MEDIO AMBIENTE

Investigan a hombre por utilizar cebos envenenados en sus cultivos

Investigan a hombre por utilizar cebos envenenados en sus cultivos Foto de archivo de vigilancia en el Parque Cazorla, Segura y Las Villas, en Jaén. EFE/Olga Labrador

Un vecino de Logroño está siendo investigado por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de La Rioja tras constatarse la muerte con cebos envenenados de varios animales en una finca de su propiedad para proteger sus cultivos.

Este hombre, que cultiva col y maíz en una finca en el municipio riojano de Anguiano, que ya tiene antecedentes por el uso de cebos envenenados en el medio natural, es investigado por su presunta implicación en un delito relativo a la protección de la flora y de la fauna.

Fauna muerta por cebos envenenados

La investigación determinó que el presunto autor de estos hechos ocultó los cebos envenenados entre la vegetación de su finca y en los lugares de paso a la misma, con la intención de causar el envenenamiento a la fauna silvestre y doméstica que transita por su parcela y proteger, así, sus cultivos.

En una finca que cultiva el investigado, los agentes intervinieron diez cebos envenenados a base de trozos de carne de conejo o liebre, así como fauna muerta por el veneno.

Intoxicación en la cadena trófica

Para su localización se contó con “Tiétar“, un perro entrenado exclusivamente para localizar los diferentes tipos de sustancias tóxicas que se suelen usar en la confección de cebos envenenados.

El veneno hallado, denominado “Aldicarb“, es altamente peligroso y se ha convertido en una de las mayores amenazas para la biodiversidad, especialmente para las especies en peligro de extinción, según la Guardia Civil.

Sus datos indican que este tóxico provoca el envenenamiento, en una primera fase, de todos los animales que ingieren el cebo, que, al morir, se convierten en alimento para otras especies, que pasan el efecto de la intoxicación a la cadena trófica en una segunda fase y sucesivas; y se calcula que cinco gramos pueden causar la muerte a más de 1.000 zorros, 11.000 milanos y 50.000 cernícalos.

A finales de noviembre de 2017, la Guardia Civil constató la muerte de dos perros de caza tras haber ingerido algún tipo de veneno, lo que motivó que agentes del Seprona y agentes forestales del Gobierno de La Rioja rastrearon unos 100.000 metros cuadrados de la zona, pertenecientes a los términos municipales de Anguiano, Matute y Tobía.

En estas inspecciones se localizaron los cadáveres de otras especies, como garduñas, jineta, gatos domésticos y musarañas; además del cebo envenenado que les pudo causar la muerte, un conejo abierto en canal con veneno en su interior.

Tóxico prohibido desde 2017 en la UE

El análisis toxicológico realizado por el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) de Ciudad Real -laboratorio concertado por el Gobierno riojano- determinó que la muerte de los animales se debió a la ingesta del tóxico “Aldicarb”, cuya venta está prohibida en la Unión Europea desde 2007.

Por ello, se pidió la colaboración de la Unidad Canina del Servicio Cinológico de la Guardia Civil en Madrid, que cuenta con perros entrenados para la localización de cebos envenenados.

La utilización de cebos envenenados está recogido como delito en el Código Penal y establece penas que pueden llegar a dos años de prisión. EFEverde




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