CRISIS CLIMÁTICA

Oxfam Intermón señala “serias dudas” sobre la financiación climática

Inundaciones en Camboya este lunes,. EFE/EPA/MAK REMISSA

La financiación climática alcanzó entre 2017-2018 un promedio de 59.500 millones de dólares anuales (50.266 millones de euros), sin embargo, el verdadero valor del apoyo a la acción climática fue de entre 19.000 a 22.500 millones de dólares por año (en torno a 16.050 a 19.000 millones de euros), según un informe divulgado este martes por la organización internacional Oxfam Intermón.

El análisis de OI plantea serias dudas sobre la forma en que los países desarrollados están asignando la financiación climática, y señala que esto desvela que el valor real de la financiación que destinan los países ricos a ayudar a las naciones en desarrollo a responder a la crisis climática “podría ser solo un tercio de la cantidad que declaran”.

Reorientación de los subsidios a los combustibles fósiles

Asimismo, asegura que la financiación climática podría movilizarse a través de diversas fuentes, incluida “la reorientación de algunos subsidios a los combustibles fósiles que, tan solo en 2019, costaron a los Gobiernos más de 320.000 millones de dólares (270.270 millones de euros)”.

El documento se ha presentado días antes de conocerse un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sobre el progreso de los países desarrollados a la hora de alcanzar el objetivo de los 100.000 millones de dólares anuales (84.460 millones de euros) de financiación climática para 2020.

La asesora experta de políticas sobre cambio climático de Oxfam Intermón, Tracy Carty, y una de las autoras del informe, afirma que “los países más pobres del mundo, muchos de los cuales ya están lidiando con deudas insostenibles, no deberían verse obligados a pedir préstamos para responder a una crisis climática a la que no han contribuido”.

Financiación climática

Plantación de maíz. en el Corredor Seco de Centroamérica. EFE/Esteban Biba/ARCHIVO

Carty añade que “la financiación climática es un salvavidas para muchas comunidades”, y los gobiernos en medio de la lucha contra la pandemia de COVID-19, “no deben perder de vista la creciente amenaza de la crisis climática”.

Por ello, el uso excesivo de préstamos y la provisión de financiación de carácter no concesional como asistencia climática “es un escándalo que se pasa por alto”.

Los datos del informe son de 2017-2018, “los últimos que se conocen”, y según los mismos, “el verdadero valor del apoyo a la acción climática puede ser solamente de entre 19.000 a 22.500 millones de dólares por año, una vez que se descuentan las devoluciones de los préstamos, los intereses y otras sobreestimaciones”.

Además, del total de la financiación climática pública declarada, “un sorprendente” 80 % (47.000 millones de dólares/39.700 millones de euros) no se materializó en forma de subvenciones, sino principalmente como préstamos.

De esta cantidad, cerca de la mitad -24.000 millones de dólares/20.275 millones de euros- fue en forma de préstamos no concesionales, ofrecidos “en condiciones poco generosas que requieren una mayor devolución por parte de los países pobres”.

La organización calculó que el “equivalente de subvención” (es decir, el verdadero valor de los préstamos una vez que se descuentan las devoluciones y los intereses) era menos de la mitad de la cantidad declarada.

La estimación de OI de los 19.000 a 22.500 millones de dólares también tiene en cuenta la “sobreestimación de la financiación climática en aquellos proyectos en los que la acción climática constituye solo una parte de un proyecto de desarrollo más amplio”.

Del total de financiación pública para el clima que se declaró en 2017-2018, según Oxfam, alrededor de una quinta parte (20,5 %) de la misma se destinó a los países menos desarrollados y solo el 3 % a los pequeños estados insulares en desarrollo, que son los que están más amenazados por la emergencia climática y los que disponen de menos recursos para hacerle frente.

Subvenciones y préstamos

El análisis también muestra que algunos países recurren más a las subvenciones que a los préstamos en comparación con otros.

Francia, por ejemplo, proporcionó casi el 97 % (4.600 millones de dólares/3.886 millones de euros) de su financiación bilateral para el clima en forma de préstamos y otros instrumentos no relacionados con subvenciones, con un valor equivalente de subvención de solo 1.300 millones de dólares -1.100 millones de euros- (el 27%).

En comparación, Suecia, Dinamarca y el Reino Unido proporcionaron la gran mayoría de su financiación climática como en forma de subvenciones.

Según la organización, entre 2013 y 2018, España aportó a la financiación climática 1.217 millones de dólares (1.028 millones de euros) una cifra “nada desdeñable” pero que podría ser mayor de mantener una tendencia creciente en estos años. EFEverde

 




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