CONSERVACIÓN CETÁCEOS

Heiko, una ballena que desafía a los arpones noruegos

  • Ámbar (Sociedad para el Estudio y la Conservación de la Fauna marina) está en contacto con la investigadora noruega, cuya intención es hacer salir al animal cuando llegue el invierno, asustándolo con el sonido de las orcas, su depredador natural.

Heiko, una ballena que desafía a los arpones noruegos Una ballena minke. EPA EFE

Encima del Círculo Polar Ártico, un pequeño rorcual bautizado Heiko ha burlado los arpones de los balleneros gracias al refugio natural que ha encontrado en una bahía del archipiélago noruego de Lofoten, donde los barcos no pueden acceder.

El nombre se lo han dado los habitantes del lugar y procede de la combinación de Keiko -la orca “actora” de la película “Liberad a Willy”- y de la bióloga Heike Vester (Keiko + Heike= Heiko), que estudia desde hace años en Lofoten a estos animales, ha explicado a EFE el vicepresidente de la asociación Ámbar Cetáceos, Enrique Franco.

Ámbar (Sociedad para el Estudio y la Conservación de la Fauna marina) está en contacto con la investigadora noruega, cuya intención es hacer salir al animal cuando llegue el invierno, asustándolo con el sonido de las orcas, su depredador natural.

Heiko, que al parecer puede estar preñada, se encuentra allí desde el verano, alimentándose bien y en buen estado de salud, ha añadido Franco.

Más de 720 ballenas minke han muerto en 2014 por los arpones noruegos, una de las cifras más elevadas desde que el país nórdico desafió la prohibición internacional de la caza de ballenas.

En 1986 la Comisión Ballenera Internacional adoptó una moratoria que vetó la captura de ballena con fines industriales y comerciales, pero Noruega incumple la normativa por una objeción a la moratoria y Japón e Islandia se acogen a la autorización por actividades científicas.

A principios de este verano, Heiko de unos 30 años se adentró en la bahía a la que se accede por un pequeño canal estrecho.REINO UNIDO - IRLANDA DEL NORTE - BALLENA

Sobre el canal discurre una carretera encima de un puente de baja altura. Los cazadores persiguieron al cetáceo, pero la altura del puente frenó sus intenciones.

Y allí se ha quedado, sin salir del refugio mientras los arpones finalmente se cansaron de esperar su salida.

Muchos habitantes del lugar la visitan y se quedan impresionados de la belleza del animal; para algunos de ellos es la primera vez que observan una ballena viva.

A pesar de que solo un pequeño porcentaje de los noruegos comen carne de ballena, esta actividad recibe fuertes subsidios.

En los últimos 12 años, la población de los rorcuales minke ha descendido en Noruega en torno a un 20 %. EFE

 




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Redacción EFEverde
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