sure√Īos de Gu√°nica y Santa Isabel.

Sof√≠a C√°ceres, una de las administradoras de la Finca de R√ļstica, explic√≥ hoy en entrevista con Efe que el girasol “est√° de moda” en Puerto Rico porque el color de sus p√©talos “resulta muy llamativo” y a la gente le parece una flor “fuerte, imponente”, al tiempo que “le llama la atenci√≥n y le hace sonre√≠r”.

“Es muy gratificante ver c√≥mo a la gente le alegran los girasoles y tiene una reacci√≥n emocional al verlos en el campo. Las personas verdaderamente valoran su belleza”, afirm√≥ C√°ceres, quien admite que la iniciativa de sembrar girasoles surgi√≥ “por casualidad”.

Esta graduada de bellas artes de la Universidad de Puerto Rico recordó que la oportunidad de sembrar girasoles se originó cuando su madre, Danira Nazario, se retiró de la psiquiatría con la intención de mudarse fuera de San Juan y adquirir una finca lejos de la zona metropolitana.

Buscando alg√ļn terreno para sembrar, pero sin ning√ļn conocimiento en agricultura o agronom√≠a, Nazario adquiri√≥ diez cuerdas (3,93 hect√°reas) de la antigua vaquer√≠a San Miguel, que ces√≥ operaciones hace quince a√Īos.

C√°ceres cont√≥ que entonces su progenitora y su compa√Īero, el bi√≥logo Amaury Ortiz Qui√Īones, a quien describe como “el cerebro del huerto”, adquirieron en un supermercado unas semillas h√≠bridas de girasoles, que sembraron hace dos a√Īos “en tiempo de sequ√≠a y sin ninguna intenci√≥n comercial”.

Sembraron siete de las treinta variedades de girasoles que existen, entre ellos, girasoles clásicos, que son los de centro claro o centro oscuro, así como multipétalos, rojos y multicolores. Tiempo más tarde vieron que los girasoles comenzaron a germinar. Esta planta, originaria de América pero que en la actualidad se cultiva por todo el mundo, tarda en florecer entre 53 y 60 días.

La finca finalmente abri√≥ al p√ļblico hace cuatro meses y da la oportunidad a los puertorrique√Īos de visitarla y ver sobre el terreno los campos de girasoles. Tambi√©n pueden comprar sus flores, por entre uno y tres d√≥lares cada una dependiendo de su tama√Īo.

“Abrimos al p√ļblico como un experimento”, dijo C√°ceres sobre la √ļnica finca en Puerto Rico que siembra girasoles para venderse con fines ornamentales en florister√≠as de la isla.

En Puerto Rico se importa el 90 % del conjunto de las flores que se venden a particulares, siendo Colombia en principal proveedor.

El inter√©s del puertorrique√Īo por los girasoles tambi√©n se debe a que en la isla abundan otros tipos de flores como las amapolas, margaritas u orqu√≠deas, pero es realmente extra√Īo ver girasoles.

En la finca también tienen sembrados gladiolas, sandías y pitahaya, que es un tipo de cactus (conocido también como fruta del dragón) y que lograron germinar con fondos federales.

Cáceres, no obstante, dijo que su intención ahora es centrarse en los girasoles y dedicar toda la finca a esta planta.

A la finca acuden familias, parejas de novios buscando girasoles para decorar su boda y amantes de las flores, como Joyce González, quien viajó desde San Juan hasta Naguabo para visitar por primera vez un huerto de girasoles.

Gonz√°lez, de 25 a√Īos, dijo a Efe que acudi√≥ a esta finca en concreto para ver los girasoles, algo raro de ver en una isla, donde s√≠ es m√°s f√°cil encontrar campos de las rosas, orqu√≠deas o amapolas.

“Aprecio la belleza de todas esas flores, obviamente, pero ver un girasol es m√°s impactante a√ļn, por ese color amarillo tan brillante”, explic√≥.

“Lo miras y te tienes que sonre√≠r por obligaci√≥n. Esta iniciativa de sembrar girasoles en Naguabo seguro va a dar de qu√© hablar de aqu√≠ a algunos meses”, asegur√≥ la joven. EFEUSA

jm/mgl




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