CRISIS CLIMÁTICA

Valladares (CSIC):Frente al clima, mejor con ley, aunque no agrade a todos

EFE/Thais Llorca

Frente al desafío de la crisis climática, “mejor con ley, que sin ella”, aunque no agrade a todos, como el proyecto de ley del clima que inicia su tramitación y que podría ser más ambicioso, ha dicho Fernando Valladares, del CSIC, al inaugurar una ronda de intervenciones de expertos en el Congreso.

 

No es solo “grave y urgente” la necesidad de hacer frente al cambio climático, sino que el embate requiere “valentía y generosidad”, ha añadido Valladares, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), durante la primera de las intervenciones de expertos, entre más de una docena previstas en las próximas semanas en la Comisión de Transición Ecológica en el Congreso de los Diputados.

En la jornada han intervenido además el consultor de la organización Transport and Environment, Carlos Bravo Villa; la presidenta de la Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía (AEGE), Teresa Rasero, y el ex presidente ejecutivo de Sacyr Vallehermoso Fernando del Rivero Asensio, quien ha insistido en la necesidad de que la nueva ley climática promueva realmente el empleo en las estrategias de sostenibilidad.

En las intervenciones se ha exigido desde más ambición para reducir las emisiones en defensa de la naturaleza, hasta un transporte mas eficiente o medidas que respalden en mayor medida el empleo en la transición hacia la descarbonización.

Carlos Bravo, de la organización Transport and Environment, que representa a más de 65 organizaciones europeas con el objetivo de avanzar hacia un transporte sostenible, ha lamentado que la normativa en tramitación permita las explotaciones de hidrocarburos ya vigentes, porque es “contradictorio con el espíritu de la ley”, y ha dicho además que resulta incongruente que se puedan prorrogar las actuales.

Ha criticado asimismo que el texto no incluya el teletrabajo como opción para reducir las emisiones contaminantes tras la eficacia demostrada durante el confinamiento por el coronavirus, y ha pedido mayor ambición en lo relativo a las zonas de bajas emisiones en las ciudades, la inclusión del transporte pesado en la norma o un adelanto de las restricciones a la venta de vehículos contaminantes.

Pese a ello, ha matizado que la ley es “indispensable”, coincidiendo con Fernando Valladares, para quien es mejor enfrentarse a la emergencia climática con una ley, que sin ella, aunque el texto actual “no contenta del todo a los científicos”, según el investigador del CSIC.

Los políticos deben tomar decisiones a “largo plazo” aunque sean “impopulares”, para cambiar la trayectoria climática del planeta que implica períodos de tiempo muy largos, ha explicado Valladares.

“Aun si redujéramos desde ya las emisiones de CO2, los efectos tardarían décadas en tener un impacto” y, en casos, hasta miles de años, ha añadido.

Ha advertido de que los acuerdos climáticos, incluso los promovidos por los científicos del panel de expertos de la ONU, se quedan “muy justos” cuando advierten de riesgos severos para el planeta a partir de un aumento de 1,5 grados de la temperatura. “La inercia” climática hace pensar que “estaríamos ya rebasando incluso esos niveles”, ha añadido.

Ha insistido en que es necesario empezar “cuanto antes” a frenar el calentamiento global, porque la dinámica climática multiplica sus efectos, y además se está reduciendo exponencialmente el tiempo para hacerles frente porque, ”cada vez hay menos margen para hacer lo mismo”.

A nivel económico, “no habría nada más competitivo” que un país que se adelantara a los peores efectos de la crisis climática, y aumentara su ambición en la reducción de emisiones”. “Tenemos que afrontar la realidad, pero sin catastrofismo, porque, aunque las cosas no van bien aún no estamos en el fin del mundo”.

Se ha referido también a la protección de la biodiversidad, que no debe limitarse a planteamientos simplistas, porque el tema no va solo pájaros y mariposas, como algunos pueden alegar, sino que va mucho más allá, ha dicho. Sin equilibrio ambiental “no puede fijarse el carbono, ni podemos protegernos ante las pandemias, ni se evitan las perturbaciones de la naturaleza”, etc.

Para la presidenta de la Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía (AEGE), Teresa Rasero, la ley es “imprescindible y una gran oportunidad” para la transición energética y el empleo, pero ha dicho que hace falta “quitar el diferencial” de competitividad industrial para que los materiales españoles sean más asequibles que los que se elaboran en “países lejanos” o para que los precios nacionales sean más atractivos para el consumidor, y las industrias puedan “seguir invirtiendo”.

Ha recordado que la asociación que preside representa a 26 grupos industriales con casi 80 plantas distribuidas por toda España que aglutinan 180.000 empleos directos, facturan 20 millones de euros y, en su opinión, son “motores de la actividad ” económica y laboral y por ello ha insistido que la ley tiene que ser “una oportunidad para fortalecernos, pero con señales claras de apoyo y costes energéticos competitivos”. EFEVerde

 




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