Gorongosa, un parque de atracciones para la ciencia en Mozambique

Gorongosa, un parque de atracciones para la ciencia en Mozambique

Murciélagos que se parecen a "Chewbacca" -el famoso personaje de "La Guerra de las Galaxias"-, ranas desconocidas que viven en profundas cavernas, hormigas incapaces de caminar sobre superficies planas y saltamontes que no se veían desde el siglo XIX.

Estas son algunas de las 1.200 especies de animales y plantas descubiertas por un grupo de quince científicos en el Parque Nacional de Gorongosa, en el centro de Mozambique, un espacio protegido de 4.000 kilómetros cuadrados que esconde hábitats inexplorados y especies nuevas para la ciencia.

La expedición, la primera que se llevaba a cabo en el parque, estuvo dirigida por el científico polaco Piotr Naskrecki, entomólogo del Museo de Zoología Comparada de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos.

Los resultados de esta investigaci√≥n, que se elabor√≥ durante la primera mitad de este a√Īo, comienzan a conocerse ahora: los cuadernos de campo registran 182 aves, 54 mam√≠feros, 47 reptiles, 33 especies de ranas, m√°s de 100 variedades de hormigas y unos 320 tipos de plantas.

“Todav√≠a estamos procesando la mayor parte del material. Algunas de las especies halladas nunca antes hab√≠an sido avistadas en el parque, muchas eran desconocidas en Mozambique, y otras incluso son nuevas para la ciencia”, explica a Efe el cient√≠fico.

Seg√ļn el director de la investigaci√≥n, el ecosistema de Gorongosa goza de “buen estado de salud”, y los datos recabados en la expedici√≥n ayudar√°n a reparar muchos de los da√Īos que sufri√≥ la biodiversidad de este espacio durante la Guerra civil de Mozambique, entre 1977 y 1992.
Hubo un tiempo en que Gorongosa, protegido por el gobierno colonial portugu√©s en 1960, fue uno de los edenes de √Āfrica, con una vida salvaje tan abundante y variada como la de sus vecinos parques de Kruger (Sud√°frica) o Serengueti (Tanzania).

HISTORIA DEL PARQUE 

Durante la década de 1960, también fue un coto de caza para los famosos de Hollywood, que viajaban para cobrarse importantes piezas que luego exhibían en sus mansiones de California.
El ecosistema comenz√≥ a fracturarse con la derrota y expulsi√≥n de los colonos portugueses en 1975, situaci√≥n que dio pie a una cruenta guerra civil que se prolong√≥ durante 17 a√Īos.
El conflicto se cobró alrededor de un millón de muertos, graves destrozos en las infraestructuras del país y la casi aniquilación de su fauna, que sirvió para avituallar a las tropas y para comprar armas en Sudáfrica, a cambio de pieles y marfil.
Tras el acuerdos de paz de 1992, el parque no corrió mejor suerte: la deforestación y la caza furtiva fueron más perniciosas que la propia guerra, y la población animal disminuyó en un 90 por ciento.
En 1976, viv√≠an en Gorongosa 6.000 elefantes, 14.000 b√ļfalos y 500 leones, pero el primer censo tras la contienda armada, en 1994, apenas anot√≥ 100 elefantes, 300 monos y media docena de cebras.
Durante una década, el parque permaneció olvidado por las autoridades, algo que cambió a partir de 2004, gracias a la visita de Greg Carr, un empresario del sector de las telecomunicaciones.

A pesar de no ver un solo animal, “excepto alg√ļn p√°jaro”, en sus primeros recorridos por el parque, Carr se confes√≥ fascinado y decidi√≥ invertir un pellizco de su fortuna.

Fundó una organización no lucrativa para su restauración, lo dotó de infraestructuras básicas y empleó a los habitantes de las comunidades colindantes para un proyecto de turismo ecológico.

En 2008, Carr firm√≥ un acuerdo con el Gobierno de Mozambique para la explotaci√≥n conjunta del parque durante los siguientes veinte a√Īos, y prometi√≥ invertir 30 millones de d√≥lares (unos 22 millones de euros) para restablecer su riqueza natural y crear una forma de vida sostenible.

La fauna salvaje se est√° recuperando a buen ritmo, ya que b√ļfalos, cebras, hipop√≥tamos, elefantes y felinos, muchos importados de los vecinos parques sudafricanos, vuelven a habitar un territorio que estuvo al borde del exterminio.
“Gorongosa es uno de esos raros lugares a los que se les ha concedido una segunda oportunidad”, asegura el entom√≥logo polaco.
Pero el temor persiste debido a la inestabilidad pol√≠tica, y a los recientes enfrentamientos entre el ej√©rcito mozambique√Īo y el grupo guerrillero Renamo, que domina la regi√≥n donde se asienta el parque. EFEVERDE




Secciones:        

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el an√°lisis de sus h√°bitos de navegaci√≥n. Si contin√ļa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener m√°s informaci√≥n, o bien conocer c√≥mo cambiar la configuraci√≥n, en nuestra pol√≠tica de cookies, pinche el enlace para mayor informaci√≥n.

ACEPTAR
Aviso de cookies