BIODIVERSIDAD ABEJAS

La importación desde países exóticos aumenta la agresividad de las abejas

  • En los últimos tiempos se han producido diversos sucesos con estos insectos dentro y fuera de España

La importación desde países exóticos aumenta la agresividad de las abejas Imagen de un grupo de abejas en una colmena. EFE/MICHAEL REYNOLDS

EFEverde.- La creciente agresividad de las abejas hacia los seres humanos puede deberse a la importación no regulada de diferentes especies desde países exóticos con el fin de mejorar la productividad que, al combinarse con las locales, pueden llegar a alterar su comportamiento e incluso su genética.

Así lo ha asegurado a Efeverde el director general de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), Bernard Vallat, al explicar que “existen muchas variedades de abejas en el mundo con un comportamiento diferente” pero el problema es la importación de huevos o de reinas para mejorar la producción porque la mezcla genera “una globalización de los patógenos”, así como de las conductas.

Así, en África existe una especie “muy agresiva” cuyos individuos, al ser importados a España, “han introducido características genéticas de violencia en especies que no las tenían”.

En los últimos tiempos se han producido diversos sucesos con estos insectos dentro y fuera de España: así, a finales de mayo en la provincia de Salamanca un anciano fue hospitalizado tras el ataque de un enjambre de 700 abejas mientras en León la Policía Local tuvo que cortar el tránsito en una calle durante tres horas por otro enjambre de 30.000 individuos.

Casos parecidos se han producido en otros puntos del mundo como Florida (EE.UU.), donde un hombre y una anciana recibieron cada uno más de un centenar de picaduras en sendos ataques, o Río de Janeiro (Brasil), donde un policía murió hace cerca de dos años en una favela durante una operación contra el narcotráfico en la que resultó afectada una colmena.

Disminución del número de abejas

Vallat denuncia que los intercambios descontrolados de especies se llevan a cabo indiscriminadamente, incluso a través de internet, lo que ha contribuido a una disminución notable del número de abejas al “contaminar casi todos los países con virus” que antes estaban localizados en una única zona, pero ahora alcanzan sus colonias en cualquier parte del planeta.

Un factor importante de riesgo, “el peor de todos”, es la varroasis: una enfermedad causada por un ácaro parasitario similar a una diminuta garrapata que se adhiere a las placas ventrales de las abejas y puede destruir una colonia entera.

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Una abeja se posa sobre una flor del parque Nehru. EFE/Harish Tyagi

El vicepresidente de la Fundación Amigos de las Abejas, Jesús Manzano, ha señalado a Efeverde otros factores que colaboran en el debilitamiento de su sistema inmunológico como “los pesticidas, la nosemosis (producida por el hongo parásito Nosema ceranae) y los sistemas industriales basados en extensos campos de monocultivos que reducen a la nada la diversidad de alimentos para las abejas“.

Coincidiendo con Vallat, también recuerda los problemas generados por la importación de estos insectos así como la “presión de la globalización“, que “fuerza a las abejas hasta el límite de estrés para conseguir mayores producciones”.

Según Manzano, “por norma general las abejas defienden a su reina rodeándola constantemente y sólo atacan cuando tienen que defender a sus crías o a sus reservas de miel…, no tienen el comportamiento agresivo de las avispas” .

Así que el problema no es tanto la agresividad puntual de estos animales sino su mengua, hasta el punto de que la situación es ya “insostenible” a juicio de Manzano: “en los últimos 20 años se han extinguido el 20 % de los insectos polinizadores, mientras que la demanda de sus productos se incrementaba en un 400 %”, recuerda.

Para frenar esta disminución en el número de individuos, la OIE ha puesto en marcha medidas como el análisis de los actuales pesticidas para prohibir el uso de los más peligrosos para estos insectos, un mayor control de intercambios de especies entre países o la imposición de multas a las autoridades que no colaboren en su protección.

“Las normas existen y es posible estabilizar la bajada del número de colonias si las ponemos en práctica de una manera seria“, asegura Vallat, aunque también ha lamentado que “faltan voluntad política y presupuesto, por lo que hay que convencer a los gobiernos de que esto es importante para el futuro”. EFEverde




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Redacción EFEverde
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