EQUINOS

Hallan un equino prehistórico enano con un feto en su vientre

  • El descubrimiento ha permitido saber que la reproducción de estos animales no difiere mucho de la de los caballos actuales.

     

Hallan un equino prehistórico enano con un feto en su vientre Foto: Instituto Senckenberg de Fráncfort

EFEverde.- Investigadores alemanes y austriacos han hallado en Alemania un espécimen fosilizado de  equino prehistórico de la especie Eurohippus messelensis que alberga un feto en su útero, así como partes de la matriz y otros tejidos asociados, según han presentado los investigadores en la reunión anual de la Sociedad de Paleontología de los Vertebrados, que se celebra estos días en Berlín.

Foto: Instituto Senckenberg de Fráncfort

El descubrimiento ha permitido saber que la reproducción de estos animales no difiere mucho de la de los caballos actuales. Sin embargo, existen marcadas diferencias entre ambos. La imagen que asociamos a la palabra caballo difícilmente la aplicaríamos a estos ancestros ya que “el tamaño de un Eurohippus messelensis es la de un fox terrier, con una altura de unos 30 centímetros de los hombros al suelo. Su aparato locomotor era muy primitivo con cuatro dedos en sus patas delanteras y tres en las traseras. Todavía corría como los perros, sobre las almohadillas en lugar de hacerlo de puntillas como los caballos modernos”, explica a EFE Futuro, Jens Lorenz Franzen, investigador del Instituto Senckenberg de Fráncfort y autor principal del estudio.

El fósil del equino no nato conserva su postura original con todos los  huesos articulados, aunque el cráneo sí está fracturado. Curiosamente, la yegua fue descubierta  hace ya 15 años en un yacimiento tan fructífero como es el de Grube Messel, cerca de la ciudad de Darmstadt, donde habitaban estos animales hace 47 millones de años, en el período Eocénico. Sin embargo la gestación que mostraba el fósil no se había observado hasta ahora que ha sido posible gracias al uso de micro rayos X. Los científicos han sido capaces así de estudiar detalles de los tejidos uterinos que revelan muchos puntos en común con los caballos modernos a nivel reproductivo, independientemente de las evidentes diferencias morfológicas. Los científicos observaron la presencia del ligamento ancho del útero, una extensión del peritoneo que ancla el útero a la pelvis. También quedaban vestigios de las paredes del útero y sólo otra vez en el pasado se había podido describir la placenta de un mamífero fosilizado.

“Este hallazgo nos muestra que el sistema uterino y el proceso de gestación y nacimiento es similar en los equinos desde hace al menos 47 millones de años. También nos ha permitido conocer el sexo de estos primeros caballos y definir características secundarias ligadas al sexo como, por ejemplo, el tamaño de los caninos. Hemos estudiado ciertas características de la pelvis y teniendo la posibilidad de saber el sexo de los fósiles que conocemos podemos también sacar conclusiones sobre sus comportamientos a nivel social, es decir, saber si un macho tenía varias hembras en su círculo familiar entre otras cosas”, añade Franzen.

Los fósiles de la zona de Messel se hallaron en el fondo de lo que fue un lago al que cayeron los animales y quedaron atrapados en sus cenagosas aguas. El caballo prehistórico no murió en el proceso del parto y, tal y como muestra su dentadura, estaba cerca de llegar a término, pero no estaba colocado en la posición idónea para nacer.

La preservación de tejidos blandos en estos fósiles, además de los huesos, se explica en que cuando los animales fenecieron en el fondo del lago no había oxígeno. Así, las bacterias anaeróbicas hicieron su trabajo e inmediatamente comenzó la descomposición de la piel, los músculos y otros tejidos blandos. Pero la bacteria produce dióxido de carbono que, junto a los iones de hierro presentes n el fondo del lago, dieron lugar a que la bacteria se petrificase generando una fina capa que se traduce en una sombra negra de las zonas donde hubo tejidos. Esto permite a los investigadores contar con una imagen de estas partes del cuerpo que normalmente no perduran con el paso del tiempo.

Texto R. Marina.




Secciones:            
Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies