MURCIA MEDIO AMBIENTE

La Manga del Mar Menor fue hasta el siglo XVI un bosque de enebros y sabina

  • La Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE), que comenzó en 2001 una primera plantación, ha replantado esta campaña 400 ejemplares en el paraje de Lo Poyo, ayudado por 175 escolares de la zona

La Manga del Mar Menor fue hasta el siglo XVI un bosque de enebros y sabina La Manga del Mar Menor (Murcia) un extenso bosque de sabinas y enebros hasta el siglo XVI. EFE/ANSE

Efeverde.- La Manga del Mar Menor (Murcia), ahora una zona maltratada por el urbanismo salvaje, fue hasta el siglo XVI un extenso bosque de enebros y sabinas que el Concejo de Cartagena mandó talar en esa época para evitar las emboscadas de los piratas berberiscos procedentes del norte de África.

Los corsarios llegaban a la costa y se hacían con todo lo que encontraban, desde ganado a personas, a los que capturaban como esclavos, lo que llevó a la orden de tala, según datos del Archivo Histórico del Ayuntamiento de Cartagena.
Los berberiscos fondeaban en el canal del Estacio, que recibe su nombre del griego y significa “sitio abrigado”, donde se tiene constancia de que ya atracaban naves fenicias hace 2.700 años.
En algunos yacimientos marinos de la zona, ruta de los pueblos procedentes del mediterráneo oriental, se han encontrado abundantes vestigios de la época fenicio-púnica, datados entre los siglos V y IV a.C.

Reproducción hecha por ANSE para una exposición de autorización de tala de La Manga del Concejo de Cartagena, en el siglo XVI para evitar las emboscadas berberiscas. EFE/ANSE

Reproducción hecha por ANSE para una exposición de autorización de tala de La Manga del Concejo de Cartagena, en el siglo XVI para evitar las emboscadas berberiscas. EFE/ANSE

A partir de esa época la costa murciana se convirtió en un asentamiento industrial pesquero de cartagineses y romanos que transportaban en sus barcos todo tipo de mercancías, desde plata y plomo de las zonas mineras, hasta ánforas con vino y aceite, a los salazones, como el “garum”, una salsa hecha con vísceras de pescado, que los romanos consideraban afrodisíaco, y cuya calidad destacaba por la alta salinidad del Mar Menor.

Los berberiscos

Tras la presencia árabe, que aportó a la costa murciana las “encañizadas” para pescar en las zonas más estrechas que casi unían el Mar Menor y el Mediterráneo, aparecieron en la Edad Media y durante dos siglos los berberiscos, que piratearon desde las Baleares, Valencia, sur de Andalucía y Murcia, donde los ataques se recrudecieron tras la conquista de Granada y la expulsión de los moriscos.
Por el azote berberisco, el litoral marmenorense se convirtió en un territorio inseguro, por lo que se construyeron torres de defensa para alertar a la población que, al final, acabó por despoblar la zona.

Sabinas en las dunas litorales del Mar Menor. Anse lleva desde 2001 repoblando la costa marmenorense de sabinas y otra flora autóctona.

Sabinas en las dunas litorales del Mar Menor. Anse lleva desde 2001 repoblando la costa marmenorense de sabinas y otra flora autóctona. EFE/ANSE

Es a finales del XVI cuando el Concejo de Cartagena, para evitar el peligro de las emboscadas de los piratas, ordena la tala de los extensos bosques de enebros de las dunas (Juniperus macrocarpa) y sabinas (Juniperus turbinata), que en la Península Ibérica se localiza en arenales costeros.

ANSE recupera las sabinas desde 2001

Además de los berberiscos, la presión sufrida en el litoral, como la “plaga” del urbanismo, provoca que en el siglo XX la sabina se sitúe al borde de la extinción, con menos de una decena de solitarios ejemplares en las dunas de San Pedro del Pinatar.
La Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE) comenzó en 2001 una primera plantación en una protesta, precisamente, contra el proyecto urbanístico “Novo Carthago” que pretendía construir 10.000 viviendas en un área natural protegida, tras la recalificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) por parte del ayuntamiento de Cartagena.
En la actualidad, en el caso judicial abierto están imputados dos ex consejeros y ex varios altos cargos del Gobierno Autónomo, ex alcaldes y ex concejales de Cartagena, así como Hansa Urbana, la promotora del complejo, dependiente de la saqueada Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM).

Los escolares de colegios próximos al paraje Lo Poyo plantan con Anse ejemplares de sabinas. EFE/ANSE

Estudiantes de colegios próximos al paraje Lo Poyo plantan con Anse ejemplares de sabinas. EFE/ANSE

Estudiantes concienciados 

Campaña tras campaña entre Ecologistas en Acción y ANSE se reintroducido en la Región de Murcia más de 300 ejemplares entre San Pedro del Pinatar, La Manga y, especialmente, en Lo Poyo, donde este año, la Asociación de Naturalistas dobla el esfuerzo con la plantación de otros 400 ejemplares.

Ésta se ha realizado con la participación de 175 estudiantes de los colegios “Virginia Pérez”, de El Algar y “Al Kazar“, de Los Alcázares.
La actuación, ha explicado Pedro García, portavoz de ANSE a Efeverde, ha contado con la autorización de la Demarcación de Costas de Murcia y de la Oficina de Impulso Socioeconómico del Medio Ambiente (OISMA). Efeverde




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