PARAGUAY PREMIO

Yan Speranza: las mujeres como agentes de cambio son fundamentales para la conservación de la biodiversidad

  • La Fundación Moisés Bertoni ha sido premiada por salvar el bosque virgen en Paraguay

Yan Speranza: las mujeres como agentes de cambio son fundamentales para la conservación de la biodiversidad Yan Speranza, director ejecutivo Fundación Moisés Bertoni. EFE

"Queremos salvar uno de los remanentes de bosque virgen más importantes en términos de biodiversidad, tanto de flora como de fauna" de Paraguay, ha asegurado a EFEverde Yan Speranza, director ejecutivo de la Fundación Moisés Bertoni (FMB), galardonada con el premio BBVA a la conservación de la biodiversidad.

Proteger la Reserva Natural del Bosque Mbaracayú en este país suramericano a partir del desarrollo económico y social de las comunidades rurales que conforman ese territorio es el principal objetivo de la FMB, que busca conservar todo lo posible después de que se perdiera más del 93 % de la masa forestal original.

“Si la fundación no hubiera intervenido, probablemente ya habrían acabado por completo con estos bosques, ya que el ritmo de desaparición y deforestación era aceleradísimo” en la época en la que esta institución comenzó a intervenir en esta región del Departamento paraguayo de Alto Paraná, ha recordado Speranza, en una entrevista con EFEverde.

Más allá de las medidas de protección ambiental en la zona, ha subrayado la necesidad que existe en Mbaracayú, como en otras muchas zonas del país, de “orientar a las comunidades campesinas” para incorporarlas a mercados más grandes y “hacer de puente” entre los gobiernos locales y el estado central.

Fundación Moisés Bertoni

Los principales enemigos para la conservación, ha resumido, son: la pobreza que “relega el problema ambiental a una de las últimas preocupaciones de la sociedad”, el aislamiento de la zona como “consecuencia de los años de dictadura” de Alfredo Stroessner y la “poca presencia” del Estado y falta de instituciones “como en toda Latinoamérica”.

Speranza ha centrado el trabajo de la FMB en “una mirada en beneficio de las generaciones presentes y futuras” que ha ido “más allá de una labor de concienciación” con objeto de ayudar a la población local a garantizar una explotación “responsable y eficiente de los recursos”.

Seguridad alimentaria, enriquecimiento, reforestación, mejora de la producción animal y acciones formativas sobre conservación son algunas de las actividades que la fundación lleva a cabo en la región, además de poner en marcha un colegio especializado en ciencias ambientales.

Mujeres en zonas rurales de América Latina

Entre 2009 y 2017, ya se han graduado unas 250 alumnas procedentes de comunidades campesinas indígenas, pues, según ha destacado Speranza, “la educación de mujeres como agentes de cambio es fundamental para la conservación de biodiversidad y protección del bosque” con proyectos de turismo rural, ganadería o producción agrícola sostenible.

“Queremos ofrecerles la posibilidad de cambiar sus futuros, rompiendo con la discriminación que sufren las mujeres en las zonas rurales de América Latina y ofreciéndoles además una formación transversal que puedan poner en práctica allí”, ha precisado.

Además, ha resaltado que “diversos estudios demuestran que las mujeres empoderadas en zonas rurales invierten en el desarrollo de la comunidad y la familia” y elevan el índice de bienestar en aspectos sociales.

Control de los cultivos ilegales

El turismo sostenible es otra actividad de la FMB, puesto que “no se puede querer algo que no se conoce” y en ese sentido busca visibilizar la reserva para que tenga más presencia entre el público en general y para conseguir más ingresos destinados al colegio y a las medidas de productividad, vínculos de mercado, coperativismo y nuevas tecnologías.

Para los próximos años, Speranza cree que el reto estará en el control de cultivos ilegales ya que “al ser una zona fronteriza con Brasil, las presiones por parte de grupos criminales es cada vez mayor”.

Otros desafíos pasan por crear corredores de biodiversidad que conecten la reserva con otros ecosistemas y fortalecer el desarrollo territorial para dar más presencia a los gobiernos locales.

“Cada vez hay mayor concienciación sobre el medioambiente”, ha indicado, aunque teme que en Iberoamérica “las medidas de cuidado a la Naturaleza lleguen demasiado tarde”, vista la amenaza del cambio climático.

Speranza recibe hoy en Madrid el premio del BBVA por el proyecto ‘Mbaracayú: Conservación, Educación de Mujeres y Turismo Sostenible’, calificado por el jurado como “referente de innovación, integración y capacitación de las comunidades locales”. EFEverde

 




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