INVESTIGACIÓN ENTOMOLOGÍA

Descubren el mecanismo que hace que los insectos adultos no muden

cucarachas Cucarachas. EFE/VINAI DITHAJOHN

Investigadores del Instituto de Biología Evolutiva (IBE-CSIC-UPF), con sede en Barcelona, han descubierto el mecanismo que hace que los insectos dejen de mudar una vez acaban la metamorfosis y se hacen adultos.

La investigación, que publica la revista ‘Development’, podría servir para estudiar hasta qué punto es reversible un programa celular determinado previamente, como es la metamorfosis.

Los investigadores han explicado que una de las características de los insectos es que tienen un exoesqueleto rígido, lo que les protege de depredadores y de posibles agresiones ambientales, aunque ese exoesqueleto rígido les impide crecer.

Sin embargo, los insectos han resuelto este problema mediante un proceso de mudas periódicas del exoesqueleto, de modo que en cada muda se incrementa un poco el tamaño del mismo.

Metamorfosis

Otra característica de los insectos es la metamorfosis, por la cual una forma juvenil, una ninfa o una pupa, se transforma en adulto y completa la formación de unas alas y de un sistema reproductor funcionales.

Normalmente, las alas tienen forma de lámina membranosa muy frágil, por lo cual sería mecánicamente muy complicado que experimentaran una muda, pero, para evitar este problema, los insectos simplemente dejan de mudar una vez han llegado al estado adulto, alado.

Cuando el insecto llega a adulto, la glándula que produce la hormona que desencadena las mudas (llamada glándula protorácica) se autodestruye mediante unos mecanismos que hasta ahora se creía que el elemento decisivo era un factor de transcripción denominado FTZ-F1.

Ahora, este estudio, liderado por Xavier Bellés y Orathai Kamsoi sobre la cucaracha alemana (Blattella germanica), ha revelado que lo que hace FTZ-F1 es determinar la producción de otro factor, denominado E93, que es el que realmente desencadena la destrucción de la glándula mediante un proceso de muerte celular programada.

El equipo observó que los adultos que conservan la glándula protorácica son capaces de mudar de nuevo, a pesar de que no pueden desprenderse completamente del antiguo exoesqueleto.

El hecho de poder provocar la formación de un adulto (con alas) capaz de mudar de nuevo puede servir de modelo de muda de alas para estudiar las efímeras, los únicos insectos que son capaces de mudar otra vez cuando han adquirido alas funcionales.

Según los investigadores, también puede servir para estudiar hasta qué punto es reversible un programa celular determinado previamente, como es la metamorfosis.

Trascendencia evolutiva

Los resultados obtenidos tienen también una trascendencia evolutiva, ya que encajan en la teoría propuesta recientemente sobre el origen de la metamorfosis de los insectos por parte de Bellés, responsable de este estudio e investigador principal del grupo evolución de la metamorfosis de los insectos.

Hasta ahora se sabía que E93 tiene un papel muy importante en la formación del ala adulta, pero haber descubierto que E93 también tiene un papel importante en la destrucción de la glándula protorácica proporciona un sólido apoyo a la teoría de Bellés sobre el origen de la metamorfosis. EFEverde

 




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