ENERGÍA SOLAR

“Light humanity”, la iniciativa española para dotar de lámparas y un barco solar a Latinoamérica, África y Filipinas

Facilitar la energía por medio de lámparas solares a familias en la Amazonía y un barco solar con el fin de evitar el uso contaminante de combustibles fósiles es el objetivo de “Light Humanity”, del madrileño Eugenio García-Calderon, que ha abierto una campaña de “crowdfunding” para su proyecto.

“Tenemos la tecnología suficiente y precios suficientemente baratos” para que por medio de energía solar los habitantes de zonas remotas en Latinoamérica puedan tener acceso a la electricidad, señala García-Calderón en entrevista a EFE.

Energía solar al alcance de todos 

Imagen de uso editorial cedida por Light for Humanity. EFE

La idea desarrollada en Latinoamérica “se puede aplicar en otros países de Asia o Africa donde cuentan con muchas horas solares al día”, especifica, porque el acceso a la energía asequible y no contaminante es el número 7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas, sostiene.

El joven madrileño (1994) y fundador de la empresa social Ligh Humanity explica que su objetivo es llevar la energía solar a quienes dependen de los combustibles fósiles y contaminantes, como el queroseno o el diésel.

Según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), cada año 3,8 milllones de personas mueren de forma prematura por enfermedades relacionadas con la inhalación de humo de fuego abierto o estufas.

García-Calderón, ingeniero de la Energía, sostiene que las lámparas de queroseno o diésel “son costosas y contaminantes para el medioambiente y la salud” al ser causantes de “patologías respiratorias como el asma, neumonía o sinusitis”.

 

Luchar contra el coronavirus 

Con la llegada del coronavirus COVID-19 a la Amazonía brasileña, que conoce por un viaje que hizo hace algunos años y donde desarrolla su proyecto en la localidad de Breves (estado de Pará), decidió anticiparse y trabajar con las autoridades locales.

El objetivo es proporcionar lámparas solares a familias con patologías previas que puedan contagiarse de la COVID-19, lo que les facilita “evitar el contacto y combatir la pobreza energética con sostenibilidad y el cambio climático”.

Imagen de uso editorial cedida por Light for Humanity. EFE

Así lanzó una campaña de “crowdfunding” en una primera fase que empezó el 21 de abril y terminó a mediados de mayo, con la que recaudaron 15.000 euros para la financiación de 1.000 lámparas solares.

En este momento, en que “el coronavirus sigue azotando a Brasil de forma potente”, estamos en la segunda fase de la campaña para conseguir aproximadamente 7.500 euros más para la financiación de otras 500 lámparas solares, sostiene García-Calderón.

El objetivo es llegar a 10.000 lámparas solares, asegura.

La idea inicial del proyecto del ingeniero energético, surgió durante un viaje que realizó por la Amazonía totalmente desconectado de la red eléctrica y fue cuando “me dí cuenta de las situaciones de desigualdad”.

A su regreso a España inició un viaje en una bicicleta solar con el fin de divulgar “la necesidad de una transición energética, desde los combustibles fósiles hacia la energía solar”.

Fundó la empresa social Ligh Humanity con el objetivo de financiar su proyecto, así con la compra de uno de sus producto en Europa se financia una lámpara para una familia que vive sin energía en la Amazonía.

Ecuador, Mozambique, Madagascar y Filipinas

Imagen de uso editorial cedida por Light for Humanity. EFE

“Nuestro proyecto principal están en el Amazonas brasileño, pero a través de otras ongs “estamos ayudando a esas organizaciones a llevar la energía solar a comunidades en Ecuador, Mozambique, Madagascar y Filipinas”.

“Les damos financiación para los productos solares, la metodología de cómo hacer la distribución y buenas praxis y todo lo relacionado con mantenimiento y reparación de los equipos”, sostiene el joven emprendedor.

Ahora “estamos evolucionando a sistemas solares domiciliarios“, con un panel solar en cada casa de los habitantes de la Amazonía brasileña, para que puedan tener cinco puntos de luz, varias cargas de teléfono móvil.

El nuevo reto es “una versión más avanzada que tendrá también conexión para ordenadores, con el fin de que tengan libre acceso a la información y a la educación, dos derechos universales”.

Un barco solar que recorrerá 5.000 kilómetros por la Amazonía

En Ecuador junto a la organización J3M y la nacionalidad del pueblo Chachi o Cayapas, en la selva tropical en la provincia de Esmeraldas (norte), trabajan para el acceso a las lámparas solares y próximamente empezarán con los sistemas domiciliarios.

Asimismo, con la asociación Kara Solar “vamos a construir un barco solar en Ecuador con el que vamos a navegar desde la Amazonía ecuatoriana hasta la desembocadura del Amazonas en Brasil, tras recorrer unos 5.000 kilómetros”.

La embarcación busca emular al proyecto inicial de García-Calderón de la bicicleta solar, con la que dio la vuelta a España para reivindicar la utilización de la energía solar.

Servirá para “concienciar sobre la utilidad de la energía solar y como medio para conocer las necesidades de nuevas comunidades a lo largo del recorrido, así como transporte escolar”.

Facilitar el acceso a la educación

solar Latinoamérica

Imagen de uso editorial cedida por Light for Humanity. EFE

Explica García-Calderón que los barcos escolares en la Amazonía brasileña “no tienen presupuesto suficiente” para la compra mensual de los combustibles fósiles con los que funcionan actualmente y “a final de mes dejan de hacer los recorridos y los niños dejan de ir a la escuela”.

El trabajo “está basado en las comunidades, porque son ellas las que lideran los proyectos y los hacen realidad. Nosotros desde Ligh Humanity damos las herramientas para que puedan realizarlos”.

Todo empezó hace unos años cuando “estuve haciendo un proyecto de almacenamiento de energía en plantas fotovoltaicas en Buenos Aires y viajé por Chile, Bolivia y Brasil, viaje en el que se conectó únicamente a sus paneles solares que llevaba en la mochila”.

“Era para mí un sueño llevar la energía solar a esas comunidades y en mi viaje por la Amazonía brasileña conocí a Amiraldo de Souza y su hermana Tatiana, líderes de la comunidad en Breves y dispuestos a emprender nuevos proyectos para dejar de depender de los combustibles fósiles”.

Por medio de microcréditos entre 4 y 20 euros, las familias pagan mes a mes las lámparas solares, “lo que les supone un gran ahorro en relación a las lámparas de queroseno y diésel”, explica.

“Somos capaces de cubrir los costes y seguir escalando a los miles o millones de personas que necesitan energía solar”, concluye García-Calderón. EFEverde

 

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