Cañete de las Torres, primera factoría comercial de biocarburantes en España. EFE/Alfonso Castillo
MD10. MADRID, 27/03/2011.-Vista de la planta cordobesa de Cañete de las Torres, la primera factoría comercial en España para generar biocarburante a partir de la basura, en la que se han invertido catorce millones de euros, y producirá unas 10.000 toneladas de combustible al año, usando como materia prima 30.000 toneladas de orujillo, un residuo de la aceituna. De esta forma se suministrará de carburante a 20.000 mil vehículos según los propietarios de la instalación. La factoría se basa en el denominado sistema Kurata, una tecnología desarrollada por el Instituto de Ondas Cuánticas de Kobe, en Japón. EFE/Alfonso Castillo Fernández
CRISIS CLIMÁTICA

Francia dedicará 200 millones de euros a la investigación de biocarburantes

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El objetivo es «apoyar los proyectos de investigación y desarrollo llevados a cabo por empresas, solas o dentro de un consorcio, que aceleren la puesta en marcha de tecnologías o soluciones ambiciosas, innovadoras y sostenibles, desde las fases de investigación industrial hasta la demostración operacional», dijo Djebbari.

El responsables de Transportes realizó el anuncio en una visita a una planta piloto en Venette, en el departamento de Oise (norte de Francia), que busca producir biocarburantes aeronáuticos de segunda generación, a base de residuos agrícolas o forestales.

«Al contrario de los de primera generación, su producción no compite con las tierras agrícolas y nuestra alimentación (pues está producido a base de virutas de madera y eso no se come)», escribió Djebbari en su cuenta de Twitter, en la que explicó que el objetivo es reducir el precio de los biocarburantes y producirlos en Francia.

Alternativa para reducir la huella de carbono

El concurso público se cerrará el 29 de abril de 2022, tras hacer una primera selección este 15 de octubre, en el que valorarán la calidad de los proyectos, y la dotación podrá alcanzar los 200 millones de euros.

Conocidos como SAF por sus siglas en inglés («sustainable aviation fuels»), son una de las alternativas para tratar de reducir la huella de carbono del transporte aéreo, que suponen entre un 2 y un 3 % de las emisiones globales de dióxido de carbono.

Sin embargo, hasta ahora se trata de una producción cara, pese a que los planes de la Unión Europea regulan una progresiva incorporación de los SAF en los carburantes convencionales, de al menos un 5 % de aquí a 2030. EFEverde

 

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Redacción EFE Verde

Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE.