"El Fuego callado", una novela sobre la España que arde

INCENDIOS FORESTALES

“El Fuego callado”, una novela sobre la España que arde

Por Isabel Martínez Pita.- En España se producen 12.600 mil incendios al año, y el 96% tiene como origen el ser humano, y de ellos más de la mitad son intencionados “el síntoma de una enfermedad social y rural que aún tenemos que corregir“, según el experto forestal Félix Romero Cañizares que acaba de publicar "El fuego Callado".

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El experto forestal, Félix romero, autor de “El fuego callado”. Foto. cedida por Félix Romero

Así de contundente se muestra Félix Romero Cañizares (www.felixromerocanizares.com), cuando nos habla de ‘El Fuego Callado’ (Caligrama 2019), su segunda novela, con la que nos adentra en la idiosincrasia y causas psicológicas que hacen que un ser humano decida generar un incendio en un bosque: “La literatura al servicio de la ecología y la sociedad”, dijo el autor a EFE.

En su primera novela, ‘El árbol de los pigmeos’ (Círculo Rojo, 2018), nos trasladó a los bosques del África central, y es que Romero, además de profesor, viajero, montañero y escritor, es ingeniero forestal, y como tal empezó a trabajar hace veinte años como coordinador de retenes de incendios forestales en Castilla-La Mancha.

Dentro de la formación de trabajadores forestales en esa Comunidad y como parte activa de la lucha contra los incendios forestales, fue portavoz de WWF durante casi una década, desde donde analizó la eficacia de las políticas autonómicas en materia de incendios forestales durante varios veranos.

El incendiómetro de WWF

También coordinó trabajos en esta materia como el Incendiómetro de WWF, donde se analizaba pormenorizadamente multitud de variables para pintar con los colores del riesgo la vulnerabilidad de las comunidades autónomas a los grandes incendios forestales.

Romero refleja en su libro ‘El fuego callado’ una imagen de la España vacía o vaciada, desgranándola con anécdotas vivas, hablando de personajes que todos podemos conocer, hasta demostrar que las motivaciones pueden llegar a ser muy insospechadas, y sus consecuencias también, dando por resultado final esa catástrofe que es el incendio.

Con ello, Romero nos invita a una reflexión continua sobre la gente, los bosques y la España rural que merece la pena descubrir a través de esta forma de hacer literatura, al servicio de la sostenibilidad.

“No se puede hablar de acabar con los incendios sin reflexionar sobre otros aspectos vinculados a la gestión del territorio, como lo que se invierte en desarrollo rural y conservación de la biodiversidad, o sobre qué actividades económicas pueden potenciarse en un modelo económico más sostenible para cuidar ese monte importante para ese pueblo o para esa comarca”, subrayó Romero.

Pero también hay que hablar del conocimiento de la ecología en nuestra sociedad. “Hay mucho ruido que dice que tenemos que seguir aprendiendo a respetar la ecología de nuestras masas forestales, desmontando tópicos como que ese de que para que el monte no arda es necesario que esté ‘limpio'”.

A Romero no le gusta la idea generalizada de que los montes “están sucios”, y mantuvo que hay que erradicarla de nuestras mentes, porque lo que hace arder el monte “son las cerillas”.

“Gestionar no es limpiar, sino buscar la armonía entre la ecología y la sociedad, porque la vegetación de los montes, los matorrales, son vida, son el refugio de la fauna y protección del suelo”, indicó el experto.

“De ahí que el trabajo con los jóvenes y con la sociedad rural sea tan importante, porque en sus manos está la vulnerabilidad del medio rural español de sufrir esos desastres y sabemos que, en el contexto actual del cambio climático, los incendios tienden cada vez a ser un poquito más grandes porque es más difícil pararlos”.

Los delitos ecológicos más baratos

Según los expertos, los peores incendios se producen con temperaturas extremas y vientos fuertes, y esto en un país como España, con mucha orografía y montañas, hace que cuando se inician, si no se acude pronto a apagarlos, sea muy complicado extinguirlos.

“Hay que empezar a entender que los incendios forestales son los delitos ecológicos más baratos de producir y de los más costosos por su impacto ambiental y socioeconómico”, indicó Romero.

“A veces, venganzas, viejas rencillas, estados que pueden generar una catástrofe… En el medio rural, demasiado a menudo, la forma más fácil de mostrar desagrado es quemar el monte. Idiosincrasia de las personas y un tema dramático en el que llevamos muchas décadas sin poder erradicarlo”, concluyó Félix Romero. EFEverde

 




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