ANIMALES CAUTIVIDAD

Indígenas Lummi no olvidan a la orca Lolita, tras 50 años en cautividad

La orca "Lolita, 40 años confinada en un parque acuático de Miami. La orca "Lolita en un parque acuático. EFE/Mar
Un grupo de indígenas Lummi, un pueblo del noroeste de EE.UU., se reunió pacíficamente frente al acuario de Miami para orar por la liberación de la orca Lolita, que nació en aguas del Pacífico noroccidental y este jueves cumple medio siglo encerrada.
“Venimos en paz y con la petición de ser socios en esto. (En el Seaquarium) saben que pueden hacer lo correcto después de 50 años y trabajar con nosotros para llevarla a casa, con nuestra familia, con su familia, al mar de los Salish”, señaló al canal Local 10 uno de los reunidos frente al acuario, Squil-Le-He-Le Raynell Morris.

El 24 de septiembre de 1970 Lolita, que tenía cuatro años, llegó al Seaquarium de Miami, propiedad de Palace Entertainment, una compañía adquirida en 2007 por la española Parques Reunidos, y desde entonces está confinada en una piscina de unos 60 pies (18 metros) de longitud y una profundidad máxima de 20 pies (6,1 metros), según las medidas suministradas por activistas de los animales.

Organizaciones defensoras de los derechos de los animales han denunciado desde hace años que el lugar donde habita es muy pequeño para un animal de una especie que en libertad suele nadar cien millas diarias (160 kilómetros) y sumergirse a decenas de metros de profundidad,

“Bajo nuestros derechos inherentes, (Lolita) es nuestra pariente. Tememos el derecho de llevarla a casa”, dijo uno de los Lummi, que  consideran a las orcas como miembros de su tribu.

Los Lummi y activistas de la causa de los animales llevan reclamando la liberación de Lolita desde hace décadas e incluso han planteado acciones legales por ahora sin el resultado esperado.

TOKITAE MERECE LA JUBILACIÓN

Tokitae, que en la lengua de los Lummi significa “lindo día, bonitos colores”, fue capturada en Penn Cove, en la isla Whidbey, en la costa noroccidental del estado de Washington, donde aun viven sus familiares.

En esa misma zona del mar de los Salish, una intrincada red de vías marinas navegables de la biorregión de Cascadia, formada por territorios de Canadá y EE.UU., los Lummi han localizado una cueva a la que Lolita podría ser transportada con ayuda de veterinarios y biólogos marinos de una manera segura.

La organización Orcanetwork tiene un plan diseñado para el traslado de Lolita si Seaquarium accediera a liberarla.

En la web de esa organización, se detallan los pasos de ese plan que incluyen tramos de viaje por tierra, mar y aire. El más largo sería el viaje en un avión de carga desde el aeropuerto Internacional de Miami hasta el de Bellingham, en el noroeste del estado de Washington, cerca de Vancouver (Canadá)

La organización Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA) pidió el mes pasado a la fiscal general, Katherine Fernández Rundle, que investigue al acuario de Miami por maltrato animal, una petición a la que todavía la fiscal no ha respondido.

Los activistas reclaman que el tanque donde vive Lolita no cumple si quiera con las medidas que dicta la Ley de Bienestar de Animales, que obliga a que al menos tengan 80 pies (24 metros) de largo, es decir, el doble de la longitud de una orca adulta.

Además, Lolita no ha tenido contacto con ningún otro miembro de su especie desde la muerte de Hugo con el que convivía y que falleció en 1980 en el Seaquarium.

El Seaquarium está cerrado a causa de la pandemia desde hace seis meses y en todo este tiempo Lolita no ha tenido que participar en los espectáculos de esta atracción. EFEnoticias / EFEverde

 




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