INCENDIOS FORESTALES

Expertos insisten en la necesidad de prevención frente a la extinción de incendios

Expertos insisten en la necesidad de prevención frente a la extinción de incendios Fotografía de archivo de los incendios que asolaron la Comunidad Valenciana en 2016. EFE/MORELL

La creciente eficacia en la lucha puntual contra los incendios forestales no es suficiente para afrontar un problema que, según varios expertos consultados por Efe, sólo puede encauzarse a través de una mejor gestión integral basada en la prevención.

El éxito en la extinción supone sólo “la respuesta reactiva” a un riesgo cuya solución real pasa por “aprovechar los espacios agroforestales”, ha explicado el experto Ferrán Dalmau-Rovira.

Este ingeniero forestal y director de la consultora ambiental Medi XXI ha insistido en la necesidad de “recuperar un paisaje menos favorable al fuego” que al mismo tiempo sea “productivo”, poniendo fin al abandono progresivo de prácticas del sector primario como campos de cultivo y pasto en torno a las viviendas, que actuaban como “cinturón de seguridad”.

El fundador de la Fundación Pau Costa, Eduard Plana, también ha lamentado “una gestión urbanística que durante decenios ha ignorado el riesgo por incendios” frente a otros como el sísmico o las inundaciones.

No obstante ha reconocido que resulta “complejo tipificar las situaciones en las que se pueden dar incendios” porque “no tienen recorridos predefinidos” y escapan a la estadística, aunque hay que contar con períodos de sequía cada vez más intensos y frecuentes como consecuencia del cambio climático.

El también jefe del Grupo de política forestal y gobernanza del riesgo en el Centro Tecnológico Forestal de Cataluña es partidario de aplicar el “conocimiento acumulado” en prevención para otorgar “el protagonismo que se merece” al urbanismo y la planificación territorial.

Modelos urbanísticos

Así, en el monte español existen diferentes modelos urbanísticos o “interfaces urbano-forestales”, según los expertos: desde las “indefendibles e irreconducibles” como las casas aisladas o el “intermix” -combinación de viviendas y masas forestales-, hasta las urbanizaciones compactas, donde resulta más sencillo establecer “líneas de defensa” ante las llamas.

El paisaje más resiliente es el que Dalmau-Rovira define como “mosaico agroforestal”, que integra “zonas de cultivo con caminos, zonas forestales y núcleos urbanos”.

Respecto a las urbanizaciones, la legislación sólo aborda “parcialmente” el riesgo que corren pues “demanda la creación de franjas perimetrales, que reducen el impacto sobre primera fila pero ignoran posibles focos secundarios” que pueden prender en la propia urbanización, ha indicado Plana.

Autoprotección, en manos de las comunidades

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Jornadas formativas sobre autoprotección realizadas con vecinos de El Cercado, La Gomera. Medi XXI GSA

Las comunidades pueden mejorar su resiliencia a través de la autoprotección, de hecho una “exigencia legal” pese a que, según un reciente informe de Greenpeace, el 80 % de municipios en zonas de alto riesgo por incendios carecen de planes al respecto y por tanto de “herramientas para evitar la emergencia y, en caso de que se produzca, para saber qué hacer”.

En parcelas individuales, algunas medidas útiles pasan por instalar persianas de aluminio y ventanas aislantes, limpiar regularmente canalones y pilas de leña o plantar especies de jardinería resistentes al fuego “evitando, por ejemplo, los cipreses”, ha señalado Dalmau-Rovira; también es posible acondicionar piscinas para emergencias.

Con una bomba portátil y una manguera, se puede aprovechar los 60.000 litros de agua de una piscina para llenar hasta 20 camiones de bomberos”.

En el plano colectivo, hay asuntos mejorables como la accesibilidad a las viviendas, la gestión de puntos de agua o la creación de viales perimetrales, ha explicado el director de Medi XXI, que acumula más de 350 acciones formativas con colectivos y comunidades vecinales.

Una de ellas es la del municipio de El Vedat de Torrent (Valencia), que en 2012 recibió el reconocimiento internacional ‘Best Practice to Improve the Living Environment’ por su defensa de la interfaz urbano-forestal mediante planes de prevención y autoprotección.

Reto compartido y global

La elaboración de planes de autoprotección es una responsabilidad compartida ya que “corresponde al Ayuntamiento redactarlo como parte del Plan de Emergencias municipal” y a la comunidad de residentes implementarlo a través de jornadas formativas.

“Se trata de crear una cultura del riesgo” que ahora mismo “no existe”, porque “la gente asume que vive en sitios donde todo está controlado”, ha indicado Plana.

Sin embargo, Plana añade que no se puede atribuir la “responsabilidad plena de la gestión del riesgo a la población”, ya que se trata de un reto “global” que afecta de forma transversal a “todas las administraciones” y sectores como el forestal, los cuerpos de emergencia, las aseguradoras, el urbanismo o el agrícola. EFEverde




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Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com