MÉXICO MEDIOAMBIENTE

La isla de calor urbano, un fenómeno meterológico que pagan los ciudadanos

La isla de calor urbano, un fenómeno meterológico que pagan los ciudadanos La isla de calor urbano, el impacto ambiental a pagar por vivir en ciudades. EFE/Salas

El fenómeno climatológico de la isla de calor urbano es un impacto ambiental a pagar por los habitantes de las ciudades, quienes sienten cómo se elevan las temperaturas, informó hoy el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

El investigador Erik Velasco, enfocado a las problemáticas ambientales que experimenta la Ciudad de México, definió la isla de calor como la diferencia de temperatura a nivel del suelo entre los microambientes urbanos y las áreas rurales cercanas a una ciudad.

Esta se genera “por las modificaciones al balance energético causadas por la morfología de las ciudades y nuestras actividades cotidianas“.

La radiación solar que recibe la superficie urbana da lugar al calor sensible y al calor latente, a lo que se suma el calor generado por fuentes antropogénicas como el tráfico vehicular, los procesos industriales o el uso de aire acondicionado.

De madrugada

EFE/ Adrian Bradshaw

El efecto de la isla de calor urbano es más intenso en las madrugadas debido a que la radiación que capturan las calles y edificaciones es liberada durante la noche en forma de calor, explicó el ingeniero ambiental.

Para compensar esto, muchos ciudadanos han optado por utilizar sistemas de aire acondicionado. Sin embargo, aunque estos sistemas enfrían el ambiente en interiores, acentúan el problema de la isla de calor al añadir más calor antropogénico al ambiente exterior.

Además, su alto consumo de energía eléctrica contribuye a la emisión de gases de efecto invernadero y, por ende, al calentamiento global.

El efecto máximo de la isla de calor ronda entre siete y ocho grados celsius en todas las ciudades del mundo, no obstante, en México no se tienen mediciones de la temperatura a nivel del suelo, por lo que se desconoce la magnitud exacta de este fenómeno.

Confort térmico

Velasco consideró que para hablar de medidas de mitigación de la isla de calor urbano es necesario entender el concepto de confort térmico.

El confort térmico se produce cuando las condiciones de temperatura, humedad, incidencia solar y movimiento del aire son favorables a la actividad que desarrollan las personas, quienes entonces no sienten ni frío ni calor.

“Con base en un estudio holístico de la interacción de tales variables meteorológicas con las características particulares de las ciudades y costumbres de sus habitantes es como podemos diseñar medidas de mitigación que mejoren el confort térmico y eviten el uso de aire acondicionado”, detalló el colaborador del centro de detección y modelado ambiental. EFEverde




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Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com