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Jóvenes latinos y afroamericanos de EEUU se preparan para la lucha ambiental

Foto de archivo de Nueva York desde las destruidas Torres Gemelas. Foto de archivo de Nueva York tomada desde las destruidas Torres Gemelas. EFE/R. Ortega

Jóvenes latinos y afroamericanos de Nueva York, preocupados por el calentamiento global y el impacto en sus comunidades, se reúnen durante dos días en la ciudad con miras a su participación en la Marcha Climática de los Pueblos que acogerá la Gran Manzana en septiembre durante la Asamblea General de la ONU.

Unos 650 jóvenes de entre 12 y 24 años, algunos de ellos líderes en la lucha por la justicia ambiental en sus vecindarios o que sufrieron los percances del huracán Sandy,  finalizan hoy la cuarta edición de la Cumbre Juvenil de Cambio Climático: Un llamado a la Acción, para aprender sobre el calentamiento global, aportar sugerencias y preparar la manifestación de septiembre.

“Ellos son los más impactados por el cambio climático y vienen de comunidades que están sufriendo percances como resultado de ese calentamiento global” como problemas respiratorios, tormentas o tornados, dijo a Efe la abogada Elizabeth Yeampierre, directora ejecutiva de United Puerto Rican Organization of Sunset Park (UPROSE), la más antigua en Brooklyn, fundada en 1966.

“Serán la mayoría en este país para el año 2042 y tenemos que prepararlos para ese momento”, indicó.

Este grupo de jóvenes, y otros que vendrán a Nueva York para la Marcha Climática de los Pueblos, serán los que estarán al frente de esa manifestación, explicó.

Reunión de la ONU en septiembre

En septiembre será la asamblea general de la ONU en la que se tratará el tema de la crisis climática. Su secretario general, Ban Ki-moon, está alentando a los gobiernos a apoyar un ambicioso acuerdo global para reducir dramáticamente la contaminación que está causando el calentamiento global.

Yeampierre, de origen puertorriqueño y una de las organizadoras de la Marcha Climática -en la que participarán más de 500 organizaciones, desde grupos ambientales, sindicatos y líderes religiosos- destacó que la voz de estos jóvenes tiene que ser escuchada.

“Nuestros jóvenes son los únicos que no han sido envueltos en esta conversación. Nosotros decidimos que tenemos que apoyar a su liderazgo para que estén preparados, para que piensen en carreras universitarias en este tema, porque las comunidades más impactadas son las nuestras”, mientras son los anglos con poder los que toman las decisiones, agregó.

Recordó que ya EE.UU. y otros países están sufriendo el impacto del calentamiento global con la falta de agua, o los dos tornados que han ocurrido en el condado neoyorquino de Brooklyn “que no se veía antes”, el paso de los huracanes Katrina y Sandy que destruyeron comunidades en este país, y están viendo cómo se derriten los glaciares.

Experiencias en el Polo Sur

“Enviamos a dos jóvenes latinos al Polo Norte y otro al Polo Sur y han visto lo que ocurre”, señaló Yeampierre sobre el trabajo de justicia ambiental que realiza la organización que dirige.

Uno de esos jóvenes es Jonathan Ferrer, de 18 años y de origen puertorriqueño, quien estuvo ocho días en el Polo Sur, donde “pude ver de primera mano la devastación del cambio climático: el deshielo dramático del hielo antártico, aire contaminado por plástico aunque no hay una fábrica cerca, y animales muriendo”.

“Esta es nuestra generación y está siendo impactada mas que ninguna otra y posiblemente sea la última que pueda hacer algo porque estamos enfrentando mucha devastación. Ahora es el tiempo de hacer algo”, dijo a Efe Ferrer, involucrado en el movimiento de justicia ambiental desde los 14 años y que hace todo lo posible por involucrar a otros chicos.

El activismo de este joven llevó a que su madre también se interesara en la lucha y se uniera a la junta de directores de la organización en Brooklyn, con el más alto nivel de asma en la ciudad.

“Mi hijo, que siempre ha sufrido de asma, me enseñó a mirar hacia la comunidad. Me enseñó de los daños (al medioambiente) que la ciudad ha dejado en el olvido a las comunidades de minoría. Ahora somos una familia que recicla y que hace todo lo que tenga que hacer por salvar el medioambiente”, indicó Ethel Breglia.

Yeampierre, la primera latina que formó parte del Environmental Protection Environmental Justice Advisory Council (NEJAC), destacó que la lucha por la justicia ambiental es un asunto de todos. “No podemos sobrevivir como comunidad si no nos unimos y trabajamos juntos a través de generaciones. Este movimiento nos necesita a todos”, afirmó. EFEverde




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