NATURALEZA GEOLOGÍA

Geoparques, intérpretes de la historia a través del lenguaje de las piedras

“Las piedras hablan si se les pregunta y saber escuchar lo que cuentan exige un ejercicio de humildad, el de admitir que en una historia de 4.500 millones de años, nosotros formamos parte del último segundo”.

Asier Hilario es el director científico del Geoparque de la Costa Vasca, una joya que abarca territorio costero y de interior y cuyo emblema lo constituye el flysch, una formación de miles de capas estratificadas a lo largo de la franja litoral desde Zumaia hasta Mutriku que constituyen “el libro de la historia de la tierra”.

“Los geólogos somos detectives que vamos buscando pistas y concretamente aquí podemos leer 60 millones de años de historia, capa a capa, página a página, las más antiguas con 110 millones de años y las más modernas, con 50”, ha explicado.

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El flysch en el entorno de Sakoneta. Deba (Guipúzcoa). EFE/J.J. Guillén

El lenguaje de las piedras

Asier es geólogo “más desde un punto de vista filosófico que científico” y reconoce que las piedras le ayudan a relativizar muchas cosas del día a día al recordarle que en este planeta “han sucedido muchas cosas antes de llegar nosotros en el último minuto”, que la historia “es mucho más larga que lo que estamos acostumbrados a manejar” y que el planeta “funciona desde mucho antes de que llegáramos”.

Lo que más valora de trabajar en este entorno es “la posibilidad de viajar en el tiempo y poder comunicarlo a mucha gente”, porque la finalidad de los geoparques es la divulgación; “cuando alguien se sorprende, ahí está la llave del éxito”.

“No queremos sólo que la gente visite un paisaje bonito, queremos que cuando vuelvan a casa piensen que han estado en un lugar espectacular y que le han contado una historia que nunca antes se habrían imaginado”, ha señalado.

Hombre y paisaje

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El flysch en la playa de Zumaia (Guipúzcoa). EFE/J.J. Guillén

Y es que “los geoparques son proyectos de desarrollo local y no tendrían sentido sin gente”, ha subrayado, y, aunque el desarrollo económico de estos lugares viene a través el ecoturismo, “no es real que este beneficio llegue a todos, así que la manera fundamental de que un geoparque aporte riqueza a un territorio es a través de la cultura”.

En su opinión, es fundamental que las gentes del lugar “entiendan su paisaje, su tierra, de una manera diferente y se sientan orgullosas, por eso “cada vez que vengo y cada vez que se lo consigo transmitir a miles de personas me doy cuenta de que elegir ser geólogo y trabajar en un lugar así es la mejor decisión de mi vida”.

Porque, según este científico, el vínculo del hombre con la naturaleza “no solo es posible, sino que es muy deseable, pero para eso nos tenemos que empeñar en los geoparques en hacer ver que la naturaleza tiene mucho que enseñarnos”.

En su opinión, “el mundo rural puede ofrecer posibilidades para desarrollar iniciativas innovadoras siempre que uno crea en lo que hace”, pero dinamizar el mundo rural y hacer que sea atractivo para las nuevas generaciones “es aún uno de los grandes retos de la sociedad que si no logramos, desaparecerá en pocas décadas y con ello el paisaje natural y cultural que encierra”.

Los grandes enclaves geológicos

Ha lamentado que la geología sea una de las grandes desconocidas de las ciencias naturales, aunque al mismo tiempo “es indiscutible que algunos de los lugares más visitados de todos los países son eminentemente geológicos, como las Cañadas del Teide, Ordesa, el Gran Cañón del Colorado o el Perito Moreno”.

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El flysch en el entorno de Sakoneta. Deba (Guipúzcoa). EFE/J.J. Guillén

“Aunque la gente no es consciente de ello, hay un interés muy real por los grandes paisajes geológicos, lo que falta es verlos con otros ojos, con otros puntos de vista”, ha afirmado; “hay que ver un paisaje desde la cuarta dimensión, que no es otra que la historia de miles de millones de años que nos permite entender qué hay detrás de eso que hace tan particular lo que vemos”.

“Cuando cuentas a los visitantes que estas capas se formaron en el fondo marino, a unos mil metros de profundidad, oscuro pero lleno de vida, y que cuando chocó la península ibérica con el continente europeo y se levantaron los Pirineos también se levantaron esos fondos, estás descubriendo a la gente un mundo absolutamente nuevo”, ha aseverado.

El flysch constituye un biotopo protegido, no sólo por el interés geológico de sus capas, sino también porque en él se ha desarrollado un ecosistema muy rico y muy bien conservado que “se pretende sean nichos para que esa biodiversidad sea más confortable y se pueda expandir mejor”.

Pero el geoparque es mucho más que el flysch, “es una manera muy fácil de conectar con nuestros antepasados”, porque en su interior existen más de una veintena de cuevas del paleolítico superior, algunas tan importantes como la de Ekain, Patrimonio de la Humanidad.

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El flysch en el entorno de Sakoneta. Deba (Guipúzcoa). EFE/J.J. Guillén

Entender el paisaje

Su valor lo convierte en destino “inexcusable”, pero lograr un turismo de calidad que se pueda sostener en el tiempo “sin matar a la gallina de los huevos de oro” está en manos de todos los que reciben y atienden a los visitantes, según Asier Hilario, “no solo de los que estamos detrás del proyecto”.

El geoturismo “es entender un paisaje en su integridad, la A , la B y la C, entender la parte abiótica o cómo las rocas y la historia han conformado esos relieves, entender cómo esa parte condiciona la B, que es la parte biótica, y cómo ambas condicionan la C, que es la parte cultural”.

Él se esfuerza a diario por entender “aunque sólo sea un poco” la secuencia de paisajes que han precedido al que tiene delante de sus ojos; “me resulta excitante y me siento realizado cuando consigo comprender una pequeña parte de lo que hay detrás de todo esto y, sobre todo, cuando consigo que la gente se ponga las gafas del geólogo y me diga: ostras, eso no se me había ocurrido nunca”.

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Redactora de la Agencia EFE, adscrita al departamento de EFEverde. Licenciada en Ciencias de la Información, año 1989 Fecha de nacimiento: 21 septiembre 1966 Lugar de nacimiento: Madrid