Jardines verticales, obras estéticas combaten contaminación en ciudades

PLANTAS CIUDADES

Jardines verticales, obras estéticas que combaten la contaminación en las ciudades

Jardines verticales, obras estéticas que combaten la contaminación en las ciudades Pared vegetal en Clínica Sagrado Corazón de Sevilla. Foto: cedida por J. E. Bonells

Los ecosistemas verticales son paredes verdes que se instalan con una gran variedad de plantas para, no solo cumplir una función estética sino también combatir la contaminación de las ciudades que carecen de jardines.

Las paredes verdes verticales de los edificios de las grandes urbes pueden albergar las plantas que no puede acoger el suelo. Una idea que José Elías Bonells y Rafael M. Medina llevan a efecto con sus trabajos respectivos para centros oficiales y espacios particulares.

José Elias Bonells, www.jardinessinfronteras.com, natural de Barcelona y diplomado en Jardinería, fue hasta 2004 director Técnico de Parques y Jardines de Sevilla.

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Muro vegetal de la fachada de la Tabacalera de Tarragona. Foto: cedida por José Elías Bonells.

Para Bonells, con los jardines verticales se trata de “reverdecer las ciudades, integrando espacios que hagan a nuestros medios urbanos más permeables para plantas y animales”.

El verde y la permeabilidad “se deben proyectar no sólo en superficie sino también en altura, teniendo en consideración la reserva de espacios para la naturación de cubiertas verdes y para muros o paredes vegetadas”.

En el caso de España “las ciudades más compactas, las que carecen de espacios para nuevas zonas verdes son las que deben prever su instalación en cualquier espacio que todavía se disponga para combatir las islas de calor de la ciudad mineralizada y ante la amenaza del cambio climático”, subrayó el especialista.

“Eficaces para mejorar el medio ambiente de las áreas urbanas”

En cuanto a su funcionamiento con respecto al medio ambiente, Bonells indicó que “los jardines verticales no solo ofrecen una visión ornamental, sino que son extremadamente eficaces para mejorar el medio ambiente de las áreas urbanas”.

Además de los efectos estéticos, el especialista en jardinería enumeró las siguientes ventajas:

“Las paredes o muros verdes y los jardines verticales ahorran agua. Uno de los mayores beneficios de los jardines verticales es la forma en que administran el agua, ya que el riego es muy eficiente porque se utiliza un sistema por goteo o hidropónico”.

Además, “cualquier agua residual se recoge en el fondo del jardín en una bandeja especial donde se drena. Alternativamente, se puede reciclar y volver a reutilizar”.

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Pared vertical ecológica de Rafael M. Medina.

“Las paredes o muros verdes y los jardines verticales mejoran la calidad del aire- continuó Bonells-, tanto dentro como fuera de la casa”.
Esto se debe a que las plantas son filtros naturales: toman el dióxido de carbono del aire y lo reemplazan con el oxígeno que tanto se necesita. “Esto significa que el aire que respiramos es mucho más limpio y saludable”.

En cuanto a la elección de las plantas, debe ser la climatología de cada región o provincia y en especial del lugar donde vaya a construirse, las que marquen la pauta de las plantas a utilizar, según la orientación de las fachadas.

Para el responsable de la empresa ‘Hortus Vertical’, Rafael M. Medina, www.hortusvertical.com, ubicada en Murcia, lo que más interesa, es tratar de que esas paredes vegetales se instalen con la máxima variedad botánica posible.

Rafael M. Medina destacó las cualidades terapéuticas de estos jardines verticales.

El jardín: placer y bienestar

“Todo el mundo relaciona el jardín con placer y bienestar. Por eso, en la actualidad, se están instalando en clínicas, por ejemplo, donde, a veces, durante un tratamiento se necesita un tiempo de reposo, además de poder ver algo bonito y buscar un aislamiento perfecto de las habitaciones que se encuentran al lado de zonas comunes, como salas de espera”, indicó Medina.

“Este efecto también se está buscando en oficinas donde los trabajadores puedan tener en sus departamentos o zonas comunes un momento de tranquilidad donde tomar un almuerzo o un café, porque proporciona un efecto muy positivo sobre las personas que se encuentran alrededor”.

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Pared vegetal de la Fundación LaCaixa de Madrid, diseñada por Patrick Blanch en 2007. Foto: cedida por Rafael M. Medina.

“Estéticamente, cuanto más alto es el jardín más impactante resulta, porque estamos acostumbrados a ver los jardines a ras del suelo o en un macetero, pero hay hojas que pueden llegar a alcanzar más de un metro de longitud, lo que hace que resalte más su belleza”, subrayó el empresario.

“Hortus Vertical” realiza trabajos, sobre todo, en hoteles de la zona del Levante y Andalucía, donde a partir de estos jardines se han revalorizado las habitaciones que se encuentran en interiores.

El primer jardín vertical de Europa y el más antiguo del mundo fue creado en el año 1978 en Barcelona, en el edificio Banca Catalana (actualmente propiedad de la editorial Planeta).

Con anterioridad ya se habían erigido en Laussane (Suiza), más como elementos decorativos que en su función medioambiental.

Las principales obras han sido la vegetalización de la fachada del Museo de Quai de Branly, la Fundación Cartier, y Les Halles, en París; la Ciudad del Espacio, en Toulouse, o La Fundación LaCaixa en Madrid.

El botánico, Patrick Blanch (París, 3 de junio de 1953), que trabaja para el CNRS (Centro Nacional para la Investigación Científica), fue el inventor del concepto jardines verticales como los conocemos ahora y quien patentó la idea en el año 1988.

“Quiero demostrar que los humanos y la naturaleza pueden coexistir juntos en armonía en un espacio reducido”, manifestó Patrick Blanch en una entrevista. EFEverde




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