ERUPCIÓN LA PALMA

SEO/BirdLife pide evaluar el impacto ambiental en La Palma tras la erupción

volcán la palma EFE/ Carlos De Saá

SEO/BirdLife ha pedido este jueves que, una vez superada la situación de emergencia provocada por la erupción del volcán en La Palma, se evalúe el impacto sobre la biodiversidad palmera con vistas a recuperar los hábitats de las especies perjudicadas.

En el actual radio de acción del volcán habitan una treintena de especies de aves vinculadas a distintos hábitats, muchas de ellas especies o subespecies endémicas a nivel canario o macaronésico, como el gavilán canario, el herrerillo canario, el pinzón vulgar canario o rapaces nocturnas, entre otras aves, ha informado la ONG.

SEO/BirdLife ha solicitado por ello que se evalúe la posibilidad de proteger el área afectada no solo por el interés geológico, sino también para garantizar un buen estado de conservación en el futuro.

La ONG ambiental ha asegurado asimismo que intentará reforzar su seguimiento de la biodiversidad en la isla para poder ofrecer información a la comunidad científica y a las administraciones competentes.

Impacto ambiental

SEO/BirdLife ha reconocido, eso sí, que la actividad volcánica forma parte de la dinámica natural de Canarias, y que los ecosistemas han tenido tiempo de generar herramientas para enfrentarse a sus impactos; una capacidad de adaptación conocida en ecología como resiliencia, que depende de su “estado de salud”.

“Es importante tener en cuenta que los ecosistemas canarios están en peor estado de conservación que antes de la llegada del ser humano y que, consecuentemente, podemos esperar que sean más vulnerables y que se recuperen peor de fenómenos como erupciones volcánicas o incendios”, ha advertido el delegado de SEO/BirdLife en Canarias, Yarci Acosta.

Una erupción como la de La Palma puede tener consecuencias significativas a nivel local para distintos grupos de animales, como las aves.

“Más que por el impacto directo, del que éstas suelen escapar, se producirá una inmediata pérdida de hábitats potenciales, así como de lugares de nidificación y recursos tróficos (alimentos), pudiéndose favorecer a especies exóticas invasoras, una grave amenaza para la biodiversidad insular”, ha explicado Acosta.

Aunque la mortalidad directa es esperable que no suponga un grave problema para las aves, la exposición al humo y los gases tóxicos sí pueden llegar a representar una amenaza mayor, en caso de que alcancen altos niveles.

Algunos estudios indican que, a muy corto plazo, las cenizas serían una de las peores amenazas para ellas, han añadido desde la ONG.

En el caso de ejemplares volantones o de crías, habrán perecido si sus nidos se han visto afectados, pero los adultos reproductores es probable que se hayan puesto a salvo.

Y los vuelos de huida en el momento de la erupción podrían suponer un aumento de la mortalidad para las aves por colisiones o atropellos.

Pero, afortunadamente, está acabando el periodo de nidificación de un número importante de las aves que podrían verse afectadas, con lo que el impacto no es de esperar que sea significativo, según la organización.

“En cualquier caso, es pronto para valorar el grado de afección real a la avifauna puesto que para ello es necesario realizar estudios en el territorio, una vez concluido el evento geológico”, han matizado.

La zona afectada se sitúa a unos 500 metros del hábitat natural de Interés Comunitario Brezales oromediterráneos endémicos con aliaga, a unos dos kilómetros de la Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA) Cumbres y acantilados del norte de La Palma, del Área Importante para la Conservación de las Aves y la Biodiversidad (IBA) Monteverde de La Palma.

Y también del Área prioritaria de reproducción, alimentación, dispersión y concentración de las especies amenazadas de la avifauna de Canarias del mismo nombre, además del “área variable” de la isla afectada por las emisiones de gases.

SEO/BirdLife ha detectado en este entorno la presencia de al menos 34 especies diferentes de aves, entre las que destacan rapaces como el busardo ratonero (“aguililla”), el cernícalo vulgar, o el gavilán canario, aves nocturnas como el búho chico (“coruja”), pequeños paseriformes como el pinzón vulgar canario o el reyezuelo sencillo, entre otras.

Además, la lava se localiza próxima a las pocas zonas de nidificación que quedan en la isla de la subespecie de alcaraván (“pedro luis”) propia de las islas occidentales y cuyo estado de conservación es delicado. EFEverde

 




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