ENERGÍAS RENOVABLES

La central hidráulica de La Malva cumple 100 años

La central hidráulica de La Malva cumple 100 años Un momento de la vistia

Los vecinos del pueblo asturiano de Pola de Somiedo, en el corazón del parque natural, han brindado hoy su cariño y afecto a Felipe VI durante la breve visita que ha hecho a la pequeña localidad tras presidir el acto del centenario de la central hidráulica de La Malva.

El Rey ha coronado al centenario de la planta hidráulica de La Malva con una visita a sus instalaciones para conocer con detalle el funcionamiento de la emblemática central.

Felipe VI ha estado acompañado del presidente del Principado de Asturias, Javier Fernández, del ministro de Energía, Álvaro Nadal, y de António Mexia, presidente de la energética portuguesa EDP, propietaria de la central desde que se convirtió en socio mayoritario de Hidrocantábrico.

Durante cerca de una hora, don Felipe ha recorrido las dos naves que componen La Malva, que después de un siglo, sigue siendo una de las principales plantas de generación de energía eléctrica en Asturias.

Mexia ha sido el único en intervenir en el acto para subrayar que EDP quiere “mantener su rol en el mercado ibérico en igualdad de oportunidades y condiciones” y ha asegurado que la “estabilidad regulatoria es fundamental para su desarrollo”.

El máximo dirigente de EDP ha agradecido la presencia del Rey, quien, para simbolizar la continuidad de la actividad de la central después de un siglo, ha accionado la palanca principal de la mesa de control como colofón a la visita.

Desde La Malva, don Felipe se va a desplazar a Pola de Somiedo, la capital del concejo en donde se ubica el parque natural, para dar un breve paseo y visitar el Ayuntamiento.

Historia de La Malva

 

La construcción de La Malva se enmarca en un contexto en el que Asturias demanda más energía eléctrica, al mismo tiempo que se espera un fuerte crecimiento industrial. Y La región es un lugar idóneo para construir una central hidroeléctrica, tanto por la cantidad de agua como por los importantes desniveles.

Policarpo Herrero y José Tartiere son los artífices del proyecto de La Malva, dos visionarios asturianos que ven las grandes posibilidades que ofrece la energía hidroeléctrica en la región. Para conseguirlo, cuentan con el ingeniero Narciso Hernández Vaquero, con quien ya habían alcanzado éxitos como el primer abastecimiento de agua potable para Oviedo.

La central se proyecta entre 1912 y 1913, si bien en 1907 comienza a estudiarse la posibilidad de aprovechar los ríos y lagos somedanos para la generación eléctrica.

El proyecto de la central supuso llevar una tecnología pionera para su época al corazón de la naturaleza asturiana, ayudando a su desarrollo sostenible, siempre con el máximo respeto por la preservación del entorno, objetivo que sigue siendo una prioridad.

La construcción de la instalación se enfrenta a distintas dificultades. A principios del siglo XX, Somiedo es un territorio casi inexplorado. La falta de caminos, el accidentado terreno y la dureza del invierno suponen un esfuerzo inimaginable para afrontar el proyecto. Con todo ello establecen cuatro años para su construcción.

A estos inconvenientes hay que sumar un hito importante, la Primera Guerra Mundial, que dificulta la entrega de distintos elementos de la instalación.

A pesar de estas dificultades cumplen el plazo previsto. El 9 de septiembre de 1917, la central hidráulica de La Malva -o la fábrica luz como también era conocida- comienza a generar energía eléctrica, con la entrada en funcionamiento del primero de sus cuatro grupos.

Comprobada la rentabilidad del proyecto, el 1 de enero de 1920 se constituye la Sociedad Anónima “Hidroeléctrica del Cantábrico – Saltos de Agua de Somiedo”, hoy EDP.




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Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com