CAMBIO CLIMÁTICO / COP20

Lima encauza el acuerdo climático de 2015 pero deja muchos frentes abiertos

  • El texto aprobado implica que, por primera vez en la historia de las negociaciones climáticas, todos los países deben poner sobre la mesa acciones para combatir el calentamiento.

Lima encauza el acuerdo climático de 2015 pero deja muchos frentes abiertos El presidente de la CUmre del Clima de Lima, Manuel Pulgar y Ban Ki-Moon.

Caty Arévalo.- Lima, 14 dic (EFEverde).- La Cumbre del Clima de Lima aprobó hoy un documento que implica que, por primera vez en la historia de las negociaciones climáticas, todos los países deben poner sobre la mesa acciones para combatir el calentamiento, de manera que encauza un futuro acuerdo en París 2015, aunque deja muchos frentes abiertos.

El texto adoptado, “La llamada a la Acción de Lima”, logra que todos los países tengan que presentar a Naciones Unidas, antes del 1 de octubre de 2015, compromisos “cuantificables” de reducción de gases de efecto invernadero de una manera “clara, transparente y entendible por todos”.

Esos compromisos deben ser “ambiciosos” y “justos de acuerdo a las circunstancias nacionales”, y han de ir acompañados de información detallada de las acciones qué va a desarrollar el país para que esa disminución de emisiones se cumpla.

También se “invita” a los países a que incluyan en sus compromisos cómo van a contribuir a financiar la adaptación a las sequías, subida del nivel del mar o pérdida de cosechas que acarreará el cambio climático; una fórmula lingüística elegante para tranquilizar a los países en desarrollo que se negaban a firmar nada que no hiciera referencia a la adaptación.

Análisis de las aportaciones

El otro gran avance del acuerdo de Lima, alcanzado in extremis en un intenso día de prórroga de las negociaciones, es que, tras la presentación de los compromisos país, la ONU analizará el impacto global de esas contribuciones nacionales para determinar si son suficientes para que la temperatura del planeta no supere más de dos grados a finales de siglo, respecto a niveles preindustriales.

Tras la aprobación del acuerdo, el comisario de Energía y Clima, Miguel Arias Cañete, valoró “la flexibidad” que han mostrado los cerca de 200 países reunidos en Lima para que estas negociaciones, que estuvieron permanentemente bloqueadas hasta apenas dos horas antes de concluir, “salieran adelante”.

Arias Cañete consideró que esta flexibididad envía una señal positiva para avanzar en los próximos doce meses, y adoptar un acuerdo global de lucha contra el cambio climático en la próxima cumbre, que se celebrará en París, en diciembre de 2015.

Una estructura de trabajo

La mayoría de los líderes de las delegaciones nacionales declararon que “La llamada a la Acción de Lima” facilita “una estructura de trabajo para continuar trabajando en el acuerdo de Francia, como dijo el enviado de Cambio Climático de la Administración Obama, Todd Stern.

“Han sido días muy intensos pero estamos satisfechos de haber podido alcanzar un texto, que es el mejor en estos momentos”, declaró a EFE el secretario de Estado de Medio Ambiente, Federico Ramos.

El texto contiene muchas referencias a los “elementos” que deberá contener ese futuro acuerdo de París, pero sin concretarlos ya que en los trece días que ha durado la reunión quedó claro que, en Lima, el consenso iba ser imposible en torno a esos temas.

Ese hecho, implica “que quedan muchos frentes abiertos y mucho trabajo por delante el próximo año” para que París sea un éxito, asegura Teresa Ribera, directora de uno de los principales lobbies climáticos europeos, el IDDRI.

Frentes abiertos

Lima deja abierta, por ejemplo, la fórmula jurídica tendrá el futuro acuerdo, aunque propone tres opciones: “protocolo”, “instrumento legal” o “resultado acordado”.

Y habla de que deberá ser un pacto “equilibrado y de equidad”, que contenga “responsabilidades comunes pero diferenciadas”, pero no detalla cómo se va articular esa diferenciación.

Apela a desarrollar un mecanismo internacional para pérdidas y daños asociados con los impactos del cambio climático, y a implementar la financiación a la adaptación, pero no cuenta cómo ni presenta una hoja de ruta para alcanzar los 100.000 millones de dólares comprometidos por los países en esta última materia para 2020.

Tampoco aclara qué va a hacer la ONU si al contabilizar los compromisos de reducción que le presenten los países detecta que son insuficientes para que la temperatura global no supere esos dos grados, que podrían convertir el planeta en un lugar “inhabitable” según los científicos.

El presidente de la Cumbre, el ministro peruano Manuel Pulgar Vidal, despedía la reunión afirmando, que La llamada a la Acción de Lima “da esperanza al mundo”, pero, como ha reconocido Christiana Figueres, la secretaria de la Convención de Cambio Climático de la ONU, “queda mucho por hacer” para que el acuerdo de 2015 sea efectivo para afrontar este problema.

“París empieza en tres semanas”, decía al abandonar la cumbre el ministro de medio ambiente de Singapur, Vivian Balakrishnan.EFE

cam




Secciones:            
Periodista ambiental de la Agencia EFE. Premio Fundación BBVA a la Conservación de la Biodiversidad 2017. 2013/14 Knight Science Journalist Fellow en MIT y Harvard. Investigadora de la comunicación del cambio climático en la Universidad de Oxford.

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies