ECONOMÍA CIRCULAR

ITG: tecnología gallega para mejorar la depuración en pequeños municipios rurales

El Instituto Tecnológico de Galicia (ITG) celebra sus 30 años de existencia con el éxito de su plataforma, actualmente en pruebas, para la gestión de estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) en pequeños municipios rurales, dentro del proyecto europeo Interreg Sudoe CircRural.

CircRural forma parte de uno de los cinco ejes de investigación, el relacionado con tecnologías del agua, sobre los cuales desarrolla su labor ITG, según ha explicado a Efe su director de la división de innovación abierta Juan Luis Sobreira.

Además, “trabajamos en otras cuatro líneas: la eficiencia energética, la construcción sostenible, las tecnologías de información y las comunicaciones”, siendo estas dos últimas “muy complementarias, en sus dos vertientes: por un lado, la electrónica y, por otro, el desarrollo de ‘software'”.

Ambas componentes añaden además “dos singularidades que complementan estas capacidades”, una de las cuales está relacionada con “lo que es la industria 4.0, a la que prestamos servicio” y la otra, con la tecnología de drones.

Ahora mismo, ITG colabora con más de 40 entidades de distintos países, especialmente en Europa -el propio proyecto CircRural incluye a socios portugueses y franceses- y Asia -con entidades de países como Israel o Singapur-, y está presente en programas como Horizonte 2020, LIFE, SUDOE (Programa de Cooperación Territorial del Espacio Suroeste Europeo) o POCTEP (Programa Operativo de Cooperación Transfronteriza España-Portugal).

Entre sus múltiples propuestas figura una serie de fuentes diseñadas para su instalación en el Camino de Santiago, con objeto de facilitar agua potable en cualquier momento a los peregrinos.

Una misión “bastante singular”

En el caso de CircRural, la plataforma ha sido diseñada por los ingenieros Óscar Brandón y Lucía Garabato, para su uso en dos plantas piloto ubicadas en Fregenal de la Sierra (Badajoz) y Charneca de Óbidos (en la región Centro de Portugal) y su misión es “bastante singular”, ha indicado Brandón a Efe, ya que “en un único punto los gestores disponen de toda la información y además pueden comparar los datos de distintas plantas”.

Así, los sensores facilitan parámetros diversos sobre la calidad del agua o la carga contaminante que aporta, además de otros como “los caudales que llegan a las plantas, los que se tratan, los consumos energéticos…, incluso las horas que llevan funcionando los equipos, porque eso tiene impacto también en su mantenimiento”, ha indicado a Efe Brandón.

La misión global de esta herramienta, que describe como “bastante singular”, facilita el trabajo a los operadores “que se encargan no sólo de gestionar una instalación, sino varias” ya que “en un único punto disponen de la información de todo el sistema y además pueden comparar los datos que llegan de las distintas plantas”.

Garabato ha recordado que CircRural “comenzó en 2018 y está previsto que finalice en septiembre de 2021” y, durante este período, ITG se encargó de “analizar las necesidades de los operadores de las estaciones depuradoras de aguas residuales, definir los requisitos técnicos y funcionales, desarrollarlo” y finalmente probarlo, desde hace seis meses, en las dos plantas mencionadas.

“En una EDAR grande, la recuperación de residuos se lleva a cabo en la misma planta ya que tiene parte de su línea dedicada a eso”, ha añadido, “pero no sucede lo mismo en los pequeños municipios que, de primeras, no tienen tantas posibilidades”.

Así, el objetivo de este proyecto es “llevar la economía circular” también al mundo rural. EFEverde.

 




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Periodista y escritor, con 40 años de experiencia, siempre interesado en la Naturaleza, la ciencia y las nuevas tecnologías.