ESTUDIO BIODIVERSIDAD

Estudian los líquenes para identificar zonas de protección ante la crisis climática

Fotografía del Hayedo de Montejo, en Montejo de la Sierra (Madrid). EFE/Noel Castro

Un estudio liderado por la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) ha identificado los hayedos de España e Italia como “área prioritaria para preservar las comunidades de líquenes”, ya que estos organismos “son indicadores de alerta temprana para predecir escenarios de cambio climático”.

El equipo de investigación, liderado por el grupo ESEFUNLICH-URJC, ha identificado la región mediterránea, principalmente este tipo de bosques de España e Italia, como “una de las zonas que requieren especial atención para la conservación de un gran número de especies”, destaca la universidad en una nota.

“La región mediterránea es un punto caliente de diversidad para los macrolíquenes de los hayedos europeos”, ha señalado Pilar Hurtado, investigadora del área de Biodiversidad y Conservación de la URJC y coautora del estudio, que ha contado con la colaboración de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Lisboa (Portugal).

Esta es una de las zonas más afectadas por la emergencia climática, en la que se espera un pronunciado ascenso de la temperatura y un incremento en la sequía estival, por lo que este estudio identifica esta región como “una de las áreas prioritarias de conservación”.

Análisis en Europa

Para llevar a cabo esta investigación, el equipo científico ha analizado las comunidades de macrolíquenes (58 especies de líquenes de gran tamaño) que viven sobre los árboles (epífitos) en 23 hayedos a lo largo de toda Europa, desde el sur de Suecia al sur de Italia. Además de estudiar su taxonomía (clasificación y ordenación de las especies), han observado sus funciones dentro del ecosistema y su desarrollo evolutivo o información filogenética.

“Hemos analizado la respuesta de las tres dimensiones de la biodiversidad para identificar puntos calientes que requieran una especial atención para ayudar no solo a conservar un gran número de especies, sino también de funciones y linajes en el presente y en el futuro”, ha añadido la investigadora de la URJC.

Los resultados de esta investigación, publicados recientemente en la revista científica ‘Science of the Total Environment‘, apuntan a que “las comunidades con mayor diversidad de rasgos o características biológicas son también las que cuentan con mayor número de especies y linajes diferentes”.

“De esta manera, conservar estas comunidades ayudaría a asegurar la resiliencia de los ecosistemas frente a la incertidumbre de los cambios climáticos futuros”.

Efectos de la crisis climática

El equipo científico también cuantificó la abundancia de las especies de macrolíquenes presentes en cada bosque, recogiendo, además, muestras para medir distintos rasgos biológicos, como el contenido hídrico o la adquisición de nutrientes y elaboró un árbol genealógico para las comunidades encontradas en cada bosque, cuantificando así las relaciones de parentesco entre las especies.

El equipo concluyó también que algunos rasgos funcionales de los líquenes, como la forma y el tipo de organismo fotosintético, son indicadores útiles para evaluar los efectos de la crisis climática sobre estas comunidades epífitas.

Los datos obtenidos permitirán delimitar las áreas que necesitan protección prioritaria, como la región mediterránea. EFEverde

 





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