CONSERVACIÓN ANIMALES

Fundación Oso Pardo plantará frutales en el Pirineo para conservar la especie

Uno de los osos pardos pasea por el santuario de Arcturos. EFE/Manuel Moncada Un ejemplar de oso pardo (Ursus arctos). Archivo EFE/Manuel Moncada

La Fundación Oso Pardo (FOP) y Endesa tienen previsto plantar 10 hectáreas de cerezos, manzanos y otras variedades de árboles frutales locales entre 2021 y 2022 en el Pirineo catalán para preservar la calidad del hábitat de estos plantígrados y mejorar su convivencia con las actividades humanas.

El objetivo principal del proyecto es “restaurar el hábitat del oso pardo en las zonas que han perdido cobertura vegetal como consecuencia de la intervención humana”, lo que permitiría a su vez “mejorar la biodiversidad del territorio”, explican la FOP y Endesa en un comunicado conjunto.

Para lograrlo, se pretende crear una red de bosquetes de enriquecimiento y alimentación formados por hasta “7.000 árboles frutales de variedades locales” -como manzanos, mostajos y cerezos- para repartirlos “estratégicamente” por las zonas de presencia de osas con crías en las comarcas leridanas del Vall d’Aran y Pallars Sobirà.

El oso pardo en los Pirineos

Ambas entidades señalan que los Pirineos acogen actualmente una población estimada de “algo más de medio centenar de osos” y que la mayoría “se encuentra en el Pirineo Central”.

Además, “el último censo oficial en los Pirineos detectó un mínimo de cuatro osas con ocho cachorros en 2019”, aseguran.

Según sus datos, el año pasado “ya se plantaron 9.150 árboles frutales en estas zonas”, una reforestación desarrollada en el marco del proyecto europeo PirosLife, que pretende “consolidar el futuro del oso pardo en el Pirineo a través de la colaboración de las personas, entidades e instituciones que hacen posible el desarrollo de este territorio de montaña”.

Los árboles frutales, que se encuentran en fase de preparación y germinación tras la recogida de las semillas este año en los viveros de Forestal Catalana en la localidad leridana de Tremp, entidad con la que FOP tiene un convenio, serán plantados en otoño de 2021, ya que antes deben realizarse sobre el terreno los trabajos de “localización y evaluación” con la colaboración de los servicios técnicos del Parc Natural de l’Alt Pirineu.

303 toneladas menos de CO2

Según sus previsiones, estiman que el proyecto “supondrá una reducción de 303 toneladas de emisiones de CO2”, según los baremos de la Oficina Española de Cambio Climático (OECC) del Ministerio de Transición Ecológica (Miteco).

Coexistencia sostenible entre el hombre y el oso

Los árboles frutales silvestres suponen “una fuente de alimentación fundamental para los osos”, por lo que disponer de un hábitat rico en este recurso contribuirá a “mejorar las expectativas de la especie” y a “conciliar su presencia con las actividades humanas” al asegurarles una fuente de alimentación en su medio natural.

El oso pardo es una especie catalogada En Peligro de Extinción y es “de interés prioritario en la legislación europea”, subrayan.

Esta iniciativa de la Fundación Oso Pardo -entidad privada que trabaja en el campo de la conservación e investigación de la especie-, se enmarca dentro del Plan de Conservación de la Biodiversidad de Endesa, una actuación tanto a nivel ambiental como social enfocada la promoción de desarrollo rural sostenible, la educación ambiental y la protección de este gran carnívoro. EFEverde




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