ARGENTINA INCENDIOS

La fauna lucha por alimentarse tras los incendios en el noreste de Argentina

iberá Foto archivo.Incendios (Arentina). EFE/ Franco Trovato Fuoco

La lucha por la comida es lo que ahora enfrenta la fauna silvestre en los Esteros del Iberá, uno de los humedales más importantes del mundo, en el noreste de Argentina, que sobrevivió a un masivo incendio declarado el pasado mes de enero

Yacarés, carpinchos, osos hormigueros, ciervos de los pantanos y diversos tipos de aves, entre otros, sufrieron quemaduras, inhalaciones de humo, desorientación, orfandad o muerte.

«Es el comienzo de una etapa crítica para la fauna silvestre y es la ley del más fuerte», dijo a Efe Catalina Mancedo, coordinadora del Área de Difusión y Educación Ambiental de Centro de Conservación Aguara, una especie de hospital campaña para animales silvestres.

Se debe a que «todo el ecosistema se alteró», ya que se perdieron peces, anfibios, caracoles, «animales que no podían escapar del fuego» y que son importantes en la cadena alimentaria, explicó Macedo, quien destacó que ahora los yacarés se acumulan en las pequeñas lagunas y se pelean por los pocos animales que quedan, así como las aves que se alimentan de caracoles y plantas acuáticas.

«Probablemente haya una escasez de alimentos», coincidió Talía Zamboni, coordinadora de Conservación del Proyecto Iberá de la Fundación Rewilding Argentina, que trabaja en la reintroducción de especies en el Parque Iberá.

«Si bien la vegetación se recupera y somos optimistas en cuanto a que todo va a volver a recuperarse, sabemos que en las especies se puede dar en este momento un fenómeno de competencia entre los distintos ejemplares por los recursos que no son abundantes», dijo a Efe Zamboni.
Los incendios de entre enero y principios de este mes arrasaron con el equivalente al 12 % de la provincia de Corrientes, según el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), al calcinar un total de 1,04 millones de hectáreas.

Los terrenos más afectados fueron esteros, pastizales y malezales, con especial impacto en reservas ecológicas como el Gran Parque Iberá, que se quemó en un 23 %, según la Fundación Rewilding. Algo nunca visto por quienes trabajan en el área.
Rewilding ya observa que los ambientes están volviendo a rebrotar. «El verde vuelve a verse», dijo Zamboni, sobre todo pastizales, pero también en los bosques. Sin embargo, señaló que los recursos «van a ser más escasos» y «hay faltante de agua» porque «los esteros siguen secos».

SUPERVIVENCIA

Tras los incendios, la sequía y la pérdida del hábitat siguen vigentes y los animales se adaptan aumentando el territorio en el que buscan agua y sitios para alimentarse.

«Necesitamos que llueva en abundancia para que vuelvan los cuerpos de agua y puedan volver los animales. Si no, la fauna va a volver a su ambiente natural y no va encontrar su monte, laguna y van a seguir migrando por toda la provincia y poniendo en peligro su bienestar por la caza furtiva, la ruta, el atropellamiento, el maltrato animal y todo lo que castiga a la fauna silvestre», dijo Macedo.

Rewilding prevé ayudar a los animales proveyendo alimento extra. Por ejemplo, a los guacamayos rojos, presentándoles suplementos de frutos nativos de otras zonas hasta que observe que los bosques se han regenerado lo suficiente para proveer alimentos.
También está trabajando para reparar los alambrados del Parque Nacional Iberá, ya que linda con propiedades privadas cuyas vacas ingresan al parque y compiten con la fauna nativa por el recurso alimenticio.

ANIMALES QUEMADOS

Los expertos de diversos organismos todavía evalúan las pérdidas de animales silvestres por los incendios, pero ya afirman que las especies que perdieron más ejemplares son carpinchos y yacarés por ser las más abundantes de los Esteros del Iberá y muy sensibles a la falta de agua. EFEverde




Secciones:            
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com