ONU-AGUA

La ONU pide a los gobiernos que no separen las políticas de agua y energía

La ONU pide a los gobiernos que no separen las políticas de agua y energía

La Organización de Naciones Unidas (ONU) ha solicitado a los gobiernos que integren las políticas de planificación de agua y energía a través de incentivos que promuevan alianzas entre los dos sectores, con el objetivo de lograr un uso más eficiente de ambos recursos

Esta es una de las conclusiones de la conferencia anual 2014 “Preparando el Día Mundial del Agua: Alianzas para mejorar el acceso, la eficiencia y la sostenibilidad del agua y la energía” de la ONU, que durante cuatro días ha reunido en Zaragoza a más de 120 expertos de ámbito internacional.

Han participado directivos de compañías energéticas de distintos países y representantes de organismos de gestión de agua, así como expertos del Naciones Unidas y miembros de diferentes gobiernos nacionales y regionales que han analizado las soluciones técnicas para garantizar el acceso al agua y la energía en los próximos años.

La directora de la Oficina de Naciones Unidas para la Década del Agua, Josefina Maestu, ha presentado en una rueda de prensa las conclusiones junto al jefe de la oficina de planificación de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), Manolo Omedas, y ha señalado que el aumento de población requiere que los gobiernos afronten este desafío.

De hecho, según los cálculos de Naciones Unidas, 2.000 millones de personas más en el mundo necesitarán acceso al agua y la energía en 2050, año en el que la demanda de agua podría llegar a superar en un 44 % los recursos hídricos disponibles.

También la demanda de energía se incrementará en un 50 % para el año 2050.

Ambos sectores están conectados, ya que la producción energética requiere grandes cantidades de agua, tanto para la generación de hidroelectricidad como para la refrigeración de las centrales térmicas o nucleares.

Las extracciones de agua estimadas para la producción de energía en 2010, según Naciones Unidas, alcanzaron los 583 millones de metros cúbicos, de los cuales más del 80 % no regresó a su fuente original.
Los organismos de gestión del agua necesitan la energía para bombearla, purificarla, transportarla, presurizarla o depurarla.

De hecho, el coste de la energía en una empresa de gestión del agua representa el 30 % del gasto global.

Sin embargo, a pesar de esta relación, por lo general los dos sectores trabajan por separado, ya que utilizan conceptos y lenguajes “diferentes”, ha dicho Maestu.

Las compañías energéticas tienen “acceso a los núcleos de poder” y centran su actividad en el negocio, mientras que los organismos de gestión de agua hablan más de “servicio” y pertenecen a un sector “más regulado y con mayor control público”, ha detallado.

El modelo español es “paradigmático” para el resto de países, ha precisado el jefe de la oficina de planificación de la CHE, Manuel Omedas, ya que en la gestión de una cuenca hidrográfica participan representantes tanto de empresas hidroeléctricas o centrales térmicas y nucleares como los principales usuarios del agua, los regantes.

Además, en España, hay experiencias notables que se han transmitido estos días en la conferencia, como el suministro energético con energías eólicas en la Isla del Hierro en el archipiélago canario, donde además se utilizan sistemas de desalinización del agua.

En aras a promover alianzas estratégicas, la Unión Europea (UE) ha convocado dos programas para aquellas iniciativas público-privadas que promueven el trabajo conjunto entre las empresas de energía y agua y para potenciar la investigación de esta materia, en el ámbito académico.
Las conclusiones de esta conferencia se analizarán también en el Día Mundial del Agua que este año se celebrará en Tokio, el 22 de marzo. EFE




Secciones: