DÍA MEDIOAMBIENTE

Heileman (PNUMA): “Hay que evitar la relajación de las normas medioambientales”

Heileman El director del PNUMA para A. Latina y Caribe, Leo Heileman. EEE/Alejandro Bolívar/ARCHIVO

Lourdes Uquillas.- Los presupuestos para la recuperación de la pandemia deben tener al medioambiente en el centro de las decisiones y no relajar la legislación ambiental, asegura el director del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en América Latina y el Caribe, Leo Heileman, en entrevista a EFE.

El PNUMA en la región “está intensificando su labor para que los presupuestos medioambientales no se reduzcan y el medioambiente esté en el centro de las decisiones en los proyectos de recuperación económica y social”, según Heileman

Aumento de la deforestación

Arboles de cumala talados ilegalmente, trasladados por el río Nanay a los aserraderos de Iquitos.

Arboles de cumala talados ilegalmente, trasladados por el río Nanay a los aserraderos de Iquitos. EFE/Paolo Aguilar/Archivo

Porque hay varios problemas preocupantes, entre los más importantes está “el aumento de la deforestación”, según el director regional, quien señala que de acuerdo al último informe del Fondo Mundial para la Naturaleza, “durante la pandemia del COVID-19 ha aumentado un 15 % en marzo de este año en relación al año pasado“.

En el planeta se han perdido 178 millones de hectáreas de bosques, según un informe difundido en mayo pasado por la FAO.

La deforestación tiene “un impacto directo en la COVID-15 por la destrucción de los bosques, los ecosistemas y la vida silvestre”, señala Heilman en el Día Mundial del Medioambiente, que este año se centra en la Biodiversidad.

Esto indica que “desde 1990 hemos perdido 4,2 millones de kilómetros cuadrados de bosques, lo que significa un área que cubriría los territorios de Argentina, Perú y Surinam”.

Esos bosques son “fuente de alimentos, de aire y agua limpios, de biodiversidad, medicinas, de nuestra economía natural y de la estabilidad climática”.

Actualmente más del 70 % de los ecosistemas naturales han sido transformados, según el PNUMA.

Inversiones sin olvidar el medioambiente

La recuperación económica y social en Latinoamérica y el Caribe necesitará “inversiones grandes, sin olvidar el componente medioambiental y no se debería flexibilizar ninguna regulación ambiental”, subraya Heileman.

La transmisión de enfermedades por zoonosis, es decir provenientes de los animales, “ha aumentado un 60 % en los últimos años con casos como el ébola, el zika, el sars y el 50 % provienen de animales salvajes”, asegura Heileman.

Las causas están relacionadas con la destrucción y reducción de áreas de bosques y de biodiversidad, “por lo que tendremos más proximidad a la vida silvestre a través de la destrucción de los ecosistemas y del comercio ilegal de especies de vida silvestre”.

Pérdida de biodiversidad

Orugas en un caserío de la norteña región de San Martín (Perú). EFE/Fernando Gimeno/ARCHIVO

Recuerda que el informe de la Plataforma Intergubernamental Científico-normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES, por sus siglas en inglés) advierte del peligro de pérdida de más de un millón de especies por la pérdida de ecosistemas y el impacto de las actividades humanas sobre el medioambiente en las próximas décadas.

El director regional del PNUMA explica además que en Latinoamérica y el Caribe, el 80 % de la población vive en zonas urbanas, un factor que sumado al transporte aéreo “incrementan la propagación de las enfermedades en todo el mundo”.

“Tratamos de motivar a los gobiernos para que la recuperación económica, social y de salud contemple el medioambiente que está relacionado con la resiliencia contra esas enfermedades y la capacidad de enfrentar nuevas pandemias en el futuro”.

En la región “hay seis países megadiversos, con el 24 % y el 23 % de tierras y áreas marinas protegidas, respectivamente, y hay buenas intenciones de los ministros de medioambiente para incrementar las áreas conservadas”.

Crisis climática

Sin embargo, la región también afronta retos producidos por la crisis climática, a pesar de ser una de las zonas que genera menos emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera (GEI), poco menos del 10 %, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

El informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) señala que se necesita reducir anualmente un 7,6 % las emisiones GEI en esta década para mantener la temperatura de 1,5 grados global.

Heileman explica que según estimaciones de la CEPAL, si la temperatura en la región sube hasta los 2,5 grados el coste alcanzaría entre un 1,5 y 5 % del Producto Interior Bruto (PIB) actual de la región.

Sin embargo, la puesta en marcha de medidas de adaptación al cambio climático se estiman en un 0,5 % del PIB regional aproximadamente.

Con la crisis sanitaria actual, “la economía en la región va a caer un 5,3 %, según cifras de la CEPAL, y va haber un aumento del 3,4 % del desemplo, lo que significa aproximadamente unos 38 millones de personas”.

Actualmente, “cualquier esfuerzo de recuperación estará centrado en la salud, la economía y la creación de empleo, y desde el PNUMA advertimos la importancia del aspecto ambiental porque hay un vínculo importante entre los problemas que se enfrentan ahora y la falta de buenas inversiones en servicio sociales y la protección de la biodiversidad”, advierte.

Energía renovables

Asegura que entre los sectores que necesitan inversión en la región están “las energías renovables, lo que supondría la creación de 35 millones de puestos de trabajo hasta 2050, la reducción de costes de generación de electricidad y mejoramiento del medioambiente”.

Recuerda, además que eso “permitiría mejorar la calidad del aire en las ciudades con la movilidad eléctrica”, porque en la región mueren anualmente 300.000 personas por contaminación atmosférica, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS)”.

Reducción gradual de subsidios a los fósiles

Vertido en la desembocadura de la laguna de Boca del Río en Salina Cruz (Oaxaca).

Vertido en la desembocadura de la laguna de Boca del Río en Salina Cruz, en Oaxaca (México). EFE/Pedro Rasgado/ARCHIVO

Desde el PNUMA han sugerido además “la eliminación de los subsidios a los combustibles fósiles de forma gradual” para evitar conflictos sociales como los vividos en Ecuador hace unos meses.

Ello permitiría “aumentar la capacidad fiscal de los países de la región para financiar la recuperación, ya que muchos gobiernos se van a endeudar más para pagar esos cambios”.

Según Heileman la región debe asimismo “aumentar la resiliencia de los ecosistemas, la producción alimentaria y los medios de vida rural y el turismo sostenible, áreas donde hay grandes oportunidades de crear fuentes de trabajo, sobre todo para los más vulnerables”.

Si se invierte “en la protección de los bosques es inversión en agua limpia, aire limpio, en la reducción de degradación de suelos y restauración de la naturaleza para lograr un planeta más saludable”.

Señala que en la región se ha creado una gran coalición para la eliminación de los basureros al aire libre donde se acumulan 145.000 toneladas de residuos municipales (30 % de la generación total).

Aunque explica que la región necesita seguir invirtiendo además en sectores como el agua, saneamiento, depuración de aguas residuales o el tratamiento de residuos que deben tratarse de forma global, olvidándose del corto plazo y poniendo los problemas ambientales en primer plano”.

Elevar la ambición climática 

Heileman expresa su preocupación “por la reducción de la ambición climática, por lo que estamos promoviendo inversiones que ayuden a alcanzar los objetivos del Acuerdo de París”.

Chile y Costa Rica han presentado sus proyectos de contribuciones determinadas nacionales (NDC), y “todos los demás países están trabajando en ellos” con miras a la Cumbre de Glasgow (Reino Unido).

Inversiones, pero con transparencia 

Chile morado, planta medicinal en Nicaragua. EFE/ Jorge Torres/ARCHIVO

Señala que las inversiones de grandes compañías “son bienvenidas en cualquier sector, sin olvidar el impacto ambiental”.

Y recuerda que, además, debe producirse “transferencia de información, la posiblidad de cuestionar la información y la oportunidad de protección, porque cualquier inversión debería estar acompañada de normas ambientales que protejan a la población”.

Dice que América Latina y el Caribe es la región “con más asesinatos de defensores ambientales, por lo que estamos en contacto con la Oficina del Alto Comisionado de los Derechos Humanos para afrontar el problema, implementar acciones en todos los países, con iniciativas que requieren más apoyo político y acciones nacionales para su protección”.

Visión holística 

Finaliza asegurando que “trabajar en la adaptación del cambio climático da posibilidades de recuperación en el corto plazo porque puede tener impactos muy grandes a mediano y largo plazo en la región”.

Pero “tiene que ser una visión holística para poder recibir más atención por parte de los tomadores de decisiones en térmnos de inversión. Insiste en que los países de la región van a tener más ganancias si se invierte en la protección del cambio climático”, concluye. EFEverde

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