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Indígenas colombianos buscan la paz con la “madre naturaleza”

Indígenas colombianos buscan la paz con la Santos y responsables indígenas buscan la paz con la naturaleza. EFE/Efraín Herrera/P. Colombia

Preocupados por los daños causados por el hombre, indígenas de cuatro comunidades de la Sierra Nevada de Santa Marta, el sistema montañoso frente al mar más alto del mundo, trabajan por la preservación y recuperación de sus ecosistemas, también víctimas del conflicto armado.

Liderados por la etnia de los arhuacos, y respaldados por los koguis, wiwas y kankuamos, en cooperación con el Gobierno colombiano que los provee de recursos y asistencia técnica, desarrollan el programa “Guardabosques Corazón del Mundo”, que se aplica en los territorios declarados en 1979 por la Unesco como Reserva de la Biosfera.

En una ceremonia celebrada este fin de semana en Nabusímake o “Tierra donde nace el sol”, un pueblo de la Sierra Nevada situado en el departamento del Cesar (norte), el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, entregó a los indígenas las escrituras de 500 hectáreas de tierras para que las recuperen de las intervenciones de colonos a quienes los aborígenes llaman “hermanos menores”.

Hasta el momento, a través de “Guardabosques Corazón del Mundo” y otras iniciativas de los pueblos indígenas de la zona se han recuperado unas 55.000 hectáreas, dice Hermes Torres, secretario general del pueblo arhuaco.

Juan Manuel Santos (4i), junto a miembros de comunidades de arhuacos, koguis, wiwas y kankuamos.

Juan Manuel Santos (4i), junto a miembros de comunidades de arhuacos, koguis, wiwas y kankuamos. EFE/E.Herrera

Torres destaca el gran significado que tiene entre los pueblos el acto al que asistieron Santos, los “mamos” -hombres sabios que son al mismo tiempo médicos, jueces y sacerdotes- y otras autoridades.

Nabusímake

Nabusímake, un poblado de calles empedradas y 70 casas de barro cuadradas, con techos de paja y pequeñas puertas y ventanas, es la capital ancestral de los pueblos de la Sierra Nevada adonde acude la población a enterarse de las decisiones políticas, sociales y religiosas que toman sus líderes.

“La idea grande es recuperar principalmente las cuencas hidrográficas porque, si se logra esa recuperación, es muy factible que se recupere el bosque, y con eso la biodiversidad de esta zona”, asegura Fredy Izquierdo, líder indígena ataviado al igual que sus paisanos con la indumentaria tradicional de túnica, gorro y mochila de lana, en la que guarda un celular.

La Sierra Nevada es un reservorio de agua por los numerosos ríos y quebradas que nacen de los picos nevados Colón y Bolívar, ubicados a 5.775 y 5.560 metros sobre el nivel del mar, respectivamente, y es además una rica despensa de alimentos.

Madre naturaleza

“La paz no se hace solamente entre los hombres, la paz es un compromiso que se hace también con la madre naturaleza porque la madre naturaleza también ha sido sujeto de violación, de vulneración y de profanación por parte el hombre“, agrega Torres.

El jefe arhuaco está rodeado de otros indígenas jóvenes que tienen terciadas mochilas con figuras de su cultura y sostienen entre sus manos “poporos”, un recipiente con cal que sacan con una pajilla para junto con la saliva, masticar la hoja de coca, práctica reservada solo a los hombres.

Torres explica que aunque no se crea, los indígenas saben los efectos del cambio climático y por eso desde hace años, ya sea solos o como ahora, acompañados del Gobierno a través del Ministerio del Medio Ambiente, buscan iniciativas para mitigar ese fenómeno que afecta los nevados que surten de agua a los aborígenes y a ciudades y pueblos del caribe colombiano.

Río Nabusimake en la Sierra Nevada de Santa Marta, el sistema montañoso frente al mar más alto del mundo,

Río Nabusimake en la Sierra Nevada de Santa Marta, el sistema montañoso frente al mar más alto del mundo. EFE/Mauricio Dueñas

El indígena se muestra de acuerdo con el presidente Santos, quien dice que se convertirá en embajador “en el mundo entero” del programa porque, asegura, “nosotros estamos dando ejemplo al mundo de lo que se debe hacer con respecto al cambio climático” pues lo que procede es “abrazar la naturaleza y reconciliarnos con ella”.

Recuerda que el programa “Guardabosques Corazón del Mundo” se puede exportar a otros lugares porque lo que se pretende es la preservación y recuperación de los ecosistemas.

De momento, ha logrado disminuir la presión sobre la biodiversidad causada por la ampliación de la frontera agrícola, especialmente sobre los nacederos de agua. También ha mostrado resultados en prevenir la expansión de los cultivos con fines ilícitos.

Estas comunidades defienden que la hoja de coca que cultivan no es para fines diferentes a los que tradicionalmente le han dado y que su uso es medicinal, no para actividades relacionadas con el narcotráfico. Efeverde




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