BIRMANIA GOLPE

Global Witness denuncia el comercio ilegal de jade en Birmania

Un buscador de jade en Kachin State, norte de Birmania. EFE/EPA/AH JE/ARCHIVO

El Ejército de Birmania (Myanmar) reforzó su control sobre el comercio ilegal de jade en los últimos años, a pesar de los intentos del gobierno de la depuesta líder Aung San Suu Kyi de reformar el sector, según reveló este martes Global Witness.

Comercio ilegal de recursos naturales 

“La corrupción en el sector del jade alcanza a los más altos rangos del Ejército, incluida la familia del comandante en jefe Min Aung Hlaing”, líder del golpe de Estado perpetrado el pasado 1 de febrero, publica en un informe Global Witness, oenegé especializada en destapar prácticas corruptas.

Según la organización, la asonada provocó “una nueva ola de violencia” en el sector, “lo que demuestra el peligro de los actores armados que controlan esta industria minera de miles de millones de dólares”.

“El sector del jade se ha vuelto más corrupto que nunca, ha avivado el conflicto violento en el país y ha ayudado a llenar las arcas de los militares, incluida la familia de Min Aung Hlaing”, apunta el informe titulado “Jade y conflicto: el círculo vicioso de Birmania”.

En 2016, a su llegada al gobierno, el partido Liga Nacional para la Democracia (LND) suspendió todas las licencias de explotación de jade como primer paso para reformar el sector, pero el informe revela que los altos cargos del Ejército y empresas vinculadas a ellos o sus aliados ignoraron la prohibición.

Keel Dietz, asesor de Global Witness en Birmania, afirma que el aumento del control del comercio multimillonario de jade por el Ejército refleja su control sobre otros valiosos sectores de la economía “lo que financia sus abusos, alimenta el conflicto y ha ayudado en su toma ilegal del poder”.

Además del mayor control del Ejército sobre esta industria multimillonaria, el informe también recalca que se ha incrementado el número de grupos étnicos armados y milicias implicadas en el comercio, en especial el Ejército Independiente Kachin, el Estado Wa Unido y el Ejército de Arakan.

Extracción destructiva 

Según Dietz, estos grupos y el Ejército se unieron para la causa común de “extraer jade incluso más rápido y de manera más destructiva, aunque estuvieran en conflicto en otras partes del país”, ante los planes gubernamentales, nunca ejecutados, de reformar el sector.

Los investigadores de Global Witness calculan que hasta un 90 por ciento del jade extraído de las minas de Birmania es vendido de forma ilegal fuera del país, principalmente a China.

La organización pidió a la comunidad internacional que prohíba “de inmediato” la importación de todo el jade y las gemas extraídas en Birmania y recalcó el papel de China.

“El control de los militares en el jade es tan fuerte que sería casi imposible comprar jade sin aportar dinero a los generales y sus aliados”, dijo Dietz.

Tras casi cinco meses desde el golpe de Estado militar que terminó con la incipiente y joven democracia en Birmania, el Ejército no ha logrado controlar de todo el país a pesar de la brutal represión contra la oposición al mando castrense, que ha dejado al menos 883 civiles asesinados por las fuerzas de seguridad. EFEverde

 




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