CONTAMINACIÓN ACÚSTICA

Juristas y expertos en ruido reclaman una normativa más estricta contra la contaminación acústica

Participantes en el foro

Madrid, 27 abr (EFE).- Juristas y expertos en contaminación acústica han reclamado una normativa estatal que corrija las «lagunas de la actual, según han expresado durante la celebración de unas jornadas con ocasión del Día Internacional de Concienciación sobre el Ruido este miércoles 27:

“Los objetivos de calidad de la presente Ley de Ruidos son demasiado permisibles”, ha señalado  el  ingeniero acústico Eugenio García-Calderón uno de  los ponentes del foro impulsado por Juristas contra el Ruido con la colaboración del conrderuido.com, entre otros

Los expertos apuntado algunas  “lagunas” en la ley en vigor -el Real Decreto 1367/2007-, como la penalización del ruido procedente de “animales domésticos”, y que no incluye al causado por “animales salvajes que una persona pueda tener en su hogar”.

“Los delitos medioambientales no solo atañen a la naturaleza, sino al medio en el que vive el propio ser humano”, ha recordado Ricardo Ayala, abogado de Juristas contra el Ruido, mencionando sentencias como la que recayó sobre el propietario de un bar madrileño por “no hacer caso a los requerimientos de disminuir el ruido” y que fue condenado a tres años y medio de cárcel por “peligro hipotético”.

“Condenas como estas enfatizan que la problemática del ruido no solo está en el daño final que este pueda hacer, sino en la conducta que los causa”, ha indicado Ayala.

Y aunque hay una mayor concienciación sobre este problema ambiental, aún son  comunes prácticas como “emitir música desde bares que no tienen licencia para ello»,  en parte porque «el ruido no ha tenido la importancia jurídica que debiera”, han recordado

Los expertos se han referido a normativas autonómicas como la andaluza -la Instrucción Técnica 8-. Así  el perito acústico Antonio Peidro las ha definido como “regulaciones realizadas exclusivamente para la tranquilidad de las administraciones”, que “dotan de una apariencia de legalidad una actividad ilegal”.

“En casos como el andaluz”, concreta Peidro, “se llega a conclusiones sorprendentes, como el establecimiento del límite acústico en las terrazas en 73 decibelios, que es el propio de una conversación normal”.

“Esto implicaría que, en los veladores, no puede cantarse un gol o mover mobiliario porque excedería el límite marcado, cuando es algo frecuente en cualquier local”, dice Peidro.

Como recomendación, los expertos instan al denunciante aquejado por ruidos a hacerse con un informe pericial “sólido”, que cuente con mediciones acústicas recogidas en, al menos, “dos fechas diferentes”. EFE
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