OSO PARDO

La primavera también altera la sangre de los osos pardos

La primavera también altera la sangre de los osos pardos

La llegada de la primavera también ha alterado la sangre a los osos pardos cantábricos que, entre los meses de abril y junio, tras salir de la época de hibernación con energía y en buena forma física, dedican su tiempo al cortejo y al apareamiento en la Cordillera Cantábrica.

En esta época, los ejemplares de oso pardo cantábrico, especie de peligro de extinción, recorren amplios territorios olfateando en busca de hembras receptivas, con las que comienzan un galanteo que en ocasiones puede provocar la atracción de otros osos con intenciones de aparearse, explica en un comunicado la Fundación Oso Pardo (FOP).

Además, si el macho encuentra una osa acompañada por sus crías de segundo año, intentará previamente la separación del grupo familiar, explica la FOP, que apunta que estos días sus patrullas han podido observar grupos de cortejo que van desde una pareja hasta seis ejemplares de manera simultánea.

[youtube]http://youtu.be/Kt1RCqq74HY[/youtube]

Promiscuidad para garantizar la descendencia

Los osos son animales promiscuos por una cuestión de supervivencia: la variedad de parejas en las osas favorece la diversidad genética de la camada y la selección de los mejores genes, mientras que los machos aumentan su éxito reproductor si copulan con un mayor número de hembras.

La promiscuidad es también una estrategia evolutiva desarrollada por las osas para prevenir los infanticidios o muertes de oseznos de pocos meses de vida, aseguran.

Oso pardo

Imagende una osezna facilitada por la fundación Oso Pardo. EFE / Fundación Oso Pardo

Ante el comportamiento infanticida de algunos osos, que atacan y matan a las crías de pocos meses con el fin de provocar el celo en la madre y poder reproducirse con ella, las osas se aparean en cada época reproductora con varios machos diferentes, para que éstos no tengan certeza de su paternidad y puedan dudar de si los oseznos que las acompañan a la primavera siguiente son suyos.

Además, por regla general, las hembras tienen el control del apareamiento, dirigen la marcha y buscan alimento de forma activa, mientras que los machos está más pendiente del cortejo y se alimenta con menos frecuencia.

El cortejo

El galanteo es cariñoso: la pareja intercambia caricias con frecuencia y los machos olfatean a menudo el “trasero” de las osas para comprobar su receptividad e intentar montarlas.

La cópula completa, que según la FOP tiene una duración variable que puede ir de los 45 segundos a los 50 minutos, incluye una serie de empujones pélvicos con eyaculación final, mientras el oso sujeta por detrás con las patas anteriores y mordisquea el cuello de la osa.

Los óvulos fecundados no se implantan hasta el otoño, cuando la osa puede alimentarse de frutos nutritivos como castañas, bellotas y hayucos.

El parto se pospone hasta enero, durante la hibernación en la osera, cuando nacen camadas de hasta tres oseznos, con pesos que suelen rondar los 400 gramos.

Los primeros cuatro o cinco meses de vida los pequeños osos permanecen en la osera, de la que salen ahora, entre abril y mayo, con un peso de entre 3 y 4 kilos, acompañados de sus madres y con curiosidad por el entorno que les rodea. EFE




Secciones:            
Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies