DÍA HUMEDALES

Ribera: España protegerá el 30 % de biodiversidad terrestre y marina para 2030

La albufera de Es Grau en Menorca, este martes. EFE/ David Arquimbau Sintes

España trabajará en la protección del 30 % de la biodiversidad hasta 2030, iniciativa recogida en la estrategia para la conservación de especies y de la biodiversidad, ha afirmado la vicepresidenta para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, en el marco del Día de los Humedales.

Ribera ha participado esta mañana en el evento ‘Agua, humedales y vida’, organizado por el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico con motivo de la celebración del Día de los Humedales y del 50 aniversario del Convenio Ramsar que enmarca la conservación de los Humedales como hábitat para las aves acuáticas y el agua.

Si en los últimos 25 años hemos sido capaces de restaurar 18.000 hectáreas, nuestro objetivo es restaurar 20.000 adicionales antes de 2030, porque “es una de las mejores estrategias de lucha contra el cambio climático, de mitigación y erosión de los humedales”, ha asegurado Ribera.

El objetivo es alcanzar la recuperación de otras 20.000 hectáreas de humedal, así como la restauración parcial de tres de los mayores humedales españoles perdidos en el pasado: Laguna de la Janda, Laguna de Antela y Mar de Campos.

Valverde y Bernis

La ministra ha recordado el trabajo realizado por el biólogo y naturalista José Antonio Valverde (1926-2003) y del biólogo y ornitólogo Francisco Bernis Madrazo (1916-2003) precursores en la protección de los humedales y de la diplomacia por la naturaleza.

Los biólogos españoles junto a académicos y científicos y gobiernos de todo el mundo, trabajaron desde los años 60 para lograr en 1971 la firma del Convenio para la protección de los Humedales de Importancia Internacional especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas, en Ramsar (Irán).

“Ramsar representa un orgullo, pero también muchas tareas pendientes”, que se lograrán resolver con la tutela, el esfuerzo y el trabajo de los equipos del Miteco y otros ministerios como el de Agricultura, Pesca y Alimentación, comunidades autónomas, ciudades donde se encuentran estos espacios ecosistémicos para “garantizar su funcionamiento, para el logro de recursos y nuestro bienestar”.

Agua y humedales

La albufera de Es Grau en Menorca, este martes. EFE/ David Arquimbau Sintes

“Este año, el Convenio Ramsar subraya la importancia de los humedales, pero también del agua y la vida, que son referencias inseparables”, ha manifestado la ministra.

No obstante, ha recordado que el agua dulce en el planeta “es muy escasa y representa solo el 2,5 % de las reservas mundiales”, de ahí la importancia de la conservación de los humedales que representan una “fuente fundamental para diversas actividades humanas”.

El consumo de agua dulce “ha ido aumentando, no siempre de forma eficiente, no siempre observando la recuperación, y de seguir esta tendencia necesitaríamos aumentar un 55 % los recursos hídricos disponibles hoy antes del 2050 para satisfacer las necesidades de los 10.000 millones de personas”, según Ribera.

Desde 1700, la relación con los humedales “no siempre ha sido la más adecuada porque se consideraban insalubres”, ha asegurado la ministra, y ha añadido que “a partir de 1900 empezó la desecación de los humedales para la agricultura, con lo que el 70 % de ellos desaparecieron en década de los años 70 del siglo pasado”.

El Convenio Ramsar fue una “llamada de atención” para trabajar en la conservación de estos espacios para las especies acuáticas y las aves y constituyen una fuente de equilibrio, de absorción de carbono y de resiliencia”.

Según Ribera, España se “despertó tarde” a la conservación, según la ministra, en 1982 firmó el Convenio Ramsar, en 1985 se aprobó una ley de aguas que “fue pionera”, y en 1987 la de protección de la flora, fauna y especies silvestres, con interconexiones claras y a la hora de hablar de agua se aborda los humedales.

Conservación de los humedales

Desde entonces se trabaja en la preservación de estos espacios, que “concentran una riqueza variada, particularmente concentrada en humedales costeros que abarcan el 86 % de su superficie”, como las marismas del Guadalquivir, la bahía de Cádiz, el delta del Ebro, en el que se trabaja en un plan integral, así como en la recuperación del Mar Menor  y en la Albufera de Valencia.

Son mucho “más numerosos los humedales de montaña”, de los 75 espacios con una superficie de 300.000 hectáreas de la lista Ramsar, a los que “hay que prestar mayor atención para su protección”.

España es el tercer país con más humedales incluidos en el Convenio Ramsar, solo por detrás del Reino Unido y México, “lo que demuestra el fuerte compromiso de nuestro país con las tareas de conservación de estos ecosistemas y su restauración”.

Estos espacios naturales afrontan diferentes problemas, según la ministra, como la extracción excesiva de agua, muy frecuentemente ilegal, como en Doñana o la Tablas de Daimiel, la aportación de sustancias contaminantes, la dificultad para mantener la aportación de sedimentos, como ocurre en el Ebro, “aspectos en los que hay que trabajar para erradica actividades que generan disfunsión en esos espacios ecosistémicos”.

La ministra ha señalado que en este 50 aniversario de Ramsar “tenemos varios deberes pendientes”, como lograr que Doñana salga de la lista Montreux de espacios amenazados en el Convenio Ramsar y trabajar en su recuperación, conservación y salud natural. “Pero hay otros siete casos identificados  en los que tendremos que seguir trabajando”, ha afirmado la ministra.

