CHILE

Las algas tóxicas explican el origen del cementerio de ballenas de Atacama

Las algas tóxicas explican el origen del cementerio de ballenas de Atacama

El cementerio de ballenas con fósiles de hace entre 6 y 9 millones de años de antigüedad que se encontró en 2010 en el desierto de Atacama, en el norte de Chile, debe su formación a las toxinas emitidas por las algas, que envenenaron y mataron a los animales y acabaron varados en la costa.

Así lo explica un estudio de científicos estadounidenses, chilenos y brasileños que publica hoy la revista “Proceedings of the Royal Society B” y que resuelve el misterio de la muerte repentina en el mar de estos mamíferos en Atacama, en un espacio denominado Cerro Ballena, según un comunicado del Instituto Smithsonian.

Los obreros que trabajaban en la ampliación de una carretera descubrieron en 2010 los esqueletos de más de 40 animales vertebrados marinos de 10 especies distintas, principalmente ballenas, pero también papardas, focas y perezosos acuáticos.

La orientación y la condición de los esqueletos indicaban una muerte en el mar, aunque lo que más intrigó al equipo científico que los examinaron fue la forma en que estaban acomodados los cuerpos: en cuatro capas separadas, lo que reflejaba cuatro varamientos diferentes a lo largo de entre 10.000 y 16.000 años.

Este hallazgo se convirtió así en el primer ejemplo de varamientos en masa repetidos de mamíferos marinos en el registro de fósiles.

Tras su investigación, los científicos concluyen que la causa más probable de su muerte es que comieran o inhalaran las toxinas generadas por las algas nocivas a finales del Mioceno (5 a 11 millones de años atrás).

Después, los cuerpos de los animales muertos flotaron hacia la costa y quedaron enterrados por la arena.

paleontólogos chilenos y del Smithsonian de EEUU estudian los fósiles de esqueletos de ballenas en Cerro Ballena (Chile)

CERRO BALLENA (CHILE), 26/02/2014.- Fotografía facilitada por Royal Society, de paleontólogos chilenos y del Smithsonian de EEUU, que estudian los fósiles de esqueletos de ballenas en Cerro Ballena.

Las mareas de algas nocivas son comunes a lo largo de las costas de los continentes y aumentan con ciertos nutrientes vitales, como el hierro, que se liberan durante la erosión y son transportados por los ríos hacia el océano.

Debido a que los Andes son montañas ricas en hierro, la escorrentía que se produjo a lo largo de la costa oeste de América del Sur durante más de 20 millones de años proporcionó las condiciones ideales para la formación de estas acumulaciones, conocidas como llamadas flores de algas nocivas.

Nicholas Pyenson, paleontólogo del Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian y autor principal de la investigación, afirmó que sólo las algas tóxicas podían ser la causa común de cuatro varamientos diferentes con condiciones similares.

“Algunos ejemplos modernos proporcionan excelentes analogías de los patrones de Cerro Ballena, en particular, uno de finales de los 1980 en el que más de una docena de ballenas jorobadas llegaron a las orillas del Cabo Cod, sin signos de trauma, pero enfermas por la ingesta de caballa cargada de toxinas de las mareas rojas”, abundó.

Los científicos estiman de un modo conservador que el área de Cerro Ballena preserva varios cientos de esqueletos de mamíferos marinos fósiles que esperan ser descubiertos.

Investigadores de la Universidad de Chile en Santiago que han colaborado en este estudio trabajan para crear una estación de investigación en Cerro Ballena para que los fósiles que aún están cubiertos por sedimentos puedan ser protegidos.

Los fósiles objeto de esta investigación fueron trasladados a museos de las ciudades chilenas de Caldera y Santiago después de ser desenterrados y el Smithsonian ofrece en su página web imágenes tridimensionales de los fósiles y las canteras de excavación. EFEverde




Secciones:        
Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com