Greenpeace pide que el fin de la crisis del COVID-19 no repita errores

CORONAVIRUS ECOLOGISTAS

Greenpeace exige que la salida de la crisis del COVID-19 no repita errores del pasado

Portada del documento elaborado por Greenpeace. Foto cedida por Greenpeace

La organización ecologista Greenpeace ha publicado un documento donde analiza la “debacle” social y económica que supuso la recesión de 2008, con el fin de que “no se repitan los errores del pasado” en la reconstrucción de la crisis del COVID-19.

El documento, titulado “De la Gran Recesión a la crisis del COVID-19: lecciones aprendidas”, hace un breve recorrido por la respuesta gubernamental a la crisis de 2008 -conocida como Gran Recesión-, la debacle económica y social que provocó la quiebra de Lehman Brothers y el “pinchazo” de la burbuja inmobiliaria en España. 

Con este trabajo la organización ecologista ha pretendido reflexionar sobre la necesidad de evitar “la repetición de las recetas que provocaron el aumento de la desigualdad y la exclusión social, el desprecio a la protección de la salud ambiental o la pérdida del liderazgo en sectores como el de las energías renovables”, según ha señalado hoy en un comunicado.

Los más vulnerables, los más perjudicados

Para Greenpeace, los sectores más vulnerables de la sociedad fueron los más perjudicados por la crisis económica de 2008 y aseguran que sucederá igual con la crisis del coronavirus, pues “se enfrentan a la precariedad laboral, el crecimiento de la desigualdad o la pérdida de derechos civiles”.

Añaden que “el olvido de la crisis ambiental, de la importancia de los cuidados y del carácter finito de los recursos naturales del planeta” son  los mayores peligros a la hora de buscar una salida a la crisis del COVID-19.

Para Miguel Ángel Soto, portavoz de Greenpeace España, la pandemia por coronavirus “nos está enseñando la importancia de disponer de un buen sistema de salud público” y el el papel “estratégico” que están desempeñando colectivos y sectores “antes marginados en presupuestos y políticas y hoy ensalzados por sostener a la población durante la crisis”.

Según Greenpeace, la recesión de 2008 trajo recortes económicos, sociales y ambientales, apartado en el que recuerdan que las partidas presupuestarias del Estado se rebajaron un 56,5%.

A ello añaden otros recortes derivados de aquella crisis en materia de energías renovables que supusieron reducir “a la mitad el empleo entre los años 2008 y 2017” o que la dependencia de España con el exterior en combustibles fósiles alcanzara el 81%.

Las obras de “infraestructura innecesarias”, las medidas orientadas a favorecer el uso del vehículo privado y aumentar la contaminación atmosférica o la pérdida de libertades y derechos civiles, son otras consecuencias negativas de la gran recesión en España, concluye Greenpeace.

Aprender de experiencias pasadas

Para que “no se repitan errores del pasado”, la organización ecologista propone abordar “simultáneamente la defensa de la salud, la economía y el medio ambiente” y subraya la importancia de aprobar “cuanto antes” un ingreso mínimo vital que garantice la seguridad a todas las personas.

Además solicitan que se mantenga el suministro  energético y de agua en todos los hogares durante el estado de alarma y que se extienda el bono social eléctrico a trabajadores autónomos que hayan cesado su actividad o hayan reducido su facturación en un 75% como consecuencia del brote del COVID-19. EFE verde

 

 

 




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