CUMBRE CLIMA

Las mil y una formas de combatir el cambio climático como socios en la UE

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Madrid, 8 dic (EFE).- Los programas de cooperación territorial europea Interreg reconocen la necesidad de combatir el cambio climático y otorgan fondos para proyectos específicos que permiten mil y una formas de adaptación y mitigación.

“Debemos dejar a nuestros hijos un mejor planeta”, ha subrayado este fin de semana la subdirectora general de Cooperación Territorial Europea del ministerio español de Hacienda, María del Carmen Hernández, durante la presentación en la Cumbre del Clima de Madrid (COP25) de lo que hace Interreg ante la emergencia climática.

Hernández ha recordado que están en marcha las negociaciones presupuestarias en la Unión Europea (UE) para el periodo 2021-2027 y que “es importante” que haya más recursos para Interreg, específicamente para la lucha transversal contra el calentamiento global.
A su juicio, de cara al futuro hay que centrarse sobre todo en tres tipos de proyectos: de freno a la desertificación y las sequías; de fomento de las economías verde y circular, y de mejora de los ecosistemas para proteger a las especies en peligro.

Cooperación hispanolusa

En la frontera más larga y antigua de la UE se lucha contra el cambio climático a través del programa Interreg España-Portugal (POCTEP), con “ejemplos concretos” que ha desgranado María José Búrdalo, consejera técnica en la subdirección de Cooperación Territorial Europea del ministerio de Hacienda español.

Más de 115 millones de euros del POCTEP se están invirtiendo en iniciativas relacionadas con cambio climático, naturaleza, energía, contaminación y gestión del agua.

Un 91,8 % de esos proyectos tienen efectos positivos en el desarrollo sostenible y un 37 % se llevan a cabo en espacios incluidos en la red Natura 2000.

Para la prevención y lucha contra incendios como los devastadores que ha sufrido Portugal en los últimos años, POCTEP tiene un proyecto llamado CILIFO, dotado con más de 24 millones de euros.

Bajo el nombre de MARRISK se trabaja, con casi 3 millones de euros, para prevenir los riesgos que el cambio climático representa para las zonas costeras de la Península Ibérica y la iniciativa BIOMASSTEP tiene que ver con el uso de biomasa de calidad.

Otros proyectos con enfoque climático de POCTEP son AQUALITRANS, relacionado con la purificación del agua; PRODEHESA MONTADO, para proteger el ecosistema fronterizo del mismo nombre, único en Europa, y SYMBIOSIS, de mejora de la eficiencia en granjas.

Trabajo a tres bandas en los Pirineos

El POCTEFA, un programa de Interreg bajo el que colaboran España, Francia y Andorra, tiene por objetivo el desarrollo sostenible del territorio fronterizo entre los tres países y cuenta con varios proyectos de lucha climática en los Pirineos.

En esa cordillera la temperatura se ha elevado en las últimas décadas mucho más que el promedio global, llueve menos, la capa de nieve se está reduciendo y la llegada de aves migratorias se produce 10 días antes que en la década de 1960, según Paola Lloret, técnica de comunicación de POCTEFA.

El observatorio pirenaico OPCC2 se encarga de monitorear el cambio climático en la zona y funciona como un proyecto “paraguas” para otros más específicos (CANOPEE, FLORAPYR, REPLIM, CLIMPY y PIRAGUA) con los que se pretende reducir las vulnerabilidades humanas y naturales ante el calentamiento global.

Por otro lado, para desarrollar protocolos y convenciones que permitan una mejor respuesta ante desastres naturales, POCTEFA aglutina proyectos específicos contra el riesgo de incendios, inundaciones y avalanchas (MAREA, COOPEREM, ALERT, SAPYRA, SECURUS).

Alianzas en el sur y a orillas del Danubio

El programa Interreg SUDOE integra a 28 regiones y ciudades autónomas del suroeste de Europa que comparten problemas comunes, y que tienen una superficie conjunta de 770.000 kilómetros cuadrados y más de 67 millones de habitantes, un 13 por ciento de la población de la UE.

Entre sus proyectos vinculados al clima destacan CLIMACT, orientado a potenciar economías bajas en carbono en centros educativos de cuatro países; STOP CO2, que pone el foco en la eficiencia energética de estaciones de autobuses y trenes, y AGUAMOD, de desarrollo de metodologías para el manejo de recursos acuáticos en épocas secas.

Mientras, en Interreg DANUBE colaboran 9 países de la UE y otros cinco no pertenecientes al bloque comunitario, todos ellos conectados por el río Danubio.

Con proyectos como DRIDANUBE o DAREFFORT se combate el riesgo de inundaciones y sequías. EFE
mb/cat/lab

 

#Periodistaambiental, maestro en #FNPI. Premio Nacional de Medio Ambiente y de la Fundación BBVA a la Conservación de la Biodiversidad Dirijo www.efeverde.com y www.efefuturo.com @arturolarena. Más sobre mí: www.arturolarena.es