BIODIVERSIDAD

Las vedas que pueden salvar los últimos manglares de Perú y Ecuador

Escribe: Sally Jabiel – Fotografías: Iniciativa Pesquerías Costeras.- Para crecer el cangrejo se desprende de su caparazón. Una vez al año, una nueva generación de estos crustáceos deja sus corazas, quedando frágiles entre las raíces de los manglares. Si sobreviven a estos días en que son presa fácil, los cangrejos del manglar (Ucides occidentalis) llegarán a su adultez y se reproducirán, persistiendo así en la naturaleza. Sin embargo, en los últimos 25 años pocos lo han logrado debido a la sobrepesca y la tala indiscriminada de mangles. Una pérdida que hoy las comunidades pesqueras intentan frenar con el respeto de vedas y las tallas mínimas en Perú y Ecuador.

Conservar lo ancestral

Según Naciones Unidas, más de un tercio de los manglares se han perdido en el mundo en los últimos 100 años. Estos bosques que se extienden en las costas de Perú y Ecuador son uno de los ecosistemas marinos más productivos y complejos del planeta, cuyo equilibrio depende en gran medida de los cangrejos que se dedican a descomponer las hojas que caen de los mangles, transformándolas en alimento para un sinnúmero de seres vivos, entre moluscos y peces.

Baczaida Tejada es presidenta de una asociación de extractores que cuidan los manglares en Puerto Bolívar, Ecuador.

La naturaleza fluye en armonía, si no tenemos el cangrejo, no vamos a tener conchas, ni peces ni manglar. El cangrejo es parte del ecosistema y si estuviera en falencia, ya estaríamos decayendo en otros recursos”, explica Baczaida Tejada, presidenta de Los Isleños, asociación que hace 20 años se convirtió en una de las primeras en firmar un Acuerdo de Uso Sustentable y Custodia del Manglar con el gobierno de Ecuador para conservar estos ecosistemas. “Sin nosotros los usuarios ancestrales a estas alturas ya no tendríamos manglar. Nuestra lucha por conservar no viene de ahora, ni de hace 20 años, viene de nuestros ancestros”, destaca con orgullo esta extractora de Puerto Bolívar.

Javier Zárate es extractor del Santuario Nacional Manglares de Tumbes en Perú desde hace más de 30 años

Similar es la experiencia en Perú con el Consorcio Manglares del Noroeste que marcó un hito en la historia de la conservación en este país al firmar en 2015 un contrato de administración con el Servicio Nacional de Áreas Protegidas por el Estado (Sernanp) para cuidar el Santuario Nacional Manglares de Tumbes. Años atrás cuando no había vedas, cada extractor sacaba de 15, 20 hasta 25 sartas porque no había un límite, cuenta Javier Zárate, extractor desde hace tres décadas en esta área natural protegida. Cada sarta está compuesta por unos 12 cangrejos, es decir que en aquel entonces cada pescador extraía al menos unos 200 ejemplares.

Éramos nosotros quienes estábamos depredando el manglar y ahora somos nosotros los que pensamos en el futuro para que el recurso no se acabe y acatamos las vedas y los topes de extracción”, confiesa él.

Equilibrio natural

Patricia Flores de la Asociación de Cangrejeros 6 de julio en Ecuador.

Para que un cangrejo del manglar alcance su talla adulta de 6.5 centímentros y, por ende, pueda reproducrise, deben pasar al menos cuatro años. Por eso la veda que llega cada agosto, cuando el cangrejo se desprende del exoesqueleto que lo rodea, es una de las dos temporadas del año en que este no puede ser extraído, ni comercializado ni consumido. El otro período se da entre enero y febrero cuando entra en apareamiento. “Tenemos que darle un espacio para que se recupere. Si los cogemos cuando se aparea o está en muda, rompemos ese ciclo de vida”, asegura Tejada.

Pese a que ambas pausas son claves para la sobrevivencia del cangrejo y de todo el manglar, muchas veces son alteradas por distintas actividades humanas, como su captura indiscriminada, la destrucción sus hábitats y la contaminación de esteros. “En estos meses se cuida mucho el manglar, porque vienen los extractores ilegales y a ellos no les importa la veda, pero nosotros vigilamos y controlamos”, explica la extractora ecuatoriana Patricia Flores de la Asociación de Cangrejeros 6 de Julio de Naranjal.

Adolfo López es extractor de cangrejo y vigilante de los bosques de mangles en Perú.

Una cadena responsable

Al igual que son vitales para el equilibrio de los manglares, los cangrejos lo son para el sustento de cientos de pescadores en las costas de este lado del Pacífico. “El cangrejo tiene un valor muy grande para mí porque gracias a él pude criar a mis hijos, mantener mi hogar y así lo sigo haciendo”, cuenta Adolfo López, quien desde hace 29 años trabaja haciendo posible que esta especie llegue incluso a los restaurantes gourmet de Perú. Sin embargo, este boom gastronómico ha impulsado que los consumidores demanden exclusivamente especies como el cangrejo del manglar y las conchas negras todo el eaño, contribuyendo de ese modo a su sobrecaptura.

Ante esto, desde hace dos años la Iniciativa Pesquerías Costeras, liderada por el Ministerio de Ambiente de Perú y el Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca en Ecuador —con el soporte técnico del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)— viene trabajando directamente con las comunidades que protegen los manglares y las autoridades de ambos países en un manejo sostenible de estos ecosistemas donde todos tengan una voz.

De esta manera, esta iniciativa financiada por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF) abre espacios de diálogo y gobernanza participativa que ponen valor la biodiversidad y generan empleos para las comunidades ancestrales. Entre las diversas acciones de este proyecto regional están las campañas de sensibilización para que toda la ciudadanía apoye los esfuerzos de conservación de estos extractores y se respeten las vedas y las tallas mínimas de los cangrejos y otras especies.

La receta para que estas vedas tengan éxito es que nadie extraiga, ni compre, ni consuma dichas especies durante estas pausas. Por supuesto, cada persona juega un papel determinante. Desde extractores, comerciantes, cocineros hasta consumidores. Es esta cadena la que sostiene la vida de los últimos manglares.




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Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com