Estrategia para la protección de la biodiversidad

En 2021 “tendremos que presentar la Estrategia para la protección de la biodiversidad, nuestra estrategia de patrimonio natural, pero también nuestra estrategia específica para la protección de los humedales”.

El Plan Estratégico de Conservación del Patrimonio Natural y la Biodiversidad y la actualización del Plan Estratégico para la conservación y el uso sostenible de los humedales, ambos están en fase de redacción, según Ribera, y prevén incluir objetivos relacionados con la gestión, conservación y restauración de humedales.

Ha reconocido que las actuaciones contra los pozos ilegales en Doñana y Daimiel “no bastan”, y que se necesita “poner orden en las aportaciones de sustancias contaminantes del Campo de Cartagena que merman la calidad del agua” para proteger el Mar Menor.

Todo concluye en un plan de conservación global y de estrategia de protección de los humedales, que se recogen en una acción común en la Directiva del Agua para la protección de los recursos hídricos y la planificación de recursos en cada una de las cuencas.

Ribera ha explicado que se protegerán especialmente las reservas hidrológicas, por lo que se espera alcanzar una red de más de 3.500 km de reservas naturales fluviales. Como herramienta fundamental, se revisará y actualizará la Estrategia Nacional de Restauración de Ríos.

A su vez, la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde y de la Conectividad y Restauración Ecológicas también será una herramienta esencial para identificar, conservar y recuperar los ecosistemas dañados de todo el territorio español y conectarlos entre sí.

En relación a la protección de especies amenazadas típicas de estos ecosistemas, se aplicarán acciones de conservación para que las que están en situación crítica, como el visón europeo, la cerceta pardilla y la nacra, hayan mejorado su estado en 2030.

Red Natura, especies invasoras y el 30/30

Aves acuáticas en las aguas en el Alto Guadiana. EFE/Beldad

La Red Natura 2000, la lucha contra las especies exóticas invasoras, y la conservación de los espacios protegidos están presentes en la estrategia para alcanzar la protección del 30 % de la biodiversidad en el territorio marino y terrestre en 2030, política aprobada por la Unión Europea.

Esto nos obliga a pensar en la restauración de 3.000 kilómetros de cauces protegidos”, según Ribera, que ha señalado que esto es “una oportunidad” para combinar las distintas agendas ambientales en favor de las personas.

Para lograr estos objetivos, se canalizarán fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, a través de la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación, que irán destinados a la ejecución de proyectos de esta tipología que presenten las administraciones autonómicas, así como mediante las convocatorias de ayudas de la Fundación Biodiversidad (MITECO).

El plan de la Dirección General de Biodiversidad “cuenta con recursos para trabajar en todos esos campos que sufren diferentes presiones” y el Ministerio quiere trabajar “con todos aquellos que quieren mantener la riqueza de esos espacios en España y el norte de África”, ha concluido la ministra.

En el evento han participado además el catedrático de Ecología de la Universidad de Valencia (UV) y presidente de la Federation of Freshwater Sciences (EFFS), Antonio Camacho; el director de la Fundación Global Nature, Eduardo de Miguel, y la directora de la Fundación Biodiversidad del Miteco, Elena Pita, y ha sido moderado por la asesora de Ecodes y politóloga, Cristina Monge.

Reducir emisiones 

Camacho ha asegurado que es fundamental “reducir las emisiones de gases a la atmósfera para lograr ecosistemas sanos que nos pueden ayudar a revertir la situación actual, reducción en la que son necesarias las acción de todos los consumidores para lograrlo.

Según Camacho, “es inconcebible tener salud sin un planeta saludable”, por ello “no hay más opción” que conservar los humedales. .

De Miguel ha agradecido el esfuerzo que están haciendo algunos ayuntamientos pequeños, con escasos recursos, que están firmando convenios para salvar los humedales, espacios que en algunos lugares se han convertido en “vertederos”, o el de la Diputación de Cuenca para la recuperación de humedales como el de Hito, en Cuenca.

Ha resaltado el Pacto Verde europeo, la estrategia 30/30 para la preservación del 30 % de la biodiversidad para 2030, o la de la granja a la mesa, por los impactos de los sistemas agrarios en los humedales.

De Miguel ha explicado que en la protección de los humedales está cada vez más está presente la financiación privada, porque antes solo se pensaba en plantar árboles, sin embargo hoy se piensa en la mitigación de estos espacios, y ha asegurado que ha habido una “avalancha de solicitudes del sector privado en este sentido”.

Humedales, los “semáforos positivos”

Los humedales se consideran actualmente “semáforos positivos”, según De Miguel, porque los importadores de productos demandan cada vez más planes de conservación alrededor de los terrenos cultivables. “Las empresas son cada vez más conscientes de la responsabilidad social y ecológica corporativa”.

No obstante, ha asegurado que “el consumidor tiene la herramienta para el cambio”.

Elena Pita ha explicado que han participado en 50 proyectos relacionados con humedales en diferentes convocatorias para  apoyar a ongs, centros de investigación o beneficiarios de diferente tipo.

Según Pita, la Fundación es también receptora de fondos LIFE (estrategia europea relacionada con el medioambiente), y actualmente trabajan en la recuperación de una especie en peligro de extinción en humedales, y en proyectos con comunidades autónomas, ongs o el sector privado en convocatorias que fomentan el empleo verde y la formación relacionada con los humedales.

La conservación de los humedales no es una opción, sino que es la opción“, ha concluido la profesora de Sociología de la Universidad de Zaragoza, Cristina Monge. EFEverde

 

